Consejos de comunicación para cuidadores

Como cuidador, debe comunicarse con muchas personas. Debe comunicarse con su familia, amigos, compañeros de trabajo, empleadores, profesionales de la salud, compañías de seguros y con un ser querido que puede que haya dejado de ser la persona que era.

La comunicación constructiva y eficaz es fundamental. Cuando la comunicación es clara, asertiva y constructiva, es más probable que se le escuche y obtenga las respuestas que desea.

Para conseguirlo, deberá ser organizado, tener paciencia y controlar emociones contradictorias. Su nivel de estrés y sus responsabilidades adicionales dificultarán la concentración.

Consejos generales de comunicación

Estos son algunos consejos básicos para tener una buena comunicación:

  • Sea asertivo, honesto y paciente. Tiene un largo camino por delante. Necesitará la ayuda de su ser querido, familiares y amigos. No tenga miedo de compartir sus sentimientos. (Y no dude en ponerse en contacto con nuestra Red de apoyo).
  • Hable en primera persona, sin culpar a otros. Al decir “Me siento enfadado” en lugar de “Me ha enfadado”, está expresando sus sentimientos sin culpar a los demás ni provocar que se pongan a la defensiva.
  • Respete los sentimientos y derechos de los demás. No diga algo que pueda herir intencionalmente los sentimientos de otra persona. Reconozca que la otra persona tiene derecho a expresar sus sentimientos.
  • Sea claro y específico. Cuando habla directamente sobre lo que necesita o siente, asume el riesgo de que la otra persona puede estar en desacuerdo o rechace lo que está pidiendo, pero su acción también muestra respeto por la opinión de la otra persona. Cuando ambas partes son directas, las posibilidades de llegar al entendimiento son mayores.
  • Si no lo consigue a la primera, inténtelo de nuevo. Si no consigue exponer su punto de vista o no recibe respuesta, vuelva a intentarlo más tarde. A veces, simplemente no es el momento adecuado.

Comunicación con los miembros de la familia

A continuación, se presentan algunos consejos específicos para comunicarse con la familia:

  • Sea un buen oyente. Recuerde que escuchar es el aspecto más importante de la comunicación.
  • Hable abiertamente sobre sus temores, preocupaciones y necesidades. De esta forma, invitará a un diálogo franco y relevante. En consecuencia, otros miembros de la familia pueden sentirse cómodos compartiendo los suyos.
  • Aborde temas difíciles. Discuta temas como finanzas, seguros, testamentos y directivas anticipadas. (Las directivas anticipadas indican lo que el ser querido quiere hacer en caso de emergencia médica). Son temas difíciles y delicados, pero prepararse para el futuro puede ayudar a aliviar el estrés. Lo más probable es que su ser querido también esté preocupado por estos problemas.
  • Reconozca los sentimientos de todos. Especialmente con las cardiopatías y los derrames cerebrales, la necesidad de recibir cuidados suele surgir tras una crisis médica. Después del evento, toda la familia puede quedar turbada. Intente ser paciente. Un miembro de la familia que nunca se haya adaptado bien a una crisis probablemente tampoco reaccionará bien ante este suceso. Dé a cada miembro el tiempo que necesite para asimilar la situación.

Comunicación con los profesionales de la salud

La comunicación con médicos y enfermeros puede ser nueva para usted. Estos son algunos consejos:

  • Asegúrese de que el médico entiende su función. Si su ser querido no puede (o no desea) recibir instrucciones, asegúrese de que el médico le proporcione toda la información vital.
  • Explique el lado práctico de su situación. Esto puede ayudar a los profesionales a adaptar y hacer sugerencias prácticas a cambio. Por ejemplo, podría decir al médico: “Por mi trabajo, sería mejor para mí que nos reuniéramos a primera hora de la mañana”. El médico puede responder: “No hay problema. Informaré a mi ayudante para que nos concierte la primera cita disponible cada vez que nos reunamos”.
  • Infórmese sobre la enfermedad de su ser querido. Utilice Internet como herramienta, pero quédese con fuentes de información confiables. Plantee preguntas específicas al médico si no entiende algo sobre el estado de su ser querido. Es especialmente importante saber qué representaría una situación de emergencia para su ser querido.
  • Guarde registros de los hábitos de su ser querido. Tome nota de los hábitos de sueño, alimentación y medicación de su ser querido, así como de cualquier episodio emocional. Cuanto más detallada sea la información que pueda ofrecer sobre los síntomas y hábitos, más fácil será para su médico proporcionar el mejor tratamiento para su ser querido.
  • Dedique el tiempo necesario para tomar decisiones sobre el cuidado. Si una situación no es potencialmente mortal, dedique el tiempo necesario para tomar una decisión. Sin duda, su médico lo entenderá si solicita tiempo para hablar sobre el asunto con su ser querido y con otros miembros de la familia.
  • Designe a un miembro de la familia como contacto principal. Ayudará a todos los implicados si su familia puede especificar un punto de contacto principal para el equipo de cuidado de la salud. Esto evitará confusiones y ahorrará tiempo a los médicos y enfermeros. La persona designada puede compartir claramente toda la información y las decisiones necesarias que se deben tomar con el resto de la familia.
  • Mantenga conversaciones en los lugares adecuados. Usted merece toda la atención del médico. En el caso de las conversaciones importantes, busque una consulta o una sala de reunión privada; no una sala de espera ni un pasillo.
  • Pregunte por otros recursos. El personal del médico puede tener un valor incalculable. Pueden hablarle de grupos de apoyo e incluso sugerir recursos que pueden ayudarlo con el pago de los medicamentos. También pueden compartir con usted opciones de atención en el hogar.
  • Tome nota. Anote todo lo que esté pensando antes de hablar con el médico. Este sencillo ejercicio puede ayudarlo a evitar olvidar algo importante. Mientras más organizado sea, más lo podrá ayudar el médico.
  • No dude en realizar cambios. A veces, puede pasar que no congenie bien con el médico, ya sea profesional o emocionalmente. En ese caso, pida que acuda un médico diferente del equipo o busque otro centro de cuidados.
  • Muestre agradecimiento. No olvide dar las gracias al equipo de cuidado de la salud por todo lo que hacen. Un poco de amabilidad y reconocimiento siempre ayudan.

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