¿Qué es un ataque al corazón silencioso?

Ataque al corazón silencioso

Un ataque al corazón no siempre tiene síntomas evidentes, tales como dolor en el pecho, respiración entrecortada y sudores fríos. De hecho, un ataque al corazón puede suceder sin que quien lo padece lo sepa. Se denomina ataque al corazón silencioso, o en términos médicos se conoce como isquemia silenciosa (falta de oxígeno) en el músculo cardíaco.

Los síntomas de un ataque al corazón silencioso.

“Al igual que el nombre lo indica, un ataque al corazón silencioso es un ataque al corazón que no tiene ningún síntoma o que tiene síntomas mínimos o que no se detectan”, afirma Deborah Ekery, M.D., una cardióloga clínica en el Heart Hospital de Austin y en Austin Heart en Austin, TX. “Sin embargo, es como cualquier otro ataque al corazón, donde el flujo sanguíneo a una sección del corazón se bloquea temporalmente y puede causar cicatrices y daños en el músculo cardíaco”.

Ekery normalmente recibe a pacientes que llegan quejándose del cansancio y problemas relacionados con la cardiopatía, y descubre, a través de una RM o EKG, que la persona había sufrido un ataque al corazón hace semanas o meses sin darse cuenta.

“Las personas que sufren los denominados ataques al corazón silenciosos son más propensas a tener síntomas no específicos y sutiles, como una indigestión o gripe, o quizá piensen que tienen un músculo del pecho o la parte superior de la espalda tensada. También puede que no sientan molestias en el pecho, sino en la mandíbula, la parte superior de la espalda o los brazos”, afirma. “Algunas personas sufren de un cansancio prolongado y excesivo que es inexplicable. Esos son algunos de los síntomas menos específicos de un ataque al corazón, pero que algunas personas pueden ignorar o atribuir a otra cosa”.

Causas de un ataque al corazón silencioso en mujeres.

Un ataque al corazón silencioso se produce cuando el flujo sanguíneo está bloqueado en las arterias coronarias por una acumulación de placa. Algunos estudios difieren, pero otros sugieren que los ataques al corazón silenciosos son más comunes en mujeres que en hombres. Ekery señala que las mujeres y sus médicos también pueden ser más propensos a atribuir los síntomas de un ataque al corazón silencioso a la ansiedad y así descartarlos. Aun así, dice, los factores de riesgo para un ataque al corazón silencioso son los mismos que los de un ataque al corazón detectado, e incluyen la hipertensión arterial, el colesterol alto, el consumo de tabaco, antecedentes familiares de cardiopatía, la obesidad y la edad.

Un ataque al corazón silencioso puede ser tan peligroso como su homólogo más evidente, afirma Ekery. Debido a que el episodio a menudo deja cicatrices y daños en el corazón, sitúa a la persona en una situación de mayor riesgo de sufrir otros problemas cardíacos. Y como la persona no solicitó tratamiento, puede que el flujo sanguíneo al corazón no se haya restaurado desde el principio; además, como tampoco se administraron medicamentos, el efecto podría ser mayor.

Qué hacer durante un ataque al corazón silencioso.

Lo “silencioso” en un ataque al corazón silencioso es la parte complicada; a menudo, las mujeres no se dan cuenta de que están sufriendo una emergencia médica. Si observa síntomas de un ataque al corazón silencioso, trate de mantener la calma y llame de inmediato al 911. Al llegar al hospital, deje claro que cree que puede estar teniendo un ataque al corazón y no un ataque de ansiedad. Abogue por sí misma o, si puede, lleve a alguien que abogue por usted.

Cómo evitar un ataque al corazón silencioso.

Ekery aconseja a sus pacientes que conozcan sus factores de riesgo, que sean conscientes de su presión arterial y colesterol, que hagan ejercicio de forma regular y que eviten el consumo de tabaco para reducir el riesgo de sufrir un ataque al corazón. Ante todo, les advierte que escuchen a sus cuerpos y, si algo no va bien, que hablen con un médico.

“Las personas conocen sus propios cuerpos y si algo les parece poco habitual, deberían hacerse análisis”, dice, “sobre todo si tienen alguno de los riesgos mencionados”.