Guía del paciente para tomar warfarina

La warfarina (nombres de marca: Coumadin o Jantoven) es un medicamento utilizado para prevenir la formación o el crecimiento de coágulos perjudiciales. Los coágulos beneficiosos previenen o detienen las hemorragias, pero los coágulos perjudiciales pueden causar un ataque al corazón, un derrame cerebral, una trombosis venosa profunda o una embolia pulmonar. Dado que la warfarina interfiere en la formación de coágulos, se le denomina anticoagulante (PDF). Muchas personas se refieren a los anticoagulantes como *diluyentes de la sangre; sin embargo, la warfarina no diluye la sangre, sino que hace que esta se tarde más en formar un coágulo.

¿Cómo funciona la warfarina?

La formación de un coágulo en el cuerpo es un proceso complejo que involucra varias sustancias, denominadas factores de coagulación. La warfarina disminuye la capacidad del cuerpo de formar coágulos mediante el bloqueo de la formación de los factores de coagulación que dependen de la vitamina K. La vitamina K es necesaria para generar los factores de coagulación y prevenir las hemorragias. Por lo tanto, si se suministra un medicamento que bloquea los factores de coagulación, el cuerpo puede detener la formación de coágulos dañinos y evitar su crecimiento.

Consejos de vigilancia y dosificación

El objetivo del tratamiento con warfarina es disminuir la tendencia de coagulación de la sangre; no evitar la coagulación por completo. Por lo tanto, el efecto de la warfarina debe vigilarse cuidadosamente con análisis de sangre. En función de los resultados del análisis de sangre, se ajustará la dosis diaria de warfarina para que el tiempo de coagulación se mantenga dentro del rango objetivo. El análisis de sangre que se utiliza para medir el tiempo que tarda la sangre en coagularse se denomina prueba de tiempo de protrombina (TP). El TP se notifica según la Razón Internacional Normalizada (RIN).

La RIN es una manera estandarizada de expresar el valor de TP. La RIN garantiza que los resultados de TP obtenidos por diferentes laboratorios puedan compararse. Es importante vigilar la RIN (como mínimo una vez al mes y en ocasiones hasta dos veces por semana) para asegurarse de que el nivel de warfarina permanece en el rango efectivo. Si la RIN es demasiado baja, los coágulos no se evitarán, pero si es demasiado alta, hay mayor riesgo de hemorragia. Por eso las personas que toman warfarina deben realizarse análisis de sangre con tanta frecuencia.

A diferencia de la mayoría de los medicamentos, que se administran con una dosis fija, la dosis de warfarina se ajusta según los resultados de RIN de los análisis de sangre; por lo tanto, la dosis normalmente cambia con el tiempo. Las pastillas de warfarina/Coumadin vienen en diferentes colores, y cada color corresponde a una dosis distinta (vea el siguiente gráfico).

Diferencia entre los medicamentos genéricos y los de marca

En los medicamentos genéricos, la dosis, los efectos terapéuticos, la vía de administración, los efectos secundarios y la intensidad deberían ser iguales que los del fármaco original. Los EE. UU. La Food and Drug Administration de los EE. UU. exige que todos los medicamentos genéricos sean tan seguros y eficaces como los medicamentos de marca

Los medicamentos genéricos a menudo son menos costosos que sus homólogos de marca, porque los fabricantes de genéricos no han incurrido en los gastos de desarrollo y comercialización de un nuevo fármaco. En los Estados Unidos, el derecho de marca comercial no permite que los medicamentos genéricos tengan exactamente el mismo aspecto que el medicamento de marca; sin embargo, el medicamento genérico debe tener el mismo principio activo. En el caso del Coumadin (un producto de marca) y la warfarina (un producto genérico), los fabricantes intentaron mantener la coherencia de los colores con la intensidad de las pastillas. El objetivo es que el paciente pueda identificar el color de dosis y evitar confusiones o errores. Por lo tanto, si el color o la dosis de la pastilla dispensada parecen diferentes a las de las pastillas tomadas anteriormente, el paciente deberá notificárselo inmediatamente al farmacéutico que se las haya dispensado o a su profesional de la salud.

