Medicamentos para la diabetes

Aunque realizar cambios en el estilo de vida puede resultar muy beneficioso para el control de la diabetes, así como para otras afecciones relacionadas, como la hipertensión arterial y el colesterol alto, tal vez sea necesario que su médico le prescriba medicamentos.

El plan de tratamiento para la diabetes puede incluir insulina, medicación por vía oral o un método combinado, según determine su médico. En algunos casos, es posible que los pacientes requieran un tratamiento con múltiples fármacos si tienen factores de riesgo cardiovascular adicionales con diabetes. Es muy importante que cumpla estrictamente su plan de medicación.

Insulina

El páncreas normalmente secreta una hormona llamada insulina, que ayuda a las células del cuerpo a absorber la glucosa de la sangre para utilizarla como energía.

Cuando funciona como debe, el páncreas produce la cantidad adecuada de insulina. En las personas con diabetes de tipo 1, el páncreas no produce insulina. Las personas con diabetes de tipo 2 sí producen insulina, pero su organismo no la utiliza correctamente. Con el tiempo, las personas con diabetes de tipo 2 también pueden acabar por producir menos insulina. Se puede prescribir insulina para ambos tipos de diabetes a fin de regular mejor la glucemia, de modo que el cuerpo pueda funcionar correctamente.

Existen muchos tipos de insulina en el mercado y todos ellos deben inyectarse en la grasa bajo la piel para alcanzar el torrente sanguíneo. Actualmente, la insulina no está disponible en forma de píldora, ya que se descompone durante el proceso digestivo. Las inyecciones se pueden administrar mediante:

  • Jeringa: una aguja conectada a un tubo hueco que contiene la insulina y un émbolo que empuja la insulina para que salga por la aguja.
  • Lápiz de insulina: un dispositivo que parece un bolígrafo, contiene insulina y una aguja en la punta.
  • Bomba de insulina: una máquina pequeña (que se lleva en el cinturón o se guarda en un bolsillo) que contiene insulina, la bombea a través de un pequeño tubo de plástico y una aguja diminuta insertada bajo la piel, donde permanece durante varios días.

Los tipos de insulina varían en función del modo de fabricación, la rapidez con la que actúan, cuándo alcanzan su mejor rendimiento, cuánto duran y cuánto cuestan. Entre estos se incluyen:

  • La insulina de acción rápida comienza a actuar unos 15 minutos después de la inyección, alcanza su máximo rendimiento en aproximadamente 1 hora y continúa actuando entre 2 y 4 horas.
  • La insulina regular o de acción corta normalmente entra en el torrente sanguíneo en los 30 minutos posteriores a la inyección, alcanza su máximo rendimiento dos o tres horas después de la inyección y actúa de tres a seis horas.
  • La insulina de acción intermedia normalmente entra en el torrente sanguíneo entre dos y cuatro horas después de la inyección, alcanza su máximo rendimiento entre 4 y 12 horas después, y actúa durante 12 a 18 horas aproximadamente.
  • La insulina de acción prolongada llega al torrente sanguíneo varias horas después de la inyección y tiende a reducir los niveles de glucemia de forma bastante uniforme durante un período de 24 horas.

Con su colaboración, el médico determinará el tipo y la dosis más adecuados para controlar su diabetes y adaptarse a su estilo de vida. Algunos pacientes toman insulina una o más veces al día para regular la glucemia. Su equipo de cuidado de la salud le enseñará cómo y cuándo usar la insulina.

Los posibles efectos secundarios de la insulina incluyen la baja glucemia y el aumento de peso.

Medicación por vía oral para la diabetes

En el caso de personas con diabetes de tipo 2, se pueden prescribir píldoras como medio para regular la glucemia. Existen diez clases de medicamentos por vía oral para la diabetes que reducen la glucemia. Se pueden utilizar con insulina o combinadas entre sí. El profesional de la salud le prescribirá el tipo de medicamento o combinación de medicamentos necesarios para controlar la glucemia.

El profesional de la salud le indicará cómo y cuándo debe tomar las píldoras o la insulina, junto con instrucciones sobre si debe tomarlas con alimentos o no.

Medicaciones para afecciones asociadas

Además de los medicamentos para controlar la glucemia, su médico también puede prescribirle lo siguiente:

Medicación para la hipertensión arterial

Aunque la hipertensión arterial no presenta síntomas, si no se trata, puede dañar los vasos sanguíneos, el corazón y otros órganos, e incluso puede provocar la muerte. Los médicos pueden recetarle uno o más tipos de medicamentos para llevar la presión arterial al rango adecuado. Siga el régimen de medicación según se le haya prescrito y avise inmediatamente a su médico si experimenta algún efecto secundario.

Aunque muchos pacientes deben tomar medicamentos indefinidamente para controlar esta enfermedad, los médicos pueden reducir las dosis de los fármacos cuando se logra alcanzar y mantener una presión arterial normal durante un año o más. (Por lo general, no es posible detener el tratamiento por completo). Tener que acostumbrarse a las molestias de la medicación sigue siendo mucho mejor que sufrir un derrame cerebral o un ataque al corazón.

Aprenda cómo sacar el máximo partido al tratamiento prescrito para la hipertensión arterial y qué tipos de medicamentos existen para la presión arterial.

Medicación para el colesterol

Su médico puede determinar que, además de seguir una dieta saludable para el corazón, conseguir o mantener un peso corporal saludable y realizar actividad física regular, también necesita medicamentos como las estatinas para reducir los niveles de colesterol y el riesgo de enfermedad cardiovascular. Este tratamiento suele ser de larga duración y es importante que siga las instrucciones de su médico.

Hay una serie de medicamentos para reducir los niveles de colesterol en sangre. Su médico determinará si estos tratamientos pueden resultar beneficiosos en su caso y seleccionará el medicamento o la combinación de medicamentos más adecuados.

Obtenga más información sobre los tipos de medicamentos reductores del colesterol.

Tratamiento con aspirina

La diabetes es un importante factor de riesgo de enfermedad cardiovascular y ACV.

Si su médico determina que usted presenta un alto riesgo de enfermedad cardiovascular, puede recomendarle un régimen de aspirina en dosis bajas para ayudar a reducir el riesgo de ataque al corazón y ACV. La aspirina "diluye" la sangre y ayuda a prevenir la formación de coágulos. Esto es importante porque los coágulos pueden causar una obstrucción e impedir que la sangre circule bien, especialmente por arterias que se han vuelto más estrechas debido a la acumulación de placa.

No inicie un tratamiento con aspirina por su cuenta. La mejor forma de saber si es candidato para ello es preguntar al profesional de la salud.

Más información sobre la aspirina y las cardiopatías

Para ayudarlo a usted y a su médico a hacer un seguimiento de los distintos tipos de medicamentos que está tomando, utilice esta práctica tabla de medicamentos.

Ensayos clínicos

Los ensayos clínicos son estudios científicos que determinan si un nuevo avance médico puede ayudar a las personas y si tiene efectos secundarios perjudiciales. Encuentre respuestas a preguntas habituales sobre ensayos clínicos en nuestra Guía para comprender los ensayos clínicos.