Tratamiento de un ataque al corazón

médico hablando con una pareja

Tratamiento de un ataque al corazón

Claramente, el tratamiento de los pacientes diagnosticados con un ataque al corazón es complejo. Sin embargo, esta sección sobre tratamientos para ataques al corazón lo ayudará a hablar con sus médicos y profesionales de la salud.

No tenga miedo de hacer preguntas mientras aprende sobre su plan de tratamiento. Exprese todas las dudas que le surjan.

Tipos y tratamientos comunes para ataques al corazón

El tipo de ataque al corazón (también llamado infarto de miocardio o IM) que ha experimentado determina el tratamiento que recomendará su equipo médico. El ataque al corazón se produce cuando un bloqueo en una o más arterias coronarias reduce o detiene el flujo sanguíneo al corazón y, por tanto, lo que priva de oxígeno a parte del músculo cardíaco.

El bloqueo puede ser completo o parcial:

  • Un bloqueo completo de una arteria coronaria significa que ha sufrido un ataque al corazón por “IMEST” o un infarto de miocardio con elevación del segmento ST.
  • Un bloqueo parcial es un ataque al corazón por “IMSEST” o un infarto de miocardio sin elevación del segmento ST.

Los tratamientos de los ataques al corazón por IMEST e IMSEST son diferentes, aunque pueden tener algunos puntos en común.

Los hospitales suelen utilizar técnicas para restaurar el flujo sanguíneo a la parte del músculo cardíaco dañada durante el ataque al corazón:

  • Pueden administrarle fármacos para la disolución de coágulos (trombólisis), practicarle una angioplastia con globo (ICP), someterlo a cirugía o combinar tratamientos.
  • Aproximadamente, el 36% de los hospitales de EE. UU. están equipados para realizar un procedimiento denominado intervención coronaria percutánea (ICP), un método mecánico de tratamiento del ataque al corazón. 

En un hospital equipado para realizar una ICP, es probable que lo envíen a un servicio especializado en la realización de cateterismos cardíacos, a veces conocido como “laboratorios de cateterismo”. Allí, examinarán el flujo sanguíneo al corazón mediante una angiografía de diagnóstico y descubrirán la eficacia con la que está bombeando sangre el corazón. En función del resultado de este procedimiento, se le recomendará una de las tres opciones de tratamiento: tratamiento farmacológico, ICP o injerto de revascularización coronaria.

Un hospital que no está equipado para realizar una ICP puede transferirlo a uno que sí lo esté. O bien, el equipo médico puede decidir administrar fármacos conocidos como agentes fibrinolíticos para restaurar el flujo sanguíneo. Es posible que le realicen una angiografía (una técnica de adquisición de imágenes utilizada para ver el interior de arterias, venas y cámaras cardiacas), seguida posiblemente de un procedimiento invasivo denominado revascularización para restablecer la circulación sanguínea en el corazón.

Si el hospital determina que ha sufrido un ataque al corazón por IMSEST, los médicos seguirán una de estas dos estrategias de tratamiento. Ambas pueden incluir una prueba denominada cateterismo cardíaco para examinar el interior del corazón:

  • En la estrategia guiada por la isquemia se utilizan varios fármacos (antiagregantes plaquetarios y anticoagulantes) para inhibir la formación de coágulos.
  • En la estrategia invasiva inicial, se empieza por administrar varios fármacos (antiagregantes plaquetarios y anticoagulantes) para inhibir la formación de coágulos, pero también se realiza un procedimiento médico, una ICP con implante de stent o injerto de revascularización coronaria, seguido de determinados cuidados poshospitalarios.

Su médico y los miembros del equipo médico le pueden explicar el enfoque del tratamiento para el ataque al corazón. Si tiene alguna pregunta específica, pueden ayudarlo.

Tratamientos comunes para un ataque al corazón

Aquí encontrará muchos de los tratamientos comunes para un ataque al corazón. Para obtener información más detallada sobre estos tratamientos, consulte nuestra página específica sobre procedimientos cardíacos.

