Los 10 mejores consejos de cocina para cuidadores

couple cooking togetherMantener buenos hábitos nutricionales es difícil para cualquiera, pero puede ser especialmente difícil para el cuidador.

Es posible que su ser querido siga una dieta especial o que solo tenga apetito por ciertas cosas. También puede haber otros miembros de la familia que deba alimentar. Y, por supuesto, el tiempo y la energía disponibles son limitados. Pero, aun así, debe esforzarse por comer bien, ya que una buena nutrición es un hábito que merece la pena cultivar todos los días.

Empiece en el supermercado. Aprenda a leer las etiquetas. Comience a comprar alimentos que sean beneficiosos para su cuerpo y su mente, y deje atrás la comida chatarra. (Recuerde: si no la lleva a casa, no la puede comer). Por ejemplo, las verduras y las frutas son ricas en vitaminas, minerales y fibra, y suelen ser bajas en calorías.

Comer una gran variedad de alimentos saludables puede ayudarlo a controlar su peso y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares a través de la reducción de la presión arterial.

Utilice estos consejos para inspirar hábitos saludables en la cocina:

  1. Prepare una comida rápida con verduras. Cocínelas al vapor o en un salteado.
  2. Utilice hierbas, vinagre, tomates, cebollas y aceites vegetales no tropicales en lugar de sal o condimentos altos en sodio, especialmente si tiene hipertensión arterial.
  3. Utilice su tiempo y su congelador con inteligencia. Cuando tenga tiempo para cocinar, piense en preparar suficiente comida para varias raciones. Congele esos platos adicionales para facilitar la preparación de la comida la próxima vez que esté demasiado cansado para cocinar.
  4. Un batido puede ser una forma rápida y deliciosa de incorporar más fruta a la dieta. Ponga un plátano pelado en el vaso de la batidora junto con unas cuantas bayas congeladas, un kiwi o cualquier otra fruta que tenga a mano. A continuación, añada zumo de naranja (u otro zumo 100% natural) y un poco de yogur descremado o bajo en grasa sin azúcar, y ponga la batidora en marcha. Disfrutará de un capricho delicioso, saludable y refrescante.
  5. Los condimentos preparados pueden tener un alto contenido de sal y el exceso de sodio puede afectar a la presión arterial. Sustituya la sal por hierbas y especias, o utilice mezclas de condimentos sin sal. Utilice zumo de limón, ralladura de cítricos o chiles picantes para añadir más sabor.
  6. Las verduras enlatadas, procesadas y conservadas pueden tener un alto contenido de sodio. Busque vegetales con poco sodio o pruebe las variedades de los productos congelados. Compare el contenido de sodio en la etiqueta de información nutricional de productos similares (por ejemplo, diferentes marcas de salsa de tomate) y elija el producto que tenga menos sodio. Si compra verduras enlatadas, enjuáguelas con agua fría antes de cocinarlas para reducir el nivel de sodio.
  7. Prepare magdalenas y panes rápidos con menos grasas saturadas y menos calorías. Pruebe cambiar el aceite por compota de manzana en su receta favorita.
  8. Elija ingredientes integrales en lugar de productos muy refinados. Utilice harina de trigo integral, avena y harina de maíz integral.
  9. ¿Está planificando la comida de toda la semana? Busque recetas que incluyan frutas, verduras, cereales integrales, aves sin piel, pescado no frito, legumbres y frutos secos.
  10. ¿Necesita un tentempié rápido? Guarde frutas y verduras trozadas listas para usar en el refrigerador. ¿Busca algo salado? Pruebe con un puñado de frutos secos sin sal. ¿Le apetece algo dulce? Tenga a mano yogur sin azúcar y bajo en grasas. Con cierta planificación, estará preparado cuando sienta hambre.