La historia de Veronica Sanchez

 

Sobreviviente de infarto, 52 años de edad, Houston, TX

La historia de Veronica

Veronica Sanchez no sabía que las náuseas y el mareo eran signos de ataques cardiacos en mujeres.

Dijo que cuando experimentó los síntomas pensó que era algo que había comido y los descartó.

Al la mañana siguiente, la mujer de Houston se despertó con urgencia de ir al baño, pero no podía salir de la cama.

“Era como si alguien me hubiera estado presionando el pecho”, dijo.

Sin poder caminar, gateó al baño y después descansó en el sillón. Pensó que el dolor en el pecho se debía a una fuerte acidez estomacal; después, a unos cuantos minutos, su brazo izquierdo comenzó a sentirse pesado.  Sintió urgencia de orinar nuevamente, a pesar de que acababa de hacerlo.

Su esposo se despertó y la incitó a ir a urgencias; al principio ella protestó, argumentando que vería a su doctor más tarde para su revisión física anual, pero el esposo insistió y logró convencerla.

Cuando llegó a urgencias estaba encorvada y “sentía que su brazo pesaba 1,000 libras”.

“Fue ahí cuando me dijeron que estaba teniendo un ataque cardíaco” dijo Veronica.

Le tomó tiempo entender la noticia. La idea que tenía Veronica de los síntomas de los ataques cardiacos era la que muestran en las películas, donde la víctima se queja de dolor de pecho e insensibilidad en el brazo.

“No pensé que podía estar teniendo un ataque cardíaco,” dijo sin saber en ese entonces que los síntomas de los ataques cardiacos en hombres y mujeres pueden ser diferentes. “Estaba teniendo síntomas más comunes para mujeres que para hombres”.

Los exámenes mostraron que, de hecho, tuvo dos ataques cardiacos, incluyendo uno el día anterior cuando se sentía mareada y con náuseas. Veronica recordó que unas cuantas semanas antes se le habían hinchado los tobillos y había tenido visión borrosa. Estos eran signos de que su corazón estaba fallando, que su presión sanguínea había aumentado y que no tenía buena circulación.

Veronica tenía varias obstrucciones y requería de un bypass triple.

“Quede perpleja porque no podía entender cómo había llegado hasta ese punto con mi salud” mencionó.

Durante tres meses de rehabilitación cardiaca, Veronica aprendió más sobre cómo mantener un estilo de vida saludable y sobre el papel que puede jugar el historial familiar. Hasta que su ataque cardíaco la llevó a hacer preguntas, Veronica desconocía que tenía un historial familiar de enfermedades cardiacas en ambos lados de la familia.

“Mi doctor me dijo que no era cuestión de si tendría o no un ataque cardíaco sino de cuándo” dijo.

Aunque trató de ejercitarse cuando pudo y de comer sano, Veronica aprendió que era mucho más lo que podía hacer por su salud.

“Las mujeres tienden a poner todo lo demás primero” comentó, “a veces, nuestros cuerpos tienen que pasar por un problema de salud importante para que les pongamos atención”.

Después del ataque cardíaco, Veronica hizo que toda su familia, incluyendo sus cuatro hijos ya adultos y sus familias, se involucrara en hacer cambios saludables en su estilo de vida. Los platillos favoritos de la familia que antes eran fritos son ahora horneados.

Incluso los tacos ya fueron modificados.

“Utilizamos hojas de lechuga en lugar de tortilla de maíz; de esa forma tienes lo crujiente y dejas de lado lo frito”, dijo Veronica.

Se voluntariza para organizar eventos comunitarios sobre la salud cardiaca y habla en los eventos locales de Heart Walks y Go Red For Women.

Veronica dijo que tener los ataques cardiacos cambió su perspectiva sobre cómo manejar su salud. Usamos un vestido rojo como símbolo de Go Red y de nuestro corazón, dice, pero debemos amar a la mujer debajo del vestido y poner nuestra salud primero para que podamos continuar estando ahí para nuestras familias.

“Realmente tienes que escuchar las señales que te manda tu cuerpo” dijo. “Esto me ha enseñado a estar más consciente y a no descartar las cosas que me suceden. Estar consciente puede salvar tu vida”