La obesidad infantil entre latinos

 

Hoy en día, alrededor de uno de cada tres niños y adolecentes en Estados Unidos tiene sobrepeso u obesidad. Desafortunadamente, la obesidad infantil se ha más que triplicado entre 1971 y 2011, y ahora es la preocupación principal de los padres en Estados Unidos, incluso más que el abuso de drogas y el cigarro.

Además, los niños hispanos encabezan las tasas de obesidad tanto en grupo de género como de edad.

Para prevenir enfermedades cardiacas, obesidad en adultos y otras complicaciones médicas a futuro, es importante que las familias traten y prevengan la obesidad infantil desde ahora, mientras los pequeños siguen siendo chicos y pueden formarse hábitos saludables fácilmente.

Pero primero, aquí te informamos ciertas cosas que las familias deberían saber acerca de la obesidad infantil:

  • Durante los últimos 40 años, las tasas de obesidad han aumentado drásticamente entre niños de todas las edades y se han cuadriplicado entre los niños de 6 a 11 años.
  • Un alto índice de masa corporal en la infancia se asocia con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y muerte prematura.
  • El Director General de Salud Pública de los Estados Unidos ha declarado lo siguiente: “Debido al aumento en las tasas de obesidad, hábitos de alimentación malos e inactividad física, podemos ver la primera generación que será menos saludable y tendrá una menor expectativa de vida que sus padres”.
  • La inactividad física es un factor de riesgo para desarrollar enfermedades cardiacas, ataques cerebrales, presión arterial alta, colesterol alto y diabetes.
  • Los niños que desarrollan diabetes tipo 2 tienden a tener sobrepeso o ser obesos y generalmente tienen historial familiar de dicha enfermedad. La mayoría son niños hispanos/latinos, afroamericanos, nativos de América del Norte y asiáticos.
  • No hay que ignorar los efectos psicológicos de la obesidad: los niños obesos pueden tener baja autoestima, una imagen corporal negativa y depresión.

 

Entonces ¿qué podemos hacer al respecto ahora?

El que los niños sean saludables es una responsabilidad tanto de los padres como de la comunidad. Con eso en mente, aquí te damos algunos consejos para que los niños se mantengan en forma:

  • ¡Actívate! La American Heart Association recomienda que los niños y adolescentes participen en por los menos 60 minutos de actividad física moderada al día que sea apropiada para su desarrollo, divertida y que incluya gran variedad de actividades.
  • Sé un buen modelo. Recuerda que los niños generalmente imitan y aprenden de lo que hacen sus padres. ¡Asegúrate de que valga la pena imitar tus hábitos! Si desarrollas regímenes alimenticios y de ejercicio sanos, es muy probable que tus hijos los desarrollen también.
  • ¡Limita el tiempo de ver televisión, estar en la computadora y jugar videojuegos! El permanecer sedentarios mucho tiempo puede ser peligroso para la salud; asegúrate de que tus hijos tomen descansos (por ejemplo que den una caminata o jueguen afuera) incluso cuando ven televisión.
  • Motiva a tus hijos a leer las etiquetas alimenticias. Haz que sea un reto comparar el contenido nutritivo de sus alimentos favoritos (y además de esta forma leerán más).

 

Con el ajetreo de la vida, no dejes que la salud de tus hijos se desvíe del camino correcto; haz que ésta sea una prioridad y asegúrate de que sepan qué tan importante es. Además del estigma social de la obesidad infantil, hay otros factores sociales y emocionales involucrados. Es, en simples palabras, un tema demasiado importante para ser ignorado.