Enfermedad de Kawasaki: Signos, síntomas y diagnóstico

¿Cuáles son los síntomas?
La enfermedad de Kawasaki (EK) se diagnostica cuando un paciente presenta fiebre de 38.3 °C a 40 °C (101 °F a 104 °F) y superior durante al menos cinco días. (Si la fiebre no se trata, puede durar hasta 11 días.) La fiebre va acompañada de, al menos, cuatro de los cinco síntomas siguientes:

  • Una erupción sobre el torso, especialmente en la zona de la ingle.
  • Enrojecimiento e hinchazón de las palmas y las suelas de los pies cuando comienza la enfermedad. Durante la segunda y tercera semanas, se produce un ligero desconchado de la piel en las puntas de los dedos. También pueden desprenderse trozos de piel más grandes de las manos y los pies.
  • Ojos inyectados de sangre que pueden ser sensibles a la luz.
  • Inflamación de los ganglios linfáticos en el cuello (un ganglio linfático grande que mida más de 1.5 centímetros). A veces el cuello se siente rígido.
  • Irritación e inflamación de la boca, los labios y la garganta. Lengua de “fresa”: la lengua está llena de bultos y adquiere un color rojo con papilas gustativas hinchadas.

Los pacientes pueden experimentar dolor abdominal. Aproximadamente un tercio desarrolla artritis temporal con dolor e inflamación de las articulaciones de rodilla, cadera y tobillo. Debe considerarse enfermedad de Kawasaki incompleta si un niño presenta fiebre e inflamación sin todos los síntomas anteriores. 

collage de síntomas de la enfermedad de Kawasaki

Fotografías cortesía de la Kawasaki Disease Foundation  

¿Qué la causa y cómo se puede evitar?
No estamos seguros de las causas de la EK, pero no parece ser contagiosa. Además, no es hereditaria de la manera habitual, aunque más de un niño en una familia puede desarrollarla, lo cual puede ser un indicador de una predisposición genética. 

Se desconoce la manera de prevenir la EK. Es importante que los padres sepan que no podrían haber hecho nada para prevenir la enfermedad.

¿Cómo se diagnostica la EK? 
Un profesional de la salud debe examinar al niño, observar los signos y síntomas y descartar enfermedades similares. Solo una prueba o incluso un grupo de pruebas realizadas por un profesional de la salud no diagnosticarán EK.

Un ecocardiograma proporcionará una imagen de referencia del corazón, aunque un ecocardiograma normal no siempre significa que el niño no tenga EK. El profesional sanitario puede solicitar análisis de sangre o estudios diagnósticos.

¿Puede el COVID-19 causar la enfermedad de Kawasaki?
Si bien en un comienzo se creía que los niños estaban en gran medida a salvo de la enfermedad COVID-19, algunos niños en distintas partes del mundo han presentado los síntomas. Estos incluyen fiebre, dolor abdominal significativo y algunas características de la enfermedad de Kawasaki (ojos rojos, lengua roja, manos o pies hinchados, erupciones). Este nuevo síndrome se denominó síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico (MIS-C, por sus siglas en inglés(el vínculo se abre en una ventana nueva)). Estos niños pueden o no obtener un resultado positivo en la prueba para la detección del SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19, a partir de un hisopado nasofaríngeo o de una prueba de anticuerpos en sangre. 
 
Debido a que algunos niños se han enfermado muy rápidamente y se pueden desarrollar complicaciones cardíacas, se debe evaluar con prontitud a los niños que presenten estos síntomas, y deben recibir los cuidados pertinentes en hospitales con unidades de cuidados intensivos para niños, según sea necesario.

Es necesario que se lleven a cabo más investigaciones sobre todo el espectro de los trastornos inflamatorios que parecen estar relacionados con el COVID-19.

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