Peso y cardiopatías

primer plano de los pies de la mujer en una báscula

Si entrara en una habitación llena de mujeres y les preguntara si consideran que tienen sobrepeso, lo más probable es que la mayoría de ellas no estén satisfechas con su peso. Pero en lo que respecta a las cardiopatías, no hablamos solamente de que nos quede bien un par de vaqueros ajustados.

Cuando hablamos de sobrepeso u obesidad, no nos referimos a cuestiones estéticas. Se trata de que soportamos un peso excesivo, hasta el punto de que se le exige demasiado al corazón y aumenta la presión arterial, el colesterol LDL (malo) y los triglicéridos, disminuye el colesterol HDL (bueno) y aumenta el riesgo de diabetes.

Nuestro cuerpo está formado por agua, grasa, proteínas, carbohidratos, vitaminas y minerales. Si tenemos mucha grasa (sobre todo si está concentrada principalmente en la cintura), el riesgo de cardiopatía aumenta. Por eso es importante que conozca su índice de masa corporal (IMC), un valor numérico que expresa la relación del peso con la altura.

El IMC es un buen indicador de si su peso es saludable o no. Puede clasificarse de esta manera:

  • Peso por debajo del adecuado: Menos de 18,5
  • Peso saludable: Menos de 25
  • Sobrepeso: Entre 25 y 29,9
  • Obesidad: 30 o más

Para calcular el IMC con el sistema métrico, divida su peso en kilogramos por el cuadrado de su estatura en metros. Para calcular el IMC con el sistema imperial, multiplique su peso en libras por 703, divídalo por su estatura en pulgadas y, a continuación, divídalo de nuevo entre el mismo número (se estatura en pulgadas).

La buena noticia es que con solo perder unos 4,5 kg (10 libras), disminuye el riesgo de cardiopatía.

El duro camino para perder peso

Comenzar una dieta es sencillo. ¿Seguirla? No tanto. Y, aunque todos lo hemos hecho alguna vez, se desaconseja seguir una dieta de moda que limite enormemente los alimentos que se pueden consumir. No subió de peso de la noche a la mañana, y no es recomendable que intente bajarlo en un abrir y cerrar de ojos. Sencillamente, no es saludable ni sostenible.

A continuación, recogemos algunos consejos para comenzar:

  • Decida qué va a hacer frente a la tentación. Cuando le ofrezcan alimentos con muchas calorías, rechácelos con educación, pero de manera firme. Cuando salga a comer, procure que sea en lugares con opciones saludables.
  • Tenga cuidado con los tamaños de las raciones. Sírvase raciones pequeñas, coma despacio y no repita.
  • Cocine los alimentos de forma que pueda eliminar la grasa. Hornee, ase, hierva, ase a la parrilla o guise los alimentos. Nada de freír alimentos en aceite.
  • Aprenda a entender las etiquetas nutricionales. Evite los alimentos con alto contenido en azúcar, grasas saturadas, grasas trans y calorías.
  • Beba mucha agua. Además, trate de limitar el consumo de alcohol y otras bebidas con muchas calorías.

No engordar puede ser tan complicado como perder peso. Se nos presentarán muchas tentaciones que nos incitan a volver a las viejas costumbres. Además, seguir con un nuevo estilo de vida saludable requiere un compromiso. Solo tiene que recordar que, cuando lo consiga, mejorará su autocontrol, se sentirá más fuerte, tendrás mejores hábitos alimentarios y menos cambios de humor, y estará en mejor forma física.

Y recuerde: Comer de forma inteligente no significa estar a dieta. Significa comer determinados alimentos en cantidades menores y consumir alimentos ricos en grasas y calorías con menos frecuencia. Su corazón se lo agradecerá.