El poder del optimismo en tu salud

 

Si una sonrisa al día mantiene alejado al doctor, entonces ¡definitivamente tenemos mucho por lo que sonreír!

Existe investigación que muestra que las mujeres hispanas viven hasta seis años más que las caucásicas, ¡hasta la larga edad de 87! Y se debe, en gran medida, a su actitud positiva.

De acuerdo con un estudio publicado en el diario de la página web de la American Heart Association Circulation: Cardiovascular Quality & Outcomes, a diferencia de caucásicas, las latinas pueden estar disfrutando de mejor salud cardiovascular acompañada de una actitud positiva ante la vida.

Puede sonar cliché, pero mantener un carácter positivo puede ayudarte no sólo a reducir el estrés sino a levantar tu sistema inmunológico que ayuda a combatir una gripe común, a bajar las tasas de depresión y a reducir el riesgo de muerte a causa de enfermedades cardiovasculares. En resumen, vivir una vida feliz es igual a vivir una vida más larga.

¿Crees que no puedes hacerlo? ¡No te preocupes! De hecho, comienza con cambios pequeños, casi insignificantes, como ajustar la forma en la que te hablas a ti misma y dejar de enfocarte demasiado en pequeñas fallas u obstáculos.

Despejar tu mente de pensamientos negativos y pláticas negativas contigo misma también mejora tu confianza y te vuelve más susceptible a aceptar nuevos retos y alcanzar tus metas. Una mentalidad feliz te motivará a trabajar duro, aumentará tu productividad y te permitirá progresar y hacer que tus sueños se vuelvan realidad. ¡Este es el poder del optimismo en acción!

El estudio de la AHA establece que las mujeres hispanas mostraron “mucho mejores resultados en 10 de 12 medidas biológicas”, incluyendo las condiciones cardiacas existentes y los factores de riesgo. Y aunque las latinas no quieren pasar más tiempo ejercitándose, tampoco se preocupan por su peso, lo que les causa un motivo de estrés menos en la vida. Se descubrió que, en general, las mujeres hispanas se preocupan menos que las caucásicas por lo que son menos propensas a sufrir enfermedades cardiacas.

Así que ¿qué podemos hacer para echar en marcha la investigación? Comienza pensando en el gran panorama de lo que quieres lograr y fíjate tareas pequeñas a la semana que puedas hacer ¡y ve viendo cómo tu sueño va tomando forma! Saber que puedes alcanzar tus metas te volverá más optimista, lo que te hará tener una mentalidad más positiva y sana. Ver que tu trabajo rinde frutos es generalmente el mejor motivador.

Sentirte cómoda sabiendo que tienes la capacidad de volver tus sueños realidad es el primer paso importante para que esto de verdad ocurra.

El sentirte agradecida, incluso por las cosas pequeñas, ¡también puede poner tu energía en acción!

Practica sentir y expresar gratitud por alguna razón todos los días y verás un cambio en tu actitud general. Puede parecer un hábito difícil en un principio, pero pronto descubrirás que tener una actitud de gratitud de verdad es bueno para el corazón.

Y recuerda que además de que sentirse agradecido por las cosas pequeñas es increíble, ¡no necesitas agobiarte por ellas! Todos experimentan contratiempos menores, o incluso mayores, en su camino, pero una actitud sana y feliz te ayudará a ver que tu meta sigue a la vista, siempre y cuando estés dispuesta y motivada a trabajar duro.

Finalmente, mantén en mente que perder peso y verte bien no son las únicas razones para hacer ejercicio. Sin importar cuál sea tu elección de entrenamiento, el ejercicio reduce el estrés y la fatiga mental, te proporciona más energía, te hace dormir mejor y te da una imagen positiva de ti misma. El ejercicio además disminuye el nivel de hormonas de estrés de tu cuerpo, como el cortisol y la adrenalina, lo que disminuye tu tensión.

¡Entonces, pon tu cuerpo en movimiento y que tu mente se sienta bien!

Como bien dijo el gran Aristóteles, “La felicidad depende de nosotros mismos”, depende de ti y únicamente de ti, entonces ¿qué esperas? Sé feliz para vivir una vida más larga y saludable. Y aprende de las latinas porque siempre hay una razón para sonreír.