Interacciones entre medicamentos: alimentos, suplementos y otros fármacos

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Algunos alimentos, incluso los saludables, pueden hacer que sus medicamentos sean menos eficaces.

La alimentación saludable es fundamental para los pacientes que luchan contra las enfermedades cardiovasculares, también denominadas cardiopatías. De hecho, puede ayudar a revertir una afección o reducir la necesidad de tomar medicación. Pero incluso los alimentos saludables, incluidas las frutas y las verduras, pueden provocar interacciones no deseadas y posiblemente peligrosas con determinados medicamentos.

Tal vez, el ejemplo más conocido sea el pomelo que, junto con la granada, puede alterar la forma en la que funcionan determinados medicamentos para el colesterol.

Otros ejemplos incluyen algunas verduras de hoja verde, como las espinacas o la col rizada. Sus altos niveles de vitamina K representan un riesgo para los pacientes que reciben tratamiento con *anticoagulantes para evitar los derrames cerebrales. Consumir niveles altos de estas verduras puede contrarrestar la eficacia de la medicación.

Equilibrio entre alimentos y medicamentos

Winston H. Gandy Jr., cardiólogo del Piedmont Heart Institute (Instituto de Cardiología Piedmont) en Atlanta y voluntario de la American Heart Association, afirmó que estos posibles peligros no implican que los pacientes puedan dejar de comer verduras.

Se trata de mantener un equilibrio prudente cuando se utilizan anticoagulantes, como el Coumadin (también conocido genéricamente como warfarina y comercializado con los nombres Marevan, Lawarin, Waran y Warfant).

“El Coumadin se ajusta a su dieta”, comentó el Dr. Gandy. “Si come ensalada tres veces a la semana, debe continuar haciéndolo para mantener la continuidad y el equilibrio”.

Interacciones entre suplementos y otros medicamentos

El Dr. Gandy afirmó que la comida no es lo único con lo que debe tener cuidado si toma anticoagulantes. Los suplementos vitamínicos también pueden alterar una dosis de medicación cuidadosamente equilibrada. Los antibióticos y los analgésicos habituales también pueden hacer que la sangre se espese.

Por otra parte, algunos medicamentos sin receta utilizados para tratar los síntomas de alergia y resfriados pueden provocar que los anticoagulantes tengan efectos más potentes.

Otros riesgos

En el caso de los medicamentos para el colesterol con estatinas, que incluyen los comercializados con los nombres Lipitor, Mevacor y Zocor, el pomelo y la granada pueden formar una mezcla peligrosa. Afortunadamente, el Dr. Gandy afirmó que los pacientes que deseen seguir comiendo estas frutas pueden recibir tratamiento con otros medicamentos.

Otros productos de consumo, como el alcohol, también pueden afectar a los medicamentos debido a la forma en la que pueden cambiar la capacidad del hígado para filtrar los medicamentos del cuerpo. E incluso un producto tan sencillo como la sal, cuyo uso está extendido entre los alimentos, puede afectar negativamente, puesto que aumenta la cantidad de líquido que retiene el cuerpo, lo que hace que la dosis de medicación sea inadecuada.

“Es simplemente la forma en la que el cuerpo procesa los nutrientes y los elementos”, comentó el Dr. Gandy. “Los alimentos y los fármacos son elementos diferentes con propósitos distintos, pero todo se maneja a través del mismo proceso. Si sobrecarga al sistema de una forma, puede verse afectado de otras formas”.

Mantenga a sus médicos y farmacéuticos al día

La clave para los pacientes con enfermedades cardiovasculares es ser conscientes de los riesgos y mantener una comunicación frecuente con los profesionales de la salud, explicó el Dr. Gandy.

“Informe a su médico de cualquier fórmula dietética que esté siguiendo, incluidos los medicamentos o los suplementos que tome”, comentó. Cuando recoja fármacos que le hayan prescrito o medicamentos sin receta, consulte con el farmacéutico para asegurarse de que no existan interacciones negativas. También es importante mantener un patrón de alimentación saludable y comer las cantidades adecuadas para su nivel de actividad, comentó el Dr. Gandy.  Además, anima a los pacientes a tener más cuidado durante las vacaciones o las celebraciones, que es cuando los hábitos alimentarios suelen cambiar.

