Cambios en el estilo de vida para prevenir un ataque al corazón

Parece sencillo, ¿verdad? Las cardiopatías son la principal causa de muerte en Estados Unidos. El derrame cerebral es la quinta causa de muerte en Estados Unidos.

Uno de los principales factores que contribuyen a estas estadísticas es la falta de compromiso con un estilo de vida saludable para el corazón. Su estilo de vida no es solo su mejor arma contra las cardiopatías y los derrames cerebrales, sino que también es su responsabilidad. Un estilo de vida saludable incluye las ideas que se enumeran a continuación. Siguiendo estos sencillos pasos, puede reducir todos los factores de riesgo modificables de cardiopatía, ataque al corazón y derrame cerebral.

Cambios en el estilo de vida

No fumar

Si fuma, déjelo. Si alguien de su casa fuma, anímelo a dejar de fumar. Sabemos que es difícil. Sin embargo, es más difícil recuperarse de un ataque al corazón o un derrame cerebral, o vivir con una cardiopatía crónica. Comprométase a dejarlo. Estamos aquí para ayudar si lo necesita.

Visite Quit Smoking (Dejar de fumar) para informarse sobre planes, consejos y herramientas que lo ayuden a dejarlo.

Elegir una buena nutrición

Una dieta saludable es una de las mejores armas que tiene para combatir las enfermedades cardiovasculares. Lo que come (y cuánto) puede afectar otros factores de riesgo controlables: el colesterol, la presión arterial, la diabetes y el sobrepeso. Elija alimentos ricos en nutrientes, que tienen vitaminas, minerales, fibra y otros nutrientes, pero son más bajos en calorías, en lugar de alimentos con pocos nutrientes. Lleve una dieta en la que consuma muchas verduras, frutas y cereales integrales; incluya productos lácteos desnatados, carne de ave, pescado, legumbres, frutos secos y aceites vegetales no tropicales; y controle el consumo de dulces, bebidas azucaradas y carnes rojas.  Para mantener un peso saludable, combine su dieta con un nivel de actividad física que le permita quemar la misma cantidad de calorías que consume.

Aprenda a comer sano.

Hipercolesterolemia

La grasa que se acumula en las arterias es una bomba a punto de estallar. Antes o después, podría provocar un ataque al corazón o un derrame cerebral. Tiene que reducir el consumo de grasas saturadas, grasas trans y colesterol, y ponerse en marcha. Si la dieta y la actividad física no reducen esos números, la medicación puede ser la clave. Siga las indicaciones de su médico para controlarlos. A continuación, le indicamos dónde deben estar los niveles:

  • Colesterol total
    Su puntuación de colesterol total se calcula mediante la siguiente ecuación: HDL + LDL + 20% del nivel de triglicéridos.

  • Colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL) = colesterol “malo”
    El nivel bajo de colesterol LDL se considera bueno para su salud cardíaca. Sin embargo, la cifra de LDL ya no debe ser el factor principal para orientar el tratamiento a fin de evitar un ataque al corazón y un derrame cerebral, de acuerdo con las últimas directrices de la American Heart Association. En el caso de los pacientes que toman estatinas, las directrices indican que ya no tienen que reducir los niveles de colesterol LDL a un objetivo específico. Factores del estilo de vida, como una dieta rica en grasas saturadas y trans, pueden incrementar el colesterol LDL.

  • Colesterol de lipoproteínas de alta densidad (HDL) = colesterol “bueno”
    En el caso del colesterol HDL (bueno), los niveles más altos suelen ser mejores. Un nivel bajo de colesterol HDL supone un mayor riesgo de padecer cardiopatías. Las personas con niveles elevados de triglicéridos en sangre suelen tener también un colesterol HDL más bajo. Los factores genéticos, la diabetes de tipo 2, el tabaquismo, el sobrepeso y el sedentarismo pueden dar lugar a un nivel bajo de colesterol HDL.

  • Triglicéridos
    Los triglicéridos son el tipo más común de grasa en el cuerpo. Los niveles normales de triglicéridos varían según la edad y el sexo. Un nivel alto de triglicéridos, combinado con un nivel bajo de colesterol HDL o un nivel alto de colesterol LDL, se asocia a la aterosclerosis, es decir, a la acumulación de depósitos grasos en las paredes arteriales que aumenta el riesgo de sufrir un ataque al corazón o un derrame cerebral.

