El Médico, tu Aliado en la Prevención

 

Muchos tenemos la costumbre comenzar a planificar y anotar las vacaciones de verano, viajes de trabajo, cumpleaños, aniversarios, actividades de los niños, etc. Pero muchas veces nos olvidamos de planificar nuestras visitas de rutina o preventivas al médico.

¿A quién le gusta ir al médico? Provoca estrés, ansiedad y para otros tal vez revive momentos que no quisieran recordar. Lo que sucede es que estas visitas NO las debemos evitar. Pudiéramos posponerlas debido a nuestros calendarios cargados de actividades y compromisos, pero la realidad es que debemos visitar al médico para prevenir afecciones de salud.

Hay ciertas pruebas de laboratorio que son vitales para conocer el funcionamiento de nuestro organismo, por ejemplo, es importante conocer nuestro nivel de colesterol, el índice de masa corporal, nivel de glucosa y la presión arterial. Si los niveles de estas pruebas están más altos de lo normal, tenemos un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca, hipertensión, diabetes tipo 2 y obesidad. Esto puede tener un impacto negativo en nuestra salud y provocar muchas complicaciones que SI podemos evitar.

Si no visitamos al médico, ¿cómo podemos prevenir sin saber que debemos mejorar? “Pero es que el médico me va a regañar”; el rol del médico no es el regañarnos. El médico es más bien nuestra guía y mentor en temas de salud. Platica con el médico abiertamente y con mucha honestidad, solo así el podrá desarrollar el mejor plan de trabajo para ti.

Muchas veces preferimos ocultar algunos detalles de nuestra salud por temor… Temor a que nos sugieran cambios en la alimentación, temor a que nos hablen de las posibles complicaciones; pero, ¿qué es peor? Hay una frase que dice “Una onza de prevención vale más que una libra de curación.”

Mira tu calendario; ¿cuándo fue la última vez que visitaste a tu médico? ¿Cuándo fue la última vez que te realizaron pruebas de laboratorios? Es momento de agarrar el teléfono y llamar a nuestro médico, y poner en nuestra agenda el día y la hora de la cita médica.

Si visitaste a tu médico hace poco tiempo, calcula cuando debes regresar. Haz una nota en tu calendario que te recuerde que debes regresar al médico. Haz lo mismo con todos los miembros de tu familia.

Algunas recomendaciones para hacer este proceso uno menos estresante:

Anota en un mismo lugar la información de contacto del médico, la fecha de la última visita y si tienes una próxima cita, anota la fecha.

Coloca esta información en un lugar visible para todos, esto permitirá que otros miembros de la familia también puedan ayudar a recordar que se aproxima una visita al médico.

Escribe con anticipación las preguntas o dudas que tengas para el médico. En los medios de comunicación vemos información de nuevos medicamentos, dietas o productos para la salud. Ten la confianza de preguntarle a tu médico acerca de estos.

Si vives con una condición preexistente, edúcate y conoce cuanto más puedas de ella. Conviértete en un experto de tu condición, esto te permitirá mantener un canal de comunicación abierto con tu médico.

Si no te sientes cómodo con tu médico actual, verifica si tienes la posibilidad de buscar otro profesional de la salud. Es de suma importancia que te sientas cómodo para hablar de tu salud, los temores y preocupaciones que tengas.

Utiliza este documento como guía, aquí se incluyen algunas de las pruebas de rutina necesarias y puedes mantener un registro de tus valores.

Es importante que cuidemos de nuestra salud preventivamente. Muchas veces, por descuido o temor terminamos con diagnósticos que no podemos revertir. Vamos a tomar el control de nuestra salud, conoce como está trabajando tu cuerpo y cuídalo para que te dure por muchos años. No te olvides de planificar las visitas de rutina o preventivas al médico.