Haz del ejercicio un hábito, no una molestia: Consejos sencillos que funcionan

¿Te cuesta encontrar la motivación para hacer ejercicio? No estás solo: Investigaciones recientes demuestran que un poco más del 50% de los adultos cumple las pautas de ejercicio aeróbico establecidas por la American Heart Association, el 35% cumple las pautas de fortalecimiento muscular y algo menos del 30% cumple tanto las recomendaciones de actividad aeróbica como las de fortalecimiento muscular.
La buena noticia es que no hace falta ir al gimnasio para hacer suficiente ejercicio y mejorar la salud. Hay muchas formas de hacer que la actividad física regular forme parte de tu vida cotidiana, lo que puede ayudarte a tener más energía, controlar el estrés, reducir el riesgo de padecer enfermedades, dormir mejor y tener un buen aspecto y ánimo.
Entonces, ¿cómo puedes iniciar un hábito de ejercicio duradero? Estos son algunos consejos para ayudarte a incorporar la actividad física en tu vida, y quizás incluso aprendas a disfrutar de ella.
Encuentra tu ámbito
En lugar de obligarte a hacer algo que no te gusta, busca formas de hacer ejercicio que se adapten a tu personalidad e intereses. Si eres una persona sociable, haz algo en un ambiente social: participa en una clase de baile en grupo, únete a un equipo de deportes recreativos o inicia un grupo de senderismo con amigos. Relacionarse con otras personas es una buena manera de mantener la motivación y evitar hacer ejercicio en solitario.
Si eres más bien del tipo lobo solitario, trotar o nadar puede ser una mejor opción. Y si no eres una persona activa en la mañana, es menos probable que te levantes al amanecer para participar en una clase de entrenamiento estilo militar. Te recomendamos conseguir unas pesas y unas bandas para entrenar en casa.
Dale tiempo
Convertir una nueva conducta en un hábito puede tardar, así que tómate tu tiempo para acostumbrarte a una rutina regular. Con el tiempo, el ejercicio puede ser adictivo de manera positiva. Una vez que se convierta en un hábito, te darás cuenta de cuándo no está haciendo ejercicio.
Una forma de crear un hábito constante de hacer ejercicio es intentar ejercitarse alrededor de la misma hora cada día. Asegúrate de que es un horario que puedes cumplir. Por ejemplo, si eres una persona activa en la mañana, puedes hacer ejercicio como parte de tu rutina matutina.
Incorpóralo de forma natural
Hay muchas formas de integrar el ejercicio en tu vida y no significa que debas renunciar a algo más, como al tiempo con tu familia y amigos. Incorpora, tanto como sea posible, la actividad a tu agenda y estilo de vida para que no la percibas como una tarea fastidiosa. Sé activo(a) junto a tu familia y así todos se beneficiarán. Y si no puedes imaginarte la vida sin hablar por teléfono a diario con tu mejor amigo o amiga, hazle una llamada mientras das una vuelta por el vecindario.
Divídelo
Es normal tener que encajar la actividad física en los tiempos libres. La AHA recomienda un total de, al menos, 150 minutos de actividad moderada a la semana, es decir, un poco más de 20 minutos al día. Realizar dos o tres sesiones cortas de actividad la mayoría de los días de la semana suma. Puedes realizar una rutina rápida de yoga cuando despiertes, dar un paseo a paso ligero después del almuerzo y, si te desplazas en transporte público, puedes bajar una parada antes y caminar el resto del camino a casa.
Sigue adelante
Si te saltas un día entero o un entrenamiento, no te preocupes. A todo el mundo le cuesta de vez en cuando, Solo asegúrate de volver de nuevo al día siguiente. Y si lo que estás haciendo no es lo tuyo, vuelve a consultar esta lista. Puede que necesites probar una actividad distinta o una hora del día distinta. Pero hagas lo que hagas, ¡no te rindas!