Pruebas diagnósticas y procedimientos para ataques al corazón

A los pacientes que han sufrido un ataque al corazón se les puede pedir que se sometan a una serie de pruebas y procedimientos de diagnóstico. Si sabe cuáles son estas pruebas y por qué se llevan a cabo, se sentirá más seguro. Estas pruebas son importantes y ayudan al profesional de la salud a determinar si ocurrió un ataque al corazón, qué daños sufrió el corazón y también qué grado de enfermedad coronaria (EC) puede tener. Su ataque al corazón puede haber sido el primer síntoma de que padece una EC. Las pruebas examinan su corazón, y ayudan al médico a determinar qué tratamiento y qué cambios en el estilo de vida servirán para que su corazón se mantenga saludable y evitarán episodios médicos graves en el futuro.

Existen pruebas de diagnóstico “no invasivas” e “invasivas”. Las pruebas de diagnóstico no invasivas con imágenes pueden incluir el uso de una aguja, como en el caso de una inyección intravenosa de un agente de contraste. Los procedimientos invasivos pueden incluir la inserción de un tubo, dispositivo o endoscopio.

Si ha sufrido un ataque al corazón, es posible que ya haya recibido ciertos tratamientos para superar el ataque al corazón y diagnosticar su enfermedad. Por ejemplo, muchas víctimas de un ataque al corazón se someten a trombólisis, un procedimiento por el que se les inyecta una sustancia para disolver coágulos y restablecer el flujo sanguíneo de una arteria coronaria. Este tratamiento se administra a las pocas horas (normalmente tres) de haber sufrido el ataque al corazón. Si el tratamiento no se realiza de forma inmediata tras un ataque al corazón, muchos pacientes deberán someterse a una angioplastia coronaria o a una cirugía de injerto de revascularización coronaria (CABG) más adelante para mejorar el aporte sanguíneo al músculo cardíaco.

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