Consejos para comer fuera

 

Para muchos, comer fuera es una forma divertida, rápida y conveniente de cenar; generalmente comer en un restaurante es más barato que comprar tus ingredientes para cocinar en casa. ¡A veces simplemente no te puedes resistir a utilizar ese cupón!

Desafortunadamente, la comida de restaurante no siempre es la más saludable y las porciones son cada vez más y más grandes.

Pero hay formas de disfrutar una comida barata y al mismo tiempo saludable con amigos y familia fuera de casa. Antes de calcular la propina, ¡asegúrate de calcular las calorías! Sigue leyendo para obtener consejos sobre cómo hacer que salir a comer sea una mejor experiencia para tu cartera y tu corazón.

 

  • Tienes el derecho de saber. Antes de ordenar, pídele al mesero el menú que contiene la información nutrimental; ahora muchos restaurantes, tanto en los que te sientas como de comida rápida, publican esta información para sus clientes. Algunos lo hacen pensando en quienes tienen restricciones en su dieta, pero es información valiosa que puede ayudar a tomar mejores decisiones en cuanto a la comida. Te ayudará a estar al tanto de los platillos altos en calorías, sodio y azúcar y te volverá un consumidor más informado.
  • ¡Agrega agua! En lugar de elegir una bebida azucarada alta en calorías para acompañar tus alimentos, pide un vaso con agua y bébela seguido. Tomar agua en la comida te ayuda a llenarte más rápido, a digerir los alimentos fácilmente y a evitar las calorías extra (y por su puesto, hablando de salud, ¡el agua es buena para todo!). Para agregarle un poco de sabor a tu coctel de H2O pide una rebanada de lima o limón (u otra fruta de tu elección) y ponla en tu agua.
  • No te apresures. Comer lento no sólo ayuda a la digestión sino que ayuda a que te llenes más rápido. Mastica lento y saborea tu comida para evitar sentir remordimiento por comer de más. Tener una conversación en la mesa puede ayudarte a comer lento y disfrutar tus alimentos.
  • Ponte del lado de las verduras. Muchos platillos vienen con la guarnición de tu elección. En lugar de pedir papas fritas pide verduras al vapor o una ensalada verde refrescante llena de vitaminas y no de calorías. Ten cuidado con las verduras fritas o empanizadas que pueden contener mucho aceite y muchas calorías; estas últimas pueden ser tan dañinas como la comida chatarra.
  • Prueba comer papas sin sal. Pide tus papas a la francesa sin sal; si quieres darles sabor puedes usar el salero pero con cuidado para no echarles mucha sal. Pon tus papas en una servilleta y apachúrralas con cuidado para absorber el exceso de grasa.
  • Pide las salsas por aparte. Generalmente, el platillo es saludable, pero las salsas y los aderezos contienen mucha azúcar, sal y calorías. Trata de pedir que los condimentos y aderezos vengan aparte para que puedas controlar cuánto le pones a tu comida.
  • Compartir es querer. Así que no pudiste evitarlo y pediste postre. Sólo por esta vez, ¿verdad? Todavía puedes tomar una decisión saludable y compartir para reducir las calorías a la mitad. Cuando sales a comer con otras personas, compartan la entrada o el postre y ayúdenle a ambos corazones. ¡Dos cucharas para el postre son mejor que una! Si sales a comer solo, pídele al mesero que ponga la mitad para llevar; disfrutarás más al saber que tomaste una buena decisión para tu corazón ¡y servirá como comida para el próximo día!

 

La mayoría de la gente estaría de acuerdo en que comer fuera es un lujo, pero no tiene que implicar un riesgo para el corazón. Estar consiente de las calorías, el azúcar y la sal que consumes es un paso importante para tener una buena salud en general. Sigue estos consejos para disfrutar de una sabrosa comida que sea buena para tu salud. ¡Buen provecho!