  • Angioplastia: Un tubo especial con un globo desinflado acoplado se guía hasta las arterias coronarias.
  • Angioplastia con láser: Es similar a la angioplastia, a excepción de que el catéter tiene una punta láser que abre la arteria bloqueada.
  • Cirugía de válvulas cardíacas artificiales: Se sustituye una válvula cardíaca anormal o enferma por otra sana.
  • Aterectomía: Es similar a la angioplastia, a excepción de que el catéter tiene una fresa que rota en la punta para eliminar la placa de la arteria.
  • Cirugía de revascularización: Para tratar las arterias cardíacas bloqueadas, se crean nuevos conductos para que la sangre fluya hacia el músculo cardíaco.
  • Cardiomioplastia: Es un procedimiento experimental en el que se toman músculos esqueléticos de la espalda o el abdomen del paciente.
  • Trasplante cardíaco: Se extrae el corazón enfermo y se sustituye por un corazón humano sano procedente de un donante.
  • Cirugía cardiaca mínimamente invasiva: Es una alternativa a la cirugía de revascularización estándar.
  • Ablación por radiofrecuencia: Un catéter con un electrodo en la punta se guía a través de las venas hasta el músculo cardíaco para destruir células del músculo cardíaco cuidadosamente seleccionadas en una zona muy pequeña.
  • Colocación de un stent: Un stent es un tubo de malla de alambre que se utiliza para abrir una arteria durante la angioplastia.
  • Revascularización transmiocárdica (RTM): Se utiliza un láser para perforar una serie de orificios desde el exterior del corazón hasta la cámara de bombeo del corazón.

Además de los tratamientos anteriores, es posible que escuche información sobre dispositivos médicos implantables que se utilizan para tratar determinados ataques al corazón.

Tipos de medicaciones

El tratamiento de los ataques al corazón incluye una gran variedad de fármacos. En la siguiente lista se proporciona una breve descripción general de los tipos más comunes. También puede obtener información más detallada sobre los medicamentos cardíacos.

Su médico le recomendará la mejor combinación de medicación para un ataque al corazón en función de su situación.

  • Anticoagulante: Se utiliza para tratar determinadas alteraciones de los vasos sanguíneos, el corazón y los pulmones.
  • Antiagregante plaquetario: Evita que se formen coágulos porque impide que las plaquetas de la sangre se adhieran entre sí.
  • Inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina (ECA): Expande los vasos sanguíneos y reduce la resistencia porque reduce los niveles de angiotensina II. Favorece el flujo sanguíneo y hace que el trabajo del corazón sea más fácil o eficaz.
  • Antagonista del receptor de la angiotensina II: En lugar de reducir los niveles de angiotensina II (como hacen los inhibidores de ECA), los antagonistas de los receptores de la angiotensina II impiden que este componente químico tenga efectos sobre el corazón y los vasos sanguíneos. Esto evita que la presión arterial aumente.
  • Inhibidores de la neprilisina y del receptor de la angiotensina: La neprilisina es una enzima que fragmenta sustancias naturales en el organismo que dilatan las arterias estrechadas. Al inhibir la neprilisina, estas sustancias naturales tienen su efecto normal. Esto mejora la dilatación de la arteria y el flujo sanguíneo, reduce la retención de sodio (sal) y reduce la sobrecarga en el corazón.
  • Betabloqueante: Disminuye la frecuencia y el gasto cardíacos, lo que reduce la presión arterial y hace que el latido cardíaco sea más lento y menos fuerte.
  • Alfa y beta bloqueantes combinados: Los fármacos alfa y beta bloqueantes combinados se administran mediante goteo por vía IV a los pacientes que sufren una crisis hipertensiva. Pueden prescribirse para uso ambulatorio en pacientes con hipertensión arterial que tengan riesgo de sufrir una insuficiencia cardíaca.
  • Calcio-antagonistas: Interrumpe el movimiento de calcio a las células del corazón y los vasos sanguíneos. Puede reducir la fuerza de bombeo del corazón y relajar los vasos sanguíneos.
  • Medicamentos para reducir los niveles de colesterol: Hay varios medicamentos para reducir los niveles de colesterol en sangre, pero las estatinas son la primera y mejor opción. Cuando no son eficaces o un paciente sufre efectos secundarios graves derivados del tratamiento con estatinas, se recomiendan otros fármacos.
  • Medicamentos digitálicos: Aumentan la fuerza de las contracciones del corazón, lo que puede resultar beneficioso en casos de insuficiencia cardíaca y latidos irregulares.
  • Diuréticos: Hacen que el cuerpo elimine el exceso de líquidos y sodio a través de la micción. Ayuda a aliviar la carga de trabajo del corazón. Los diuréticos también reducen la acumulación de líquido en los pulmones y en otras partes del cuerpo, como los tobillos y las piernas. Cada diurético elimina el líquido a una velocidad diferente y con un método distinto.
  • Vasodilatador: Relaja los vasos sanguíneos y aumenta el aporte de sangre y oxígeno al corazón a la vez que reduce la carga de trabajo de este. Pueden tomarse en pastillas, comprimidos masticables y también aplicarse de forma tópica (en crema).

Tratamiento antiagregante plaquetario doble (TAPD)

Algunos pacientes que sufren ataques cardíacos, que tienen stents colocados en las arterias coronarias o que se someten a una cirugía de injerto de revascularización coronaria (CABG) se tratan con dos tipos de agentes antiplaquetarios al mismo tiempo para evitar la coagulación sanguínea. Esto se denomina tratamiento antiagregante plaquetario doble (TAPD).

La aspirina es un antiagregante plaquetario. Casi todas las personas con enfermedad coronaria, incluidas las que han sufrido un ataque al corazón, llevan un stent o se han sometido a una cirugía de injerto de revascularización coronaria, reciben tratamiento con aspirina durante el resto de sus vidas. Junto con la aspirina, se suele prescribir un segundo antiagregante plaquetario, denominado inhibidor de P2Y12, durante meses o años.

El tipo de medicamento y la duración del tratamiento variarán en función de su estado y otros factores de riesgo. Los riesgos y beneficios del TAPD deben discutirse con su profesional de la salud.

Si ha sufrido un ataque cardíaco y se le ha colocado un stent en la arteria coronaria, o si está siendo tratado con terapia médica (sin stent, fibrinolíticos o cirugía), además de aspirina, también debe tratarse con un12 inhibidor de P2Y durante 6 a 12 meses. En algunos casos, puede ser aconsejable mantener el TAPD por más tiempo. Deberá comentarlo con su profesional de la salud. Los tres inhibidores de P2Y12 disponibles en la actualidad que podrían recetarse son el clopidogrel, el prasugrel y el ticagrelor. Los estudios han demostrado que dos de estos fármacos (ticagrelor y prasugrel) son “más fuertes” que el clopidogrel y un poco más efectivos a la hora de reducir las complicaciones de los coágulos. Sin embargo, estos dos agentes más fuertes aumentan ligeramente la hemorragia. Los pacientes que hayan sufrido un accidente cerebrovascular o un accidente cerebrovascular isquémico transitorio (AIT) no deben tomar prasugrel. Se le recetará el fármaco que mejor se adapte a usted, en función de su riesgo de tener coágulos y hemorragia. Por ejemplo, de acuerdo con la FDA (el vínculo se abre en una ventana nueva), el clopidogrel reduce el riesgo de accidente cerebrovascular e IM, pero no reduce el riesgo de fallecimiento en determinados pacientes. La elección del tipo de medicamento, el costo del medicamento y la duración del tratamiento se determinarán en conversaciones con su proveedor de atención médica.