Ilustración gráfica de la dosis de warfarina

En el 2006, la Food and Drug Administration emitió una recomendación de salud pública a los profesionales de la salud y los consumidores en la que indicó que las recetas de EE. UU. cubiertas en el extranjero pueden dar a los pacientes el principio activo incorrecto para el tratamiento de su estado de salud. Algunos productos aprobados por la FDA tienen los mismos nombres de marca que los medicamentos comercializados fuera de Estados Unidos, pero contienen un principio activo completamente diferente. Por lo tanto, los pacientes que cubren las recetas de EE. UU. en el extranjero, ya sea de viaje o por Internet, deben ser cautos y estar atentos. Desaconsejamos a los residentes de EE. UU. que compren medicamentos en farmacias de Internet extranjeras. Los medicamentos extranjeros pueden utilizar nombres de marca idénticos o potencialmente confusos para productos con principios activos que difieren de los estadounidenses. La warfarina tiene muchos nombres de marca extranjeros (Tabla 1). Los pacientes que cubran las recetas en el extranjero deben asegurarse de la exactitud y la calidad de los medicamentos obtenidos.

La warfarina debe tomarse exactamente según la receta.

Nunca aumente ni disminuya la dosis, a menos que se lo indique el profesional de la salud. Si se olvida o pierde una dosis, llame a su profesional de la salud para recibir asesoramiento.

Nombres de marcas extranjeras de warfarina

País Nombre de marca extranjera de warfarina
Australia Warfarin, Marevan
Canadá Apo-Warfarin
Indonesia Simarc-2
Portugal Varfine
España Aldocumar
Tailandia Befarin, Maforan, Fargem
Turquía Orfarin
Venezuela Anasmol, Cumar

Efectos secundarios

Las principales complicaciones asociadas a la warfarina son la formación de coágulos debido a una dosis inferior o hemorragias debidas al exceso de anticoagulación. Las hemorragias más graves son la intracerebral o gastrointestinal. La hemorragia excesiva puede tener lugar en cualquier zona del cuerpo, y los pacientes que toman warfarina deben informar de cualquier caída o accidente, así como de signos o síntomas de hemorragia o moratones inusuales, a su profesional de la salud.

Entre los signos de hemorragia inusuales se incluyen los siguientes:

  • sangrado de las encías,
  • sangre en la orina,
  • heces oscuras o sanguinolientas,
  • hemorragia nasal, o
  • vómitos con sangre.

Un dolor de cabeza inusual o más grave que lo habitual pueden ser señales de hemorragia intracerebral.

Cuándo llamar al profesional de la salud

Si experimenta los siguientes signos de hemorragia, debe llamar al teléfono de emergencias o su profesional de la salud inmediatamente:

  • Fuerte dolor de cabeza, confusión, debilidad o entumecimiento
  • Toser grandes cantidades de sangre roja brillante
  • Vomitar sangre
  • Sangrado que no se detiene
  • Sangre roja brillante en las heces
  • Caídas o lesiones en la cabeza
  • Dolor de cabeza intenso o inusual

Algunos cambios sencillos para disminuir el riesgo de hemorragia mientras toma warfarina son los siguientes:

  • Utilice un cepillo de cerdas suaves.
  • Utilice hilo dental con cera en lugar de sin cera.
  • Aféitese con una máquina de afeitar eléctrica en lugar de con cuchilla.
  • Tenga cuidado al usar objetos afilados, como cuchillos y tijeras.
  • Evite las actividades que impliquen un riesgo de caídas o lesiones (p. ej., los deportes de contacto).

La warfarina y el estilo de vida

Los cambios en la vida cotidiana puedan afectar a los valores de RIN. Es importante conocer consejos comunes sobre qué hacer y qué no hacer con el tratamiento con warfarina.

Embarazo

No se recomienda tomar warfarina durante el embarazo. Una mujer que se quede embarazada o que planee quedarse embarazada mientras está en tratamiento con warfarina debe notificárselo a su profesional de la salud inmediatamente.

Procedimientos quirúrgicos, dentales y otros procedimientos médicos

Es importante informar a todos sus profesionales de la salud que está tomando warfarina. Si va a someterse a cirugía, un procedimiento dental u otros procedimientos médicos, es posible que deba dejar de tomar warfarina.

Viajes

Consulte a su profesional de la salud si piensa viajar. Mientras viaja, es importante que lleve consigo sus medicamentos en todo momento. No ponga los medicamentos en el equipaje facturado.