Visite Cholesterol (Colesterol).

Reducir la hipertensión arterial

Se trata de un factor de riesgo importante de derrame cerebral y una de las principales causas de discapacidad en Estados Unidos. La recuperación del derrame cerebral es difícil en el mejor de los casos y podría dejarle secuelas que lo deshabiliten de por vida. Reduzca el consumo de sal, tome los medicamentos según las recomendaciones de su médico y comience a moverse. Las cifras deben bajar y mantenerse en niveles bajos. Una lectura óptima de la presión arterial es inferior a 120/80 mmHg.

Visite High Blood Pressure (Hipertensión arterial).

Realizar actividad física a diario

Realice actividad física a diario. Las investigaciones demuestran que al menos 150 minutos semanales de actividad física de intensidad moderada pueden ayudar a reducir la presión arterial, reducir el colesterol y mantener el peso en un nivel saludable. Y algo ES mejor que nada. Si actualmente no realiza ninguna actividad, empiece poco a poco. Incluso unos minutos cada vez pueden aportar beneficios para la salud. Hay estudios que indican que incluso las personas que llegan a un nivel moderado de estado físico tienen muchas menos probabilidades de morir antes que las que están en mal estado físico.

Visite Physical Activity and Fitness (Actividad física y deporte).

Mantener un peso saludable

La obesidad es muy frecuente en Estados Unidos, no solo en adultos, sino también en niños. Las dietas de moda y los suplementos no son la solución. Una buena nutrición, el control del consumo de calorías y la actividad física son la única forma de mantener un peso saludable. La obesidad aumenta su riesgo de colesterol alto, hipertensión arterial y resistencia a la insulina, un precursor de la diabetes de tipo 2; los mismos factores que aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Su índice de masa corporal (IMC) puede ayudarlo a determinar si su peso es saludable.

Aprenda estos 5 objetivos para perder peso.

Visite Weight Management (Control del peso).

Controlar la diabetes

Al menos el 68% de las personas mayores de 65 años con diabetes muere de alguna forma de cardiopatía y el 16% fallece a causa de un derrame cerebral. Para una persona con diabetes, factores de riesgo como la hipertensión arterial, el colesterol alto, el tabaquismo, la obesidad y la falta de actividad física pueden aumentar considerablemente sus probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

Visite Diabetes (Diabetes).

Reducir el estrés

En algunos estudios se ha observado una relación entre el riesgo de enfermedad coronaria y el estrés en la vida de una persona que puede influir en los factores de riesgo de cardiopatía y derrame cerebral. Por ejemplo, las personas sometidas a estrés pueden comer en exceso, empezar a fumar o fumar más de lo que de otro modo harían. Las investigaciones demuestran incluso que la reacción al estrés en adultos jóvenes predice el riesgo de presión arterial en la mediana edad.

Obtenga herramientas y consejos para la gestión del estrés.

Obtenga más información sobre el estrés y la salud cardíaca.

Limitar el consumo de alcohol

Beber demasiado alcohol puede aumentar la presión arterial e incrementar el riesgo de miocardiopatía, derrame cerebral, cáncer y otras enfermedades. También puede contribuir a elevar el nivel de triglicéridos y producir latidos cardíacos irregulares. El consumo excesivo de alcohol contribuye a la obesidad, el alcoholismo, el suicidio y los accidentes.

Sin embargo, el consumo moderado de alcohol tiene un efecto cardioprotector. En el caso del alcohol, los hombres deben limitar el consumo a no más de dos bebidas al día y las mujeres a una bebida al día. Para el National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism (Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo), una bebida son 44 ml de licor de 80 grados (whisky bourbon o escocés, vodka, ginebra, etc.), 148 ml de vino o 354 ml de cerveza normal.  No se recomienda el consumo de alcohol a los no bebedores ni el aumento de la cantidad a quienes sí lo consumen.

Lea nuestras recomendaciones sobre el consumo de alcohol, vino y las enfermedades cardiovasculares.