Final de la vida

Aunque pensar en la muerte puede ser doloroso para usted y sus seres queridos, saber lo que puede esperar al final de la vida puede ayudarlo a lidiar con los problemas prácticos y la montaña rusa de emociones que se avecina.

Prepare los documentos legales

Hable con su médico sobre las decisiones médicas que pueda tener que tomar y qué intervenciones médicas podrían requerir estas situaciones. A continuación, decida qué es lo mejor para usted. Hay pasos importantes que puede dar con antelación para documentar sus deseos en lo que respecta a su cuidado de la salud. Una opción muy común es crear una directiva anticipada, también denominada testamento vital.

Expresar sus deseos con antelación aliviará la carga de los miembros de su familia, afirmó Barry J. Jacobs, PSy.D., psicólogo clínico de Springfield, Pensilvania, y autor de The Emotional Survival Guide for Caregivers (Guía de Supervivencia Emocional para Cuidadores). “Incluso en una situación horrible, tener un testamento vital puede ser una bendición, porque los miembros de su familia saben qué tratamientos quiere recibir y cuáles no”, comentó Jacobs.

Además, algunas personas designan a un apoderado del cuidado de la salud en un documento llamado poder de representación médica perdurable. Es importante que comparta sus deseos en materia de atención médica con este apoderado, de modo que pueda tomar decisiones médicas cuando usted no pueda.

Cómo ayudan los cuidados paliativos

Los cuidados paliativos proporcionan comodidad y apoyo a los pacientes con enfermedades cardiovasculares y derrames cerebrales, y también a sus familias, con especial atención a su calidad de vida. Los servicios suelen proporcionarse en el hogar y se encarga un equipo que incluye un médico, un enfermero, un terapeuta, un trabajador social y otros profesionales. Los servicios de cuidados paliativos pueden incluir:

  • Atención médica para aliviar los síntomas
  • Asesoramiento emocional y espiritual
  • Terapia artística, terapia musical y otras terapias
  • Atención de relevo para ofrecer un descanso a los cuidadores y a las familias
  • Asistentes de salud a domicilio para ayudar con el baño, el aseo personal, la alimentación y otras necesidades relacionadas con la salud personal
  • Ayuda con seguros, documentos legales y otros problemas prácticos
  • Ayuda de voluntarios formados para proporcionar servicios de asistencia, como cuidar de niños, hacer recados y preparar comidas
  • Apoyo y asesoramiento durante el duelo para cuidadores y familias

Cómo enfrentarse al final de la vida

Es normal sentirse asustado, triste o incluso enfadado cuando se aproxima al final de la vida. Puede que se sienta culpable por dejar atrás a familiares y amigos. Es posible que lamente la pérdida de independencia y movilidad o llore por la vida que había planeado tener. A continuación, le ofrecemos algunos consejos para ayudarlo a hacer frente a esas emociones y darle una sensación de plenitud a su vida:

  • Diga lo más importante. Podría ser: “Te quiero, estoy muy agradecido por el tiempo que he pasado a tu lado y te echaré de menos”. Jacobs comentó que la capacidad para despedirse y dar las gracias es muy importante tanto para los pacientes como para los seres queridos. “También puede ser un buen momento para perdonar en la medida de lo posible las cosas que sucedieron en el pasado”.
  • Comparta sus historias. Cuénteles a sus hijos, nietos y otros familiares la historia de su familia. Estas historias son reliquias familiares que puede transmitir a futuras generaciones. También puede grabar estas historias o anotarlas.
  • Vuelva la vista atrás. Recuerde su vida y disfrute de la gente que quiere, las cosas que ha conseguido y la diferencia que ha marcado en la vida de otras personas. “Tomarse el tiempo para reflexionar permite que las personas se vayan con un sentimiento de aprecio por su vida y les proporciona una mayor sensación de paz con ellos mismos”, comentó Jacobs.
  • Viva una experiencia significativa. Puede que haya un lugar donde siempre ha querido viajar o tenga un libro favorito que desee volver a leer. También puede planificar una forma de pasar tiempo con las personas que más le importan. Jacobs recordó a un paciente que tuvo una cena en la que se reunieron todas las personas que le importaban. “Hubo muchas risas y alegría, pero también muchos recuerdos sobre la vida”, comentó Jacobs. “Fue algo que el paciente disfrutó mucho antes de morir y algo que la familia y los seres queridos todavía pueden recordar”.

Cómo enfrentarse a la pérdida de un ser querido

Es difícil deshacerse del dolor que provocan el duelo y la pérdida. Jacobs, portavoz de la American Heart Association sobre los cuidados familiares, ofrece este consejo para enfrentarse a la pérdida de un ser querido:

  • Asista al funeral de su ser querido. Los funerales permiten que los miembros de la familia y otros seres queridos tengan la oportunidad de llorar juntos. “Como todos están juntos, la familia tiene mayor capacidad para soportarlo”, comentó Jacobs.
  • Sea paciente consigo mismo y con el proceso de duelo. La mayoría de las personas subestiman el tiempo que les llevará el duelo. “Cuando esa persona era muy cercana, puede que el proceso dure meses, quizás años”, comentó Jacobs.
  • Cree un ritual. Participar en un ritual, como celebrar el cumpleaños de su pareja u honrarla en el aniversario de la muerte, puede ayudarlo a recuperarse.
  • Cuídese. A veces, el duelo puede hacer que descuide su propia salud. Es importante comer bien, mantenerse físicamente activo y dedicar tiempo a hacer lo que le gusta.
  • Busque su nueva identidad. La identidad de los cuidadores que han estado a cargo durante mucho tiempo a menudo se ve envuelta en los cuidados. Encuentre algo nuevo que le apasione. Asista a una clase de arte, comience a nadar o a hacer yoga, o realice labores de voluntariado en un hospital local.
  • Obtenga ayuda. Es normal estar triste, enfadado o sentir dolor después del fallecimiento de un ser querido. Puede que desee unirse a un grupo de apoyo para recibir consuelo y orientación de otras personas que han perdido a un ser querido. Puede que incluso necesite ayuda profesional. “Cuando la gente está tan triste hasta el punto de que no es capaz de llevar una vida normal, entonces la tristeza puede haberse convertido en depresión”, comentó Jacobs. Si es así, hable primero con su médico de atención primaria.

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