Comprensión del riesgo de coagulación excesiva

Hay muchos factores que pueden dar lugar a una coagulación excesiva, lo que provoca un flujo sanguíneo limitado o bloqueado. Los coágulos pueden desplazarse a las arterias o venas del cerebro, el corazón, los riñones, los pulmones y las extremidades, lo que, a su vez, puede provocar un ataque al corazón, un derrame cerebral, daños en los órganos o incluso la muerte.

Factores de riesgo adquiridos

Factores de riesgo genéticos

El origen genético, o hereditario, de la coagulación excesiva es menos frecuente y suele deberse a defectos genéticos. Estos defectos suelen producirse en las proteínas necesarias para la coagulación, y también pueden producirse en las sustancias que retrasan o disuelven los coágulos.

Es más probable que tenga una causa genética de coagulación excesiva si tiene:

  • Familiares que han tenido coágulos peligrosos
  • Antecedentes personales de repetición de coágulos antes de los 40 años
  • Historial personal de abortos espontáneos sin explicación

Otros factores de riesgo: enfermedades y trastornos

Muchas enfermedades y afecciones pueden causar coagulación excesiva o hipercoagulación. Es más probable que ciertas enfermedades y afecciones originen la formación de coágulos en determinadas zonas del cuerpo.

Afecciones que pueden provocar una coagulación excesiva de la sangre en el corazón y el cerebro:

  • La aterosclerosis es una enfermedad que consiste en la acumulación de una sustancia cérea, llamada placa, en el interior de las arterias. Con el tiempo, la placa puede romperse. Las plaquetas se unen para formar coágulos en el sitio dañado.
  • La vasculitis es un trastorno que provoca que los vasos sanguíneos del cuerpo se inflamen. Las plaquetas pueden adherirse a zonas en las que los vasos sanguíneos están dañados y formar coágulos.
  • La diabetes aumenta el riesgo de acumulación de placa en las arterias, lo que puede causar coágulos peligrosos. Casi el 80% de las personas diabéticas fallecerán por causas relacionadas con la coagulación.
  • La insuficiencia cardíaca es una afección en la que el corazón está dañado o debilitado. Cuando el corazón no puede bombear suficiente sangre para satisfacer las necesidades del cuerpo, el flujo sanguíneo se ralentiza, lo que puede provocar la formación de coágulos.
  • La fibrilación auricular es el tipo de arritmia o latido cardíaco irregular más común. La fibrilación auricular puede hacer que la sangre se acumule en las cámaras superiores del corazón y que se formen coágulos.
  • El sobrepeso y la obesidad se refieren a un peso corporal superior al que se considera saludable. Estas afecciones pueden producir aterosclerosis, lo que aumenta el riesgo de coágulos.
  • El síndrome metabólico es el nombre de un grupo de factores de riesgo que aumentan las probabilidades de padecer enfermedades cardíacas y otros problemas de salud, incluido un mayor riesgo de formación de coágulos sanguíneos.

Afecciones que pueden desencadenar coagulación excesiva en las extremidades

  • Trombosis venosa profunda (TVP): Se pueden formar coágulos en las venas profundas de las extremidades, una afección denominada trombosis venosa profunda o TVP. La TVP suele afectar las venas profundas de las piernas. Un coágulo de sangre en una vena profunda puede romperse y desplazarse por el torrente sanguíneo. Si el coágulo llega a los pulmones y bloquea el flujo sanguíneo, se denomina embolia pulmonar.
  • Enfermedad arterial periférica (EAP): Es un estrechamiento de las arterias periféricas, normalmente de las arterias de la pelvis y las piernas. La EAP es similar a la enfermedad coronaria (EC) y a la enfermedad de la arteria carótida. Estas tres afecciones se deben a un estrechamiento o bloqueo de las arterias en varias regiones críticas del cuerpo. Las arterias endurecidas (o aterosclerosis) de la región de la arteria coronaria restringen el flujo sanguíneo al músculo cardíaco (vea una ilustración de las arterias coronarias). La enfermedad de la arteria carótida se refiere a la ateroesclerosis en las arterias que suministran sangre al cerebro.
  • Ateroesclerosis: Enfermedad en la que se acumula placa en la pared de una arteria. La EAP suele ser consecuencia de aterosclerosis en las arterias periféricas (o regiones externas alejadas del corazón). La placa está formada por depósitos de grasa, colesterol y otras sustancias. La formación de placa puede crecer lo suficiente como para reducir significativamente el flujo sanguíneo a través de una arteria. Si la formación de placa se vuelve frágil o se inflama, puede romperse y provocar la formación de coágulos. Un coágulo puede estrechar aún más la arteria o bloquearla por completo.

Medicamentos

Los medicamentos pueden alterar el proceso normal de coagulación del organismo. Los medicamentos que contienen estrógeno, la hormona femenina, están vinculados a un mayor riesgo de coágulos. Entre los ejemplos de medicamentos que pueden contener estrógenos se incluyen las píldoras anticonceptivas y la terapia hormonal.

Otros factores

Hay muchos otros factores que pueden provocar la coagulación excesiva:

  • El tabaquismo aumenta el riesgo de formación de coágulos no deseados y la probabilidad de que las plaquetas se peguen entre sí. Fumar también daña el revestimiento de los vasos sanguíneos, lo que puede provocar la formación de coágulos.
  • Niveles elevados de homocisteína, vinculados a un alto riesgo de enfermedad vascular. El aumento en los niveles de esta sustancia puede dañar el revestimiento interior de las arterias.
  • Embarazo. Las mujeres tienen más probabilidades de desarrollar coágulos cuando están embarazadas debido a un aumento de las plaquetas y de los factores de coagulación. El útero también puede comprimir las venas y ralentizar el flujo sanguíneo, lo que puede provocar coágulos.
  • Reposo prolongado en cama. Pasar varios días o semanas en cama por una cirugía o una enfermedad aumenta el riesgo de coagulación excesiva.
  • Uso de píldoras anticonceptivas o terapia de sustitución hormonal. Esto puede ralentizar el flujo sanguíneo y provocar coagulación.
  • Cáncer. Algunos tipos de cáncer aumentan las proteínas que coagulan la sangre.
  • El VIH y sus tratamientos. El riesgo de coágulos de sangre es mayor en pacientes con VIH que tienen infecciones, están tomando determinados medicamentos, han sido hospitalizados o tienen más de 45 años.
  • Deshidratación, una condición en la que el cuerpo no tiene suficiente líquido. Esta alteración hace que los vasos sanguíneos se estrechen y que la sangre se espese, lo que aumenta el riesgo de coágulos.
  • Trasplantes de órganos y dispositivos implantados, como catéteres venosos centrales y derivaciones para hemodiálisis. La cirugía o los procedimientos realizados en los vasos sanguíneos pueden dañar las paredes de los vasos. Esto puede dar lugar a la formación de coágulos. Además, los catéteres y las derivaciones tienen una superficie artificial que puede provocar la coagulación. 

Más información: