Cinco razones por las que los hospitales son seguros para las emergencias cardíacas y de accidentes cerebrovasculares, incluso en la pandemia

Aunque la COVID-19 ha cambiado el mundo, no ha cambiado el hecho de que los hospitales sean el lugar más seguro para estar si se produce un ataque cardíaco, un accidente cerebrovascular u otra emergencia médica.

Retrasar la llamada al 911 (o su número de emergencia local) que lo lleva al hospital puede ser peligroso; incluso mortal. A continuación, se indica por qué el coronavirus no debe hacerlo titubear ni dudar que necesita ayuda de emergencia:

  1. Los hospitales están siguiendo protocolos de control de infecciones para sanitizar, distanciar socialmente y mantener a las personas infectadas lejos de otras personas. De hecho, muchos hospitales cuentan con salas de urgencias, quirófanos, salas de cateterismo cardíaco y UCI independientes para personas con COVID-19 y para aquellas personas sospechosas de padecer la enfermedad. Los pacientes a menudo son atendidos por trabajadores que usan equipo de protección completa como medida de precaución, y el acceso de los familiares es restringido.

  2. Llamar de inmediato al 911 (o su número de emergencia local) sigue siendo su mejor oportunidad de sobrevivir a una emergencia. ES SEGURO que TODOS llamen al 911 (o su número de emergencia local). Es SEGURO que CUALQUIER PERSONA vaya al hospital en caso de emergencia. Los hospitales estadounidenses ya no están abrumados por la COVID-19. No debe preocuparse de que el sistema pueda proporcionar una atención adecuada.

  3. Los trabajadores de las salas de urgencias saben qué hacer, incluso cuando todo parece caótico. Las salas de urgencias han hecho planes para asegurar un personal adecuado y mantener a los pacientes y trabajadores seguros. Esta es su especialidad y su punto fuerte; los trabajadores del hospital están capacitados en preparación ante desastres y para hacer el trabajo en cualquier situación.

  4. Año tras año, las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebrovasculares son los dos principales asesinos del mundo. En Estados Unidos, una persona sufrirá un ataque cardíaco y otra persona tendrá un accidente cerebrovascular cada 40 segundos. Anualmente, se producen más de 350,000 paros cardíacos extrahospitalarios en EE. UU. Los hospitales saben exactamente qué hacer en estos casos para salvar vidas.

  5. La atención rápida es la clave de la sobrevivencia. Los minutos importan. Las personas con arterias bloqueadas o coágulos que causan ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares necesitan atención rápida. La diferencia entre la vida y la muerte se puede medir en minutos. Con tan poco tiempo para trabajar y el tiempo adicional necesario para garantizar las medidas de seguridad contra el coronavirus, llamar rápidamente al 911 (o su número de emergencia local) es más importante que nunca.

Llame al 911 (o su número de emergencia local) si usted o un ser querido experimentan signos de advertencia de ataque cardíaco, es decir, molestia torácica; malestar en otras áreas del cuerpo, como brazos, espalda, cuello, mandíbula o estómago; falta de aliento; y otros signos posibles, como tener sudor frío, náuseas o mareo.

Si usted o un ser querido tiene síntomas de accidente cerebrovascular, recuerde el acrónimo FAST: Face drooping [cara caída], Arm weakness [debilidad en un brazo], Speech difficulty [dificultad para hablar], Time to call 911 [hora de llamar al número de emergencias (o su número de emergencia local)]

Si encuentra a un ser querido o a alguien que no responde (con o sin pulso), llame al 911 (o su número de emergencia local) e inicie RCP de inmediato.