La alimentación saludable ayuda a mantener el cerebro en forma

Young woman cooking in the kitchen

Lo que pone en su estómago ahora afecta a su cerebro después, incluida su capacidad de pensar, recordar y procesar información. 
En un estudio de casi 3400 personas de entre 18 y 30 años que duró 25 años, los investigadores descubrieron que los pacientes con una hipertensión arterial y niveles de glucemia y colesterol altos eran propensos a tener capacidades cognitivas, de pensamiento y de razonamiento más bajas a partir de los 40 y 50 años.

“Es increíble que como adulto joven, los riesgos cardiovasculares ligeramente elevados sean de importancia para la salud cerebral en el futuro”, afirmó la Dra. Kristine Yaffe, una neuropsiquiatra, epidemióloga y profesora de la University of California-San Francisco (Universidad de California-San Francisco).  Nunca es demasiado tarde para emprender el camino hacia una mejor salud cerebral. Las investigaciones han demostrado que las personas con hábitos alimentarios más sanos a sus 50 años presentaban un menor riesgo de sufrir demencia de casi el 90% en comparación con aquellas personas que siguieron dietas menos saludables.

Puede mantener su cerebro en forma mediante la aplicación de estas recomendaciones alimentarias de la American Heart Association:

  • Comer una amplia variedad de alimentos nutritivos de todos los grupos de alimentos.
  • Limitar la sal, los dulces, las bebidas azucaradas, las grasas saturadas, las grasas trans, el sodio y la carne roja.
  • Comer muchas frutas, verduras y cereales integrales ricos en fibra.
  • Consumir productos lácteos bajos en grasa (1%) y sin grasa (descremados).
  • Comer aves sin piel y pescado.
  • Comer frutos secos y legumbres.
  • Si bebe, hágalo con moderación.

Dos planes de alimentación han demostrado ser beneficiosos para la salud cerebral:

La dieta DASH (del inglés Dietary Approaches to Stop Hypertension, Enfoques dietéticos para detener la hipertensión) se centra en comidas que cumplen con lo siguiente:

  • Son bajas en grasas saturadas, grasas y colesterol totales.
  • Tienen un alto contenido de frutas, verduras y productos lácteos bajos en grasa.
  • Son cereales integrales.
  • Son aves, pescado y nueces.
  • Tienen bajas cantidades de grasa, carnes rojas, dulces y bebidas azucaradas.

Aunque los patrones de la dieta mediterránea varían en todo el mundo, las características más comunes son las siguientes:

  • Consumo elevado de frutas y verduras
  • Pan y otros cereales
  • Papas
  • Frijoles
  • Frutos secos y semillas
  • Aceite de oliva
  • Productos lácteos, pescado, aves y vino en cantidades bajas a moderadas
  • Cantidades mínimas de carne roja