Interacciones habituales entre medicamentos

Fármacos con alimentos y bebidas

Hay alimentos y bebidas que no deben mezclarse con determinados fármacos. Pueden causar una absorción tardía, reducida o aumentada de una medicación.

Inhibidores de la monoaminooxidasa y presión arterial: comer chocolate con mantequilla de cacahuete puede ser una combinación sabrosa, pero comer chocolate y tomar ciertos fármacos puede ser riesgoso. De hecho, comer chocolate y tomar inhibidores de la monoaminooxidasa, como el Nardil (fenelzina) o el Parnate (tranilcipromina) para la depresión, podría ser peligroso.

Otros alimentos que aumentan la presión arterial y deben evitarse son los siguientes: queso madurado, salchichas, mortadela, pepperoni y salami.

Pomelo: el pomelo y el zumo de pomelo pueden interferir en algunos fármacos de venta con receta e incluso con algunos fármacos sin receta. No beba zumo de pomelo con determinados fármacos para reducir la presión arterial, ya que puede provocar niveles más altos de dichos medicamentos en su cuerpo, lo que aumenta la probabilidad de sufrir efectos secundarios.

Regaliz: probablemente le parezca un aperitivo inofensivo, pero si está tomando Lanoxin (digoxina) para la insuficiencia cardíaca congestiva y los ritmos cardíacos anormales, algunos tipos de regaliz podrían aumentar su riesgo de experimentar toxicidad debido al Lanoxin. El regaliz también puede reducir los efectos de los fármacos para la presión arterial o los fármacos diuréticos (que producen orina), incluidos el Hydrodiuril (hidroclorotiazida) y el Aldactone (espironolactona).

Alcohol: si toma cualquier tipo de medicamento, evite el alcohol, ya que puede aumentar o reducir su efecto.

Fármacos con suplementos dietéticos

Aproximadamente, la mitad de los adultos estadounidenses utilizan suplementos dietéticos. Se recomienda que, en el caso de las personas sanas, todos los nutrientes que necesita procedan de los alimentos que come. A continuación, se muestran algunas interacciones que debe conocer:

Hierba de San Juan (Hypericum perforatum): esta hierba es un inductor de enzimas hepáticas, lo que significa que puede reducir la concentración de medicamentos en la sangre. La hierba de San Juan puede reducir el nivel en sangre de medicamentos como el Lanoxin, los fármacos reductores del colesterol Mevacor y Altocor (lovastatina) y el fármaco para la disfunción eréctil Viagra (sildenafilo).

Vitamina E: tomar vitamina E con medicamentos anticoagulantes como el Coumadin puede aumentar la actividad anticoagulante y aumentar el riesgo de hemorragia.

Ginseng: esta hierba también puede interferir en los efectos hemorrágicos del Coumadin. Además, el ginseng puede aumentar los efectos hemorrágicos de la heparina, la aspirina y los fármacos antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno, el naproxeno y el ketoprofeno. La combinación del ginseng con inhibidores de la monoaminooxidasa, como Nardul o Parnate, puede provocar cefaleas, problemas para dormir, nerviosismo e hiperactividad.

Fármacos con otros fármacos

Las interacciones entre fármacos se producen cuando dos o más fármacos reaccionan entre sí, lo que provoca un efecto secundario inesperado. Por ejemplo, la mezcla de un fármaco que se toma para ayudarlo a dormir (un sedante) y un fármaco que se toma para tratar las alergias (un antihistamínico) puede ralentizar su capacidad de reacción y hacer que sea peligroso conducir un vehículo o utilizar maquinaria.

