Cualquiera puede sufrir un ataque cerebral

 

Lorraine Ladish hace todo lo que puede hoy en día para mantenerse activa y saludable. Jamás se habría imaginado que su madre sufriría un ataque cerebral a la corta edad de 28 años. Ella compartió su historia exclusivamente con la American Heart Association.

“Antes del ataque cerebral era una mujer joven y saludable”, recuerda Ladish. “Después de su ataque se le olvidó el español (su idioma materno) y tuvo que volver a aprender habilidades básicas como hablar y caminar. Su lado derecho se vio afectado y se volvió zurda por necesidad; también perdió la visión periférica, cojeaba y parecía no poder medir o controlar la manera en la que expresaba sus emociones y pensamientos”.

Como miembro de la familia puede ser devastador ver a tus seres queridos sufrir un ataque cerebral, pero si te preparas con la información necesaria para prevenir o reconocer un ataque cerebral de inmediato, puedes hacer que una situación potencialmente fatal se vuelva una en la que se salvan vidas.

La mala noticia es que no podemos relacionar a los ataques cerebrales con un solo factor determinante, más bien, se le atribuye a varios. Además, los latinos tienen un mayor predominio en la mayoría de estos factores causales.

La buena noticia es que la mayoría de estos factores determinantes pueden ser prevenidos y/o tratados si se detectan a tiempo.

Algunos de los factores relacionados incluyen:

  • Presión sanguínea alta
  • Obesidad
  • Diabetes
  • Historial familiar de enfermedades cardiacas o ataques cerebrales

Con ayuda de tu médico puedes prevenir o monitorear todos estos problemas de salud.

No es necesario decir que Ladish hubiera deseado estar consciente de todas las señales cuando a su madre le dio el ataque cerebral.

“Mi mamá desde niña sufría dolores de cabeza muy fuertes; eran tan fuertes que incluso lloraba. Después del ataque cerebral algunos doctores dijeron que se debía a un aneurisma con el que probablemente nació. Ella sufre de presión sanguínea alta, lo que pudo ser una de las causas, así como lo pudo ser su alto nivel de estrés”.

Todavía tienes la oportunidad de prevenir la ocurrencia de un ataque cerebral. Pero primero, aquí te damos algunos datos clave que debes saber sobre los ataques cerebrales y sus precursores potenciales:

 

 

En lugar de preocuparnos con estas noticias, tomemos acciones preventivas contra los ataques cerebrales. Asegúrate de tomar las medidas necesarias para prevenir ataques cerebrales al:

 

 

Finalmente, aunque nadie quiere tener un ataque cerebral, asegúrate de estar listo para reconocer cómo se ve y siente uno. Utiliza el método F.A.S.T. que te ayuda a identificar rápidamente cuatro síntomas o indicadores de ataque cerebral.

FAST

F= Face (Rostro caído) ¿Un lado de la cara está paralizado o adormecido? Pídele a la persona que sonría. ¿La sonrisa es pareja?

A= Arm (Brazo débil) ¿Un brazo está débil o adormecido? Pídele a la persona que levante ambos brazos; ¿uno de ellos se cae?

S= Speech (Dificultad para hablar) Pídele a la persona que repita una oración tan sencilla como: El cielo es azul. ¿Repite la oración correctamente?

T= Time to call 9-1-1 (Tiempo de llamar al 9-1-1) Si la persona muestra cualquiera de estos síntomas, incluso si estos desaparecen, llama al 9-1-1 y asegúrate de que sea transportada a un hospital inmediatamente. Revisa la hora para que sepas en qué momento surgieron los primeros síntomas.

 

Visita este enlace para obtener más información y herramientas; ahí mismo puedes llenar el cuestionario y probar tu conocimiento sobre los ataques cerebrales.

La idea de sufrir un ataque cerebral o de que un ser querido lo sufra puede ser aterradora, pero a Ladish, la experiencia que vivió cuando su madre sufrió un ataque cerebral la hace estar más resuelta a prevenirlos, de cualquier forma posible.

Siempre he tratado de cuidarme al hacer ejercicio y comer bien. Para mí es fácil mantenerme activa, pero a aquéllos que no son activos les recomiendo que ¡comiencen ahora! Puede ser caminar o correr con el perro, ir al gimnasio, bailar o hacer sentadillas en mi cuarto por lo menos media hora; al final de cada semana generalmente sobrepaso mi meta. Puede no parecer mucho, pero si lo sumas a lo largo de los años, ¡realmente sí lo es!

Como bien lo sabe Ladish, tomar las riendas de tu salud cardiaca y cerebral puede ser empoderante; no lo dejes a la suerte.