Manténganse hidratadas, amigas

 

Con un clima tan variado y extremo en varios estados, es crucial mantener el cuerpo hidratado en el clima caluroso (y también en el frío). Ya sea que practiques actividades deportivas o andes por ahí bajo los rayos del sol, tomar las acciones necesarias para asegurarte de estar consumiendo suficientes líquidos también te ayudará a proteger tu corazón.

 

Aquí te damos algunos consejos para mantenerte hidratada que saciarán tu sed de más conocimiento:

  • Recuerda que el corazón es un músculo y uno de sus trabajos es bombear sangre a los otros músculos del cuerpo. El mantenerte hidratada es esencial para que el corazón pueda trabajar. Entre más hidratada estés, más fácil va a ser que tu corazón bombee sangre a los otros músculos y, a cambio, ayuda a que éstos trabajen en orden.

 

  • La cantidad de agua que necesitas depende de diferentes factores. Las condiciones climáticas, el tipo de ropa que usas y por cuánto tiempo y qué tan intenso te ejercitas entran en juego para considerar cuánta agua se le antoja a tu cuerpo; además, la gente que suda más podría necesitar más agua, y tienes que beber aún más agua si sufres de una condición médica, como alguna enfermedad cardiaca, fibrosis quística o diabetes. Si te ejercitas, ten en mente que por cada libra de sudor que pierdes tienes que rehidratarte con vaso grande de agua.

 

  • Nada como lo natural. Aunque las bebidas energéticas contienen electrolitos que le ayudan a quienes hacen deportes y ejercicios de alta intensidad, la mayoría de las personas obtiene mayores beneficios al beber H2O tradicional. Las bebidas energéticas, los refrescos y los jugos contienen mucha azúcar y calorías, por lo que no son la opción más saludable.

 

  • También te puedes comer el agua: las frutas y verduras contienen un alto porcentaje de agua; recomendamos comer 5 porciones de frutas y 5 porciones de verduras al día.

 

  • Evita las bebidas con cafeína y las alcohólicas, pues son diuréticos naturales y pueden causar que pierdas líquidos. Hay algunos medicamentos que también son diuréticos, así que asegúrate de leer las etiquetas antes de tomar cualquier medicina y ajusta tus hábitos de tomar agua según sea necesario.

 

  • Mantente hidratada todo el año. Incluso durante el invierno es extremadamente crucial mantenerse hidratada; el sudor se evapora rápido en el frío, así que tal vez no te estés dando cuenta de cuánto líquido estás perdiendo. Toma mucha agua antes, durante y después de estar en exteriores.

 

  • Cuando dormimos perdemos humedad, así que es importante rehidratarse al despertar. Bebe un vaso de agua antes del desayuno.

 

  • Mantén una botella de agua a la mano. Usar una botella de agua es una excelente forma de saber cuánta agua tomas durante el día (y la noche). Bébela seguido y llénala continuamente para tener agua a la mano sin importar qué estés haciendo.

 

Estar en el calor sin rehidratarte puede causar deshidratación; entonces, ¿cuáles son exactamente los síntomas de la deshidratación? Aquí te damos algunos focos rojos de los que tienes que estar al tanto:

  • Pies hinchados
  • Dolores de cabeza

 

Y si ya perdiste demasiado líquido y estás experimentando deshidratación (que puede causar insolación) estos son los síntomas a los que les tienes que poner atención:

  • Dolor de cabeza
  • Vértigo o mareo
  • Debilidad
  • Piel fría o húmeda
  • Orina oscura
  • Falta de sudor, incluso en calor extremo
  • Nausea o vómito
  • Pulso rápido o débil
  • Respiración rápida o superficial
  • Confusión extrema o desorientación
  • Comportamiento irracional
  • Pérdida de conciencia
  • Convulsiones

 

Recuerda: si tienes sed ya estás deshidratada.