La hipertensión arterial y las mujeres

El embarazo y otros factores pueden aumentar el riesgo de padecer HTA entre las mujeres

Un error común es que la hipertensión arterial (HTA o hipertensión) rara vez afecta a las mujeres. Sin embargo, casi la mitad de los adultos con hipertensión arterial son mujeres. Y a partir de los 65 años, las mujeres son las que tienen más probabilidad de desarrollar hipertensión arterial. Aunque la hipertensión arterial no está directamente relacionada con el sexo, durante la vida de una mujer, cuestiones de salud como el embarazo, la prevención del embarazo (anticoncepción) y la menopausia pueden aumentar el riesgo de desarrollar hipertensión arterial.

Presión arterial durante la etapa fértil

Píldoras anticonceptivas

Los investigadores médicos han descubierto que las píldoras anticonceptivas elevan la presión arterial en algunas mujeres. Es más probable que esto ocurra si tiene sobrepeso, ha tenido hipertensión arterial durante un embarazo anterior, tiene antecedentes familiares de hipertensión arterial o enfermedad renal leve. La combinación de las píldoras anticonceptivas y el tabaquismo puede ser especialmente peligrosa para algunas mujeres. Obtenga más información acerca de dejar de fumar.

Antes de tomar anticonceptivos orales:

  • Hable con su médico sobre los riesgos.
  • Asegúrese de que su médico mida y registre la presión arterial antes de recetar anticonceptivos orales.
  • Compruebe su presión arterial cada seis meses, aproximadamente.

Quedarse embarazada si ya tiene hipertensión arterial

Si sigue las recomendaciones de su médico y controla cuidadosamente la presión arterial, puede ayudar a garantizar un embarazo normal y un bebé sano. Sin embargo, la hipertensión arterial puede ser peligrosa tanto para la madre como para el bebé. Si está tomando medicación y desea quedarse embarazada, consulte primero a su médico. Tenga en cuenta también que, si ya tiene hipertensión arterial, el embarazo podría agravarla.

Antes de quedarse embarazada:

Cada mujer es diferente y su médico le dará recomendaciones para su situación. La mayoría de las mujeres con hipertensión arterial deben tener en cuenta estas precauciones antes de quedar embarazadas. (Sin embargo, si tiene alguna pregunta o duda, consulte primero a su médico):

  • Tenga la presión arterial bajo control.
  • Vigile su dieta y limite la ingesta de sodio.
  • Esté activa y haga ejercicio. La actividad física regular la ayudará a controlar la presión arterial y a mejorar su estado físico.
  • Si tiene sobrepeso, baje de peso para contribuir a tener un embarazo más seguro y un bebé más sano.
  • Si fuma, déjelo. Si bebe alcohol, deje de hacerlo.
  • Si está tomando medicamentos para la hipertensión arterial (o cualquier otra enfermedad), consulte a su médico sobre todos los medicamentos, incluidos los medicamentos y suplementos sin receta. Nunca deje de tomar medicamentos con receta sin consultar antes al médico que lo recetó.

Controlar la presión arterial durante el embarazo puede evitar:

  • Daños en los riñones y otros órganos.
  • Peso reducido del bebé al nacer y parto prematuro.

Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina o ARA y embarazo

Las mujeres que toman inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina o ARA para la hipertensión arterial no deben quedarse embarazadas durante el tratamiento. Si está tomando un inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina o ARA y cree que puede estar embarazada, consulte a su médico inmediatamente para recibir asesoramiento.

Hipertensión gestacional

Algunas mujeres que nunca han tenido hipertensión arterial la desarrollan durante el embarazo. Cuando esto ocurre después de 20 semanas de embarazo, se conoce como hipertensión gestacional, una forma de hipertensión secundaria causada por el embarazo que normalmente desaparece después del parto. Si no se trata a la madre, la hipertensión arterial puede ser peligrosa tanto para ella como para el bebé. Por esta razón, los médicos vigilan de cerca la presión arterial de las mujeres durante el embarazo.

Preeclampsia

La preeclampsia (a veces conocida como toxemia del embarazo) es una afección estrechamente relacionada con la hipertensión gestacional, que normalmente comienza después de la semana 20 de embarazo. Normalmente, se caracteriza por hipertensión arterial y una concentración elevada de proteínas en la orina. El parto del bebé es la única cura para la preeclampsia.

Los siguientes factores aumentan el riesgo de preeclampsia:

  • Primiparidad (primer embarazo)
  • Embarazo anterior con preeclampsia
  • Hipertensión crónica, enfermedad renal crónica o ambas
  • Trombofilia, una tendencia a la formación de coágulos
  • Embarazo multifetal (el embarazo de trillizos presenta mayor riesgo que el de gemelos)
  • Fecundación in vitro
  • Antecedentes familiares de preeclampsia
  • Diabetes mellitus de tipo I o diabetes mellitus de tipo II
  • Obesidad
  • Lupus eritematoso sistémico
  • Edad materna avanzada (40 años o más)

La preeclampsia puede poner en peligro la vida de la madre y del niño de varias maneras:

  • Daño de la placenta.
  • Daño de los riñones, el hígado y el cerebro de la madre.
  • Causa de complicaciones fetales como bajo peso al nacer, parto prematuro y muerte fetal.

No todas las mujeres manifiestan síntomas evidentes de preeclampsia. Cuando hay síntomas, estos pueden incluir:

  • Cefalea
  • Cambios en la visión
  • Dolor abdominal
  • Inflamación rápida (edema)

Prevención de la hipertensión gestacional o la preeclampsia

No existe una forma demostrada de prevenir la hipertensión gestacional o la preeclampsia, y no hay ninguna prueba que permita predecir o diagnosticar estas afecciones. Solo las visitas regulares a su médico le confirmarán que su embarazo es seguro. Su médico realizará un seguimiento de su presión arterial y comprobará el nivel de proteínas en la orina. Para tener un embarazo sano, debe:

  • Recibir atención temprana y regular de su médico: no falte a las citas. 
  • Si el médico lo recomienda, controle la presión arterial en casa.
  • Haga lo que pueda para ayudar a controlar la presión arterial, incluida la limitación de la ingesta de sodio y la realización de actividad física regular.

Hipertensión arterial después de la menopausia

Aunque es posible que haya tenido una presión arterial normal durante toda su vida, las posibilidades de desarrollar hipertensión arterial aumentan considerablemente después de la menopausia. Consulte a su médico con regularidad para controlar la presión arterial.

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