RCP mediante tos

La American Heart Association no avala la “RCP mediante tos”, un procedimiento en el que se emplea la tos y que ha sido ampliamente difundido en Internet. Como se indica en las Directrices para la reanimación cardiopulmonar y la atención cardiovascular de urgencia de la American Heart Association del 2010, la “RCP mediante tos” no es útil para las víctimas que no responden y no debe enseñarse a los reanimadores legos.

Durante una arritmia (ritmo cardíaco anómalo) repentina, puede ocurrir que una persona consciente y que responde tosa con fuerza y de manera repetitiva para mantener un flujo sanguíneo suficiente en el cerebro, a fin de mantenerse consciente durante unos segundos hasta que la arritmia sea tratada. El flujo sanguíneo se mantiene por el aumento de la presión en el pecho que se produce durante el episodio de tos forzada. Esto ha sido mal denominado como “RCP mediante tos”, aunque no es un método de reanimación tradicional.

¿Por qué no resulta apropiada la “RCP mediante tos” en los cursos de entrenamiento para RCP?

La “RCP mediante tos” no debe enseñarse en los cursos de RCP para reanimadores legos porque, por lo general, no es útil en el entorno prehospitalario. En prácticamente todos los cursos de RCP para reanimadores legos, la señal que indica que estamos ante una emergencia es la ausencia de respuesta de la víctima. Las víctimas que no responden no pueden realizar la “RCP mediante tos”.

¿Existen situaciones en las que la “RCP mediante tos” sí sea apropiada?

La “RCP mediante tos” se puede considerar en entornos como el laboratorio de cateterismo cardíaco, donde los pacientes están conscientes y constantemente monitorizados (por ejemplo, con una máquina de ECG). También está presente un enfermero o un médico que puede instruir y dar indicaciones a los pacientes para que tosan con fuerza cada uno a tres segundos durante los primeros segundos de una arritmia repentina. Sin embargo, dado que esta técnica no es eficaz en todos los pacientes, no debe retrasar el tratamiento definitivo.

Recomendación de la AHA

La mejor estrategia consiste en estar al tanto de los signos de alarma de un paro cardíaco (pérdida repentina de la capacidad de respuesta y ausencia de respiración normal) y responder a ellos llamando al teléfono de emergencias.