Endocarditis infecciosa

La endocarditis infecciosa (EI), también llamada endocarditis bacteriana (EB), es una infección causada por bacterias que entran al torrente sanguíneo y se asientan en el revestimiento del corazón, en una válvula cardíaca o en un vaso sanguíneo. La EI es poco frecuente, pero las personas con determinados defectos cardíacos tienen un mayor riesgo de desarrollarla.

Vea una ilustración de la endocarditis.

Procedimientos dentales y endocarditis infecciosa

Ilustración de endocarditis

En el pasado, los pacientes con casi cualquier tipo de defecto cardíaco congénito tenían que tomar antibióticos una hora antes de someterse a un procedimiento dental o a una intervención en la boca, la garganta, el aparato digestivo, la zona genital o el tracto urinario. Sin embargo, en 2007 la American Heart Association simplificó sus recomendaciones. Actualmente, los antibióticos antes de los procedimientos dentales solo están recomendados para pacientes con un alto riesgo de IE, aquellos que tienen:

  1. Una prótesis valvular o una válvula cardíaca reparada con material protésico.
  2. Antecedentes de endocarditis.
  3. Un trasplante cardíaco con función anómala de la válvula cardíaca.
  4. Determinados defectos cardíacos congénitos, entre los que se incluyen:
    • Cardiopatía congénita cianótica (defectos congénitos con niveles de oxígeno inferiores a lo normal) reparada de forma incompleta, incluidos niños sometidos a cirugías de derivaciones y conductos paliativos.
    • Defecto cardíaco congénito que se ha reparado completamente con material protésico o un dispositivo durante los seis primeros meses posteriores al procedimiento de reparación. †
    • Cardiopatía congénita reparada con defectos residuales, como la persistencia de fugas o flujo anómalo en el sitio o junto al sitio de un parche o un dispositivo protésico.

Principales cambios en pacientes con cardiopatías congénitas

Los antibióticos preventivos únicamente se recomiendan para las siguientes cardiopatías congénitas:

  • Cardiopatía congénita cianótica (defectos congénitos con niveles de oxígeno inferiores a lo normal) reparada de forma incompleta, incluidos niños sometidos a cirugías de derivaciones y conductos paliativos.
  • Defecto cardíaco congénito que se ha reparado completamente con material protésico o un dispositivo durante los seis primeros meses posteriores al procedimiento de reparación. †
  • Cardiopatía congénita reparada con defectos residuales, como la persistencia de fugas o flujo anómalo en el sitio o junto al sitio de un parche o un dispositivo protésico.

Además, no se recomienda la administración de antibióticos para prevenir la endocarditis en pacientes sometidos a procedimientos relacionados con los conductos reproductivos, el tracto urinario o el tubo digestivo.

Si, de todas formas, necesita profilaxis con antibióticos para tratamientos dentales o cirugía maxilofacial, su cardiólogo puede proporcionarle una tarjeta de bolsillo de la American Heart Association (PDF). Muestre esta tarjeta a su dentista, pediatra, médico de familia u otro médico. En ella se recomiendan el antibiótico y la dosis adecuados. En el caso de los niños pequeños, la dosis varía en función de su peso. Recuerde siempre al dentista o al médico si usted (o su hijo) es alérgico a algún antibiótico u otros medicamentos. El cepillado, el uso de hilo dental y las visitas regulares al dentista ayudan a mantener una sonrisa brillante y evitan infecciones en los dientes y las encías que podrían dar lugar a endocarditis.

Su cardiólogo puede proporcionarle más información y responder a sus preguntas sobre la prevención de la endocarditis.

† La profilaxis es razonable porque la endotelización del material protésico se produce en los seis meses siguientes al procedimiento.