La inspiradora historia de Maria Acereto

 

Edad 25 / Los Angeles / Cor Triatriatum


María Acereto batalló por años con energía y resistencia, aprendiendo a la edad de 23 que lo que le pasaba era causado por una insuficiencia cardiaca congénita sin diagnosticar. Urge a las mujeres jóvenes a ser grandes defensoras de su propia salud cardiaca.

 

Creció en Los Ángeles, y de niña, María Acereto nunca disfrutó la actividad física; se cansaba muy rápido y parecía que siempre le faltaba el aliento.

Pensaba que se debía a que era “llenita”.

De hecho se debía a que su corazón luchaba con una insuficiencia cardiaca congénita poco común que no le permitía al corazón bombear sangre entre las cámaras de manera eficiente.

Su condición comenzó a empeorar cuando cumplió 23. Subió 20 libras en tres días, perdió el apetito y estaba muy pálida, y a pesar de que nunca estuvo cómoda con el ejercicio, ahora no podía caminar ni una cuadra sin que le faltara la respiración.

Una semana después fue a emergencias y le diagnosticaron hipertensión pulmonar, pero los exámenes adicionales que le hicieron durante las siguientes semanas revelaron que tenía cor triatriatum, o corazón con tres aurículas, una insuficiencia cardiaca congénita que no permitía que su corazón funcionara eficientemente; el diagnóstico vino con la noticia de que necesitaría cirugía a corazón abierto de inmediato.

Pero María no tenía seguro y no podía pagar la cirugía. No sabía a dónde ir o cómo navegar en las complejidades del sistema de la salud. Con el apoyo y la ayuda de trabajadores sociales y médicos a lo largo de dos meses, María pudo inscribirse en un plan disponible por medio de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio y tener su cirugía.

María se sigue recuperando, mientras los doctores trabajan para manejar la arritmia y la retención de flujo alrededor de su corazón. Durante los últimos dos años ha aprendido mucho sobre cómo proteger su corazón para el futuro, incluyendo cómo leer las etiquetas de información alimenticia para evitar productos con alto contenido de sodio y azúcar, y cómo sazonar para darle sabor a sus recetas favoritas sin usar grasa o sal.

La experiencia le ha enseñado a tomar mayor control de su salud. Ahora se asegura de obtener el tratamiento adecuado, tiene acceso a un seguro médico y no le da miedo hacer preguntas si le parece que algo está mal o si hay algo que no entiende.

“No hay que restarle importancia a las cosas”, dijo María. “Pidan ayuda o incluso el apoyo de un intérprete para asegurarse de entender la información”.

Además anima a las mujeres a no tener miedo.

“No están solas”, comentó María. “Existen muchos medicamentos y tecnología, gracias en parte a la inversión que hace la American Heart Association en investigación cardiovascular, que puede ayudarlas a vivir vidas normales; así que no tengan miedo”.