Prevención y manejo de caídas en adultos con enfermedades cardiovasculares

Profesional de la salud ayuda a mujer mayor a bajar las escaleras

Las caídas son una de las principales causas de lesiones en estadounidenses mayores y conllevan el riesgo de discapacidad permanente, altos costos médicos e incluso muerte prematura.

Pero para aquellos con enfermedades cardiovasculares, el riesgo de caídas es aún mayor, con un 60% en riesgo moderado o alto de caídas. Los medicamentos, el aumento de la fragilidad, los ritmos cardíacos anormales, la presión arterial baja y el desvanecimiento son solo algunas de las razones. 

Eliminar el estigma

Incluso cuando las caídas no están asociadas a una lesión importante, pueden tener como resultado un mayor miedo a la caída y provocar una disminución funcional en los adultos mayores, lo que disminuye la calidad de vida. Sin embargo, a pesar de la frecuencia de caídas entre las personas con enfermedades cardiovasculares, el tema a menudo se ve eclipsado por otros problemas médicos. 

Muchos adultos mayores que se caen también pueden dudar sobre mencionar las caídas a los profesionales de la salud u otros en su vida, pensando que perderán la independencia en sus actividades cotidianas y que serán tratados de manera diferente. 

Los medicamentos aumentan el riesgo 

Algunos medicamentos para afecciones cardiovasculares, como la presión arterial alta, pueden contribuir a las caídas. Lo mismo ocurre con los medicamentos recetados para afecciones no relacionadas con el corazón. Los medicamentos que han demostrado aumentar el riesgo de caídas incluyen:

  • Medicamentos para la arritmia
  • Antidepresivos
  • Antipsicóticos
  • Medicamentos contra la ansiedad (benzodiazepinas) como lorazepam e hipnóticos sedantes análogos de benzodiazepinas como zolpidem
  • Medicamentos para la diabetes
  • Diuréticos
  • Medicamentos para la presión arterial alta, incluidos los betabloqueadores, los inhibidores de la ECA y los bloqueadores de receptor de angiotensina (BRA)
  • Opioides
  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE)
  • Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)

Es importante analizar los efectos secundarios de todos los medicamentos que está tomando con un profesional de la salud y evaluar el mayor riesgo de caídas frente a sus beneficios. A menudo es posible elegir medicamentos con menos efectos secundarios o que se puedan tomar en dosis más bajas. En algunos casos, es posible que haya opciones alternativas no farmacológicas disponibles y también se deben analizar con su médico o farmacéutico. 

Enfermedades cardiovasculares

Síncope (desvanecimiento): Cuando hay una disminución del flujo sanguíneo al cerebro, puede perder la conciencia y caer. El riesgo de desvanecimiento aumenta con la edad y puede provocar caídas. 

Además, las personas con enfermedades cardiovasculares tienen más probabilidades de sufrir presión arterial baja, conocida médicamente como hipotensión ortostática. Cuando la presión arterial disminuye repentinamente, una persona puede experimentar mareos y desmayarse. La probabilidad de una presión arterial baja repentina aumenta con la edad y para aquellos con hipertensión. 

Insuficiencia cardíaca y arritmia: Los adultos con insuficiencia cardíaca y arritmia (latido cardíaco irregular) presentan un riesgo especialmente alto de caídas debido a que su corazón puede no bombear con la misma eficacia o puede latir a un ritmo irregular, lo que provoca una disminución del flujo sanguíneo al cerebro. También es más probable que tomen varios medicamentos recetados, lo que puede aumentar los mareos y provocar desvanecimiento y caídas. Las personas con insuficiencia cardíaca tienen un 13% más de probabilidades de caer que aquellas con otras enfermedades crónicas.

Una persona con insuficiencia cardíaca enfrenta un riesgo cuatro veces mayor de sufrir una fractura que requiera hospitalización en comparación con pacientes con otras formas de enfermedad cardiovascular. 

Fibrilación auricular: Los pacientes con latidos cardíacos irregulares y rápidos, conocidos clínicamente como fibrilación auricular o FibA, también enfrentan un mayor riesgo de caída. Si tiene fibrilación auricular y necesita tratamiento anticoagulante, es fundamental realizar una evaluación exhaustiva del riesgo de accidente cerebrovascular, sangrado y caídas.

Problemas no cardiovasculares y otros: 
Las afecciones no cardiovasculares como la artritis, los problemas neurológicos, la sordera, la ceguera y el deterioro cognitivo como la demencia pueden afectar significativamente la movilidad y el equilibrio, y, a su vez, aumentar la probabilidad de caídas. Pero puede hacer muchas cosas para reducir el riesgo de caída, como:

  • Abordar los peligros en el hogar, como alfombras sueltas, tapetes, desorden y escaleras.
  • Garantice una iluminación y una temperatura ambiente adecuadas en el hogar.
  • Use calzado cómodo.
  • Incorpore la terapia física y la terapia ocupacional en los planes de bienestar.
  • Revise los medicamentos.

También es crucial estar estrechamente conectado con su profesional de la salud y su red de apoyo de familiares y amigos para ayudar a abordar y prevenir las caídas.