Lunches saludables

 

El aprendizaje requiere de un arduo esfuerzo. Los niños tienen que estar preparados para enfrentar el rigor de las matemáticas, el inglés y las ciencias sociales. Un lunch saludable los mantendrá llenos y concentrados hasta que suene la última chicharra del día.

 

Comer bien se relaciona con un cuerpo sano, una mente saludable y un buen desempeño escolar. Hay investigaciones que muestran que los malos hábitos alimenticios durante el día se relacionan directamente con un mal desempeño escolar, lo que genera resultados bajos en los exámenes, ausentismo y malas calificaciones. Los alimentos nutritivos son combustible para la mente y es una de las razones por las que es increíblemente importante que tus niños obtengan lo que necesitan, especialmente durante la hora del lunch.

 

Después de un largo día de trabajo, puede que sientas que no tienes mucho tiempo para preparar un lunch diferente cada día. ¡No te preocupes! Hay muchas opciones divertidas en el supermercado que pueden facilitarte el preparar los alimentos y que harán que tus hijos estén emocionados al comer.

 

Consejos para el lunch

Hay muchas opciones saludables disponibles para el lunch. El mejor lugar para empezar es en la sección de frutas y verduras; las frutas enteras, los pepinos y los jitomates cherry son snacks muy buenos que los niños pueden comer durante el lunch y después de la escuela. Si le vas a dar verduras a tus pequeños, ponles dips bajos en azúcar (como salsa fresca o yogurt) o de granos (como hummus), que proporcionan mucha proteína.

 

Si les vas a preparar un sándwich, prueba usar diferentes panes integrales hasta descubrir cuál le gusta a tus hijos. Si a tu hijo le gusta llevar algo de carne, busca opciones bajas en sodio porque las otras opciones tienen mucha sal; incluso podrías considerar mandarle pollo o pescado que haya sobrado del día anterior. Piensa más allá de las rebanadas de pan tradicional e intenta usar tortilla de grano integral para hacer un wrap con muchas verduras; seguro que tus hijos serán la envidia de los demás a la hora del lunch. Llénales la lonchera de ensalada integral con arroz integral o couscous y verduras mixtas, junto con yogurt y nueces sin sal para una dosis crujiente y con proteína.

 

No olvides mandarles bebidas saludables. Muchos refrescos azucarados y jugos que mandan los padres en la lonchera son tan malos como la comida chatarra, lo que puede aumentar el riesgo de obesidad cuando sean adultos. En lugar de mandarles leche de sabor, elige leche natural de 2 por ciento, y ¡nunca te equivocarás si les mandas una botella de agua que les dará hidratación extra!

 

No importa qué pongas en su lonchera, lo mejor que puedes hacer es escuchar a tus hijos; pregúntales qué les gusta comer y qué no. Claro que el brócoli es importante, pero los nutrientes no se aprovechan si no se lo van a comer. Llévalos de compras para que vean sus opciones para el lunch, especialmente las opciones saludables. Esto hará que se sientan importantes e involucrados, por lo que será más probable que se coman lo que les mandas.

 

Además del lunch, asegúrate de ponerle la misma atención al desayuno. Generalmente le dices a tus hijos que es el alimento más importante del día y se ha comprobado que saltarse el desayuno trae como resultado un mal desempeño cognitivo. Evita darles cereales azucarados; mejor que desayunen granos integrales, frutas y proteína para que se sientan llenos hasta su comida del medio día.