Consejos comunes sobre qué hacer y qué no hacer

Qué hacer Qué no hacer
Esté atento a signos y síntomas de hemorragia. Nunca tome una dosis doble porque le faltó una dosis.
Hágaselo saber a su profesional de la salud cuando se enferme o lesione. No ingiera nuevos medicamentos, hierbas ni suplementos sin consultar a su profesional de la salud.
Tome la warfarina exactamente como se lo hayan recetado. No haga cambios en la dosis de warfarina sin antes consultarlo con su médico.
Dígale a todas las personas que le proporcionen atención médica o dental que está tomando warfarina.
Mantenga las citas para análisis de sangre.

La warfarina interactúa con otros medicamentos

Los pacientes que toman warfarina deben consultar a su médico antes de tomar cualquier medicamento nuevo, incluso medicamentos de venta libre (sin receta), a base de hierbas, vitaminas o cualquier otro producto. Muchos medicamentos pueden alterar la eficacia de la warfarina y dar lugar a una RIN demasiado alta o demasiado baja. Algunos de los analgésicos de venta libre más comunes, como el ibuprofeno (nombre de marca: Advil) o naproxeno (nombre de marca: Aleve), incrementan los efectos anticoagulantes de la warfarina y aumentan la probabilidad de sufrir una hemorragia perjudicial.

La warfarina interactúa con el alcohol y con ciertos alimentos

  • Alcohol: la ingesta de alcohol puede afectar la forma en que el cuerpo metaboliza la warfarina. Los pacientes sometidos a tratamiento con warfarina deben evitar beber alcohol a diario. El alcohol debe limitarse a no más de 1 o 2 raciones de alcohol ocasionalmente. Esto significa un promedio de una a dos copas al día para los hombres y una copa al día para las mujeres. Una bebida es: 350 ml (12 oz.) de cerveza, 120 ml (4 oz.) de vino, 6 ml (1/5 oz.) de licor de 80 grados o 30 ml (1 oz.) de licor de 100 grados. El efecto antiplaquetario del alcohol aumenta el riesgo de hemorragia importante, incluso aunque la RIN permanezca dentro del rango objetivo.
  • Alimentos: algunos alimentos pueden interferir en la eficacia de la warfarina. Lo más importante que se debe recordar es que se debe comer lo que se come normalmente y no hacer grandes cambios en la dieta sin ponerse en contacto con su profesional de la salud.
  • Vitamina K: comer una mayor cantidad de alimentos ricos en vitamina K puede reducir el TP y la RIN, lo que hace que la warfarina sea menos eficaz y aumenta potencialmente el riesgo de coágulos. Los pacientes que toman warfarina deben tratar de comer una cantidad de vitamina K relativamente similar cada semana. La mayor cantidad de vitamina K se encuentra en las verduras verdes y con hojas, como el brócoli, la lechuga y las espinacas. No es necesario evitar estos alimentos; sin embargo, es importante intentar que la cantidad de vitamina K que consume sea uniforme. Descargue nuestra guía de referencia rápida sobre alimentos que son altos y bajos en vitamina K. (PDF)

Llevar identificación médica

Los pacientes que requieren warfarina a largo plazo deben usar una pulsera o un colgante de aviso médico, o una etiqueta de aviso similar en todo momento. Si se produce un accidente y la persona está demasiado mal como para comunicarse, una etiqueta de aviso médico ayudará a los intervinientes a proporcionar la atención médica adecuada. La alerta debe incluir una lista de las enfermedades médicas principales y la razón por la que se toma warfarina, así como el nombre y número de teléfono de un contacto de emergencia.

Dónde obtener más información

Su profesional de la salud es la mejor fuente de información para las preguntas y preocupaciones relativas a su problema médico. Puesto que no hay dos pacientes exactamente iguales, y las recomendaciones pueden variar de una persona a otra, es importante pedir orientación a un médico que esté familiarizado con su situación individual.


(*Algunos medicamentos se denominan habitualmente anticoagulantes porque pueden ayudar a reducir la formación de coágulos de sangre. Existen tres tipos principales de anticoagulantes que los pacientes suelen tomar: anticoagulantes como warfarina o heparina, antiagregantes plaquetarios como la aspirina y fibrinolíticos como el activador tisular del plasminógeno (tPA). Cada tipo de medicamento tiene una función específica para impedir la formación de coágulos de sangre o de obstrucción de vasos sanguíneos, ataque al corazón o derrame cerebral).