Enfermedad de Kawasaki: Signos, síntomas y diagnóstico

La fiebre y la irritabilidad son a menudo los primeros indicadores de la enfermedad. La fiebre oscila de moderada (de 38,3 °C a 39,4 °C [101 °F a 103 °F]) a alta (a partir de 40 °C [104 °F]). Los ganglios linfáticos del cuello pueden inflamarse. Normalmente, aparece una erupción en la espalda, el tórax y el abdomen en las primeras fases de la enfermedad; en los lactantes puede desarrollarse en la ingle. En algunos casos, la erupción puede extenderse hasta la cara. La erupción aparece como puntos mal definidos de varios tamaños, a menudo de color rojo brillante. La fiebre continúa subiendo y bajando, a veces durante tres semanas. Puede aparecer congestión conjuntival y los ojos se vuelven sensibles a la luz.

La lengua del niño suele estar recubierta por una capa, ligeramente hinchada y se asemeja a la superficie de una fresa, por lo que a veces se denomina “lengua de fresa”. Los labios se vuelven rojos, secos y agrietados, y el interior de la boca puede volverse más oscuro de lo habitual.

Las palmas de las manos y las plantas de los pies a menudo se vuelven rojas, y las manos y los pies se hinchan. En ocasiones, aparece rigidez en la nuca. Algunos niños padecen dolor abdominal y diarrea.

Cuando la fiebre baja, la erupción y la inflamación de los ganglios linfáticos suelen desaparecer. La piel alrededor de las uñas de las manos y los pies se descama sin dolor, normalmente durante la segunda o tercera semana de la enfermedad. Se pueden descamar áreas extensas de la piel de las manos o los pies.

Las rodillas, las caderas y los tobillos pueden hincharse y doler. En ocasiones, el dolor articular y la hinchazón permanecen tras la desaparición de otros síntomas, pero no se producen daños permanentes en las articulaciones. Las líneas o crestas que se forman en las uñas durante la enfermedad pueden verse durante semanas o meses.

Fotografía cortesía de la Kawasaki Disease Foundation

Diagnóstico

El diagnóstico de la enfermedad de Kawasaki no se puede realizar mediante una única prueba de laboratorio ni mediante una combinación de pruebas. Los médicos realizan el diagnóstico después de examinar cuidadosamente al niño, observar los signos y los síntomas (incluidos 5 días o más de fiebre) y descartar otras enfermedades similares. Los análisis de sangre se utilizan para detectar anemia leve, un recuento leucocitario y una velocidad de sedimentación elevados, lo que indica inflamación. También se puede observar un fuerte aumento del número de plaquetas, un componente de coagulación importante en la sangre. Los análisis de orina pueden revelar la presencia de proteínas (albúmina) y leucocitos. La ecocardiografía sirve para buscar posibles daños en el corazón o en las arterias coronarias que suministran sangre al músculo cardíaco. El médico puede solicitar otros análisis de sangre u otras pruebas de diagnóstico.

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