Antihistamínicos: los antihistamínicos sin receta alivian temporalmente el goteo nasal o reducen los estornudos, el picor de nariz o garganta y el picor y lagrimeo de los ojos. Si está tomando sedantes, tranquilizantes o un medicamento con receta para tratar la hipertensión arterial o la depresión, consulte a un médico o farmacéutico antes de empezar a utilizar antihistamínicos. Los antihistamínicos que se toman junto con el medicamento para la presión arterial pueden hacer que la presión arterial aumente y, además, acelerar la frecuencia cardíaca.

Broncodilatadores: estos fármacos alivian temporalmente la respiración entrecortada, la opresión del tórax y las sibilancias causadas por el asma bronquial. Consulte a un médico antes de su uso si padece cardiopatías, hipertensión arterial, enfermedad tiroidea o diabetes.

Cordarone (amiodarona): los pacientes que toman Zocor (simvastatina) en dosis superiores a 20 mg y que también toman Cordarone corren el riesgo de desarrollar una enfermedad poco frecuente de lesión muscular denominada rabdomiólisis, que puede provocar insuficiencia renal o la muerte. El Cordarone también puede inhibir o reducir el efecto del anticoagulante Coumadin (warfarina), por lo que, si utiliza el Cordarone, es posible que deba reducir la cantidad de Coumadin que está tomando.

Descongestionantes nasales: estos fármacos pueden aliviar la congestión nasal producida por un resfriado, una rinitis alérgica estacional u otras alergias de las vías respiratorias altas, pero debe preguntar a un médico si sufre de cardiopatía, hipertensión arterial, enfermedad tiroidea o diabetes.

Productos de sustitución de la nicotina: estos fármacos pueden ayudarlo a eliminar un hábito mortal, pero pregúntele a su médico o farmacéutico antes de usarlos, si está tomando un fármaco con receta para la depresión o el asma, o si está utilizando un fármaco con receta sin nicotina para dejar de fumar. No lo utilice si sigue fumando, masticando tabaco o utilizando rapé u otros productos que contengan nicotina.

Evite problemas con estos consejos

Hay muchas cosas que puede hacer para tomar medicamentos con receta o sin receta de forma segura.

  • Lea siempre detenidamente las etiquetas de los fármacos y conozca las advertencias de todos los fármacos que tome.
  • Guarde los medicamentos en sus recipientes originales para poder identificarlos fácilmente.
  • Pregunte a su médico lo que debe evitar cuando le prescriba un medicamento nuevo. Pregunte por la comida, las bebidas, los suplementos dietéticos y otros fármacos.
  • Consulte a su médico o farmacéutico antes de tomar un medicamento sin receta si está tomando medicamentos con receta médica.
  • Vaya la misma farmacia para adquirir todos sus fármacos.
  • Mantenga informados a todos sus profesionales de la salud de todo lo que tome.
  • Mantenga un registro de todos los medicamentos con receta, medicamentos sin receta y suplementos dietéticos (incluidas las hierbas) que tome. Trate de llevar esta lista siempre con usted, pero sobre todo cuando acuda a una cita médica.

Antes de tomar un fármaco, plantee a su médico o farmacéutico las siguientes preguntas:

  • ¿Puedo tomarlo con otros fármacos?
  • ¿Debo evitar determinados alimentos, bebidas u otros productos?
  • ¿Cuáles son los posibles signos de interacciones entre fármacos que debería conocer?
  • ¿Cómo actuará el fármaco en mi cuerpo?
  • ¿Hay más información disponible sobre el fármaco o mi afección?

(*Algunos medicamentos se denominan habitualmente anticoagulantes porque pueden ayudar a reducir la formación de coágulos de sangre. Existen tres tipos principales de anticoagulantes que los pacientes suelen tomar: anticoagulantes como warfarina o heparina, antiagregantes plaquetarios como la aspirina y fibrinolíticos como el activador tisular del plasminógeno (tPA). Cada tipo de medicamento tiene una función específica para impedir la formación de coágulos de sangre o de obstrucción de vasos sanguíneos, ataque al corazón o derrame cerebral).