El colesterol y las cardiopatías

cuenco de harina de avena con arándanos y frambuesas

¿Es diligente a la hora de comprobar los niveles de colesterol? Muchas mujeres no lo son porque consideran que no es necesario.

Kimberly Montgomery, por ejemplo. Siempre fue una mujer optimista y su rechazo a ver el lado negativo de vida fue una enorme ventaja, hasta que casi le costó la vida.

Kimberly sufrió un ataque al corazón. No había prestado atención a sus niveles de colesterol a pesar de los antecedentes familiares de cardiopatía. “Nunca se me ocurrió que podría sufrir una cardiopatía”, afirma. “Iba al médico con regularidad y mis resultados en los chequeos médicos anuales de la empresa eran excelentes”.

¿Qué es el colesterol?

El colesterol es una sustancia blanda parecida a la grasa que se encuentra en la sangre y en todas las células del cuerpo. Al acumularse con el paso del tiempo en las paredes interiores de las arterias, se endurece y se convierte en una placa. Esta placa puede estrechar las paredes arteriales y el flujo sanguíneo, lo que, como ya habrá adivinado, puede provocar bloqueos que a su vez pueden dar lugar a coágulos sanguíneos, ataques al corazón o derrames cerebrales.

Quizá le sorprenda saber que su cuerpo necesita colesterol para funcionar con normalidad y mantenerse sano. Pero debemos recordar es que nuestro organismo es capaz de generar todo el colesterol que necesita. Los verdaderos causantes del problema son algunos alimentos que comemos (sí, nos referimos a esos aperitivos salados y productos horneados) y, en algunos casos, los antecedentes familiares.

También es importante tener en cuenta que no todo el colesterol es igual. Hay dos tipos: bueno y malo. Comprender la diferencia y conocer los niveles de cada uno en la sangre es fundamental. Un nivel excesivo de uno e insuficiente del otro puede aumentar su riesgo.

Tipos de colesterol

  • Colesterol LDL (malo) Si el nivel de este tipo de colesterol es demasiado alto en el torrente sanguíneo, las arterias se pueden obstruir, con riesgo de ataque al corazón o derrame cerebral. El cuerpo lo produce de forma natural, pero también se hereda de los padres o incluso de los abuelos, y en ocasiones el organismo puede crear demasiado. Seguir una dieta rica en grasas saturadas, grasas trans y colesterol también aumenta los niveles de esta sustancia.
  • Colesterol HDL (bueno): Algunos expertos creen que los niveles altos de este tipo de colesterol eliminan el exceso de placas en las arterias, lo que ralentiza su acumulación y aumenta la protección frente a un ataque al corazón. Sin embargo, unos niveles bajos pueden aumentar su riesgo.
  • Triglicéridos: Se trata de una forma de grasa generada en el cuerpo. Si lleva un estilo de vida sedentario, su dieta es rica en carbohidratos, fuma, tiene sobrepeso o bebe demasiado alcohol, los niveles de colesterol total pueden incrementarse, con aumento del LDL y reducción del HDL.

Poner fin al colesterol malo

Anteriormente, las guías de tratamiento orientaban a los profesionales de la salud a tratar específicamente a sus pacientes para lograr los niveles objetivo de colesterol total, LDL, HDL y triglicéridos. Sin embargo, las guías de prevención actuales sugieren que hay que hacer más. Los niveles específicos siguen siendo importantes, pero un tratamiento óptimo debe tener en cuenta dichos indicadores y la evaluación global del riesgo y las posibilidades de su reducción. Si colabora con su profesional de la salud para personalizar la forma de abordar los riesgos, se obtendrán mejores resultados.

El estado de su corazón depende de usted. Además, las cardiopatías se pueden prevenir en gran medida si se trabaja para reducir los riesgos. Por lo tanto, tome el teléfono y concierte una cita con su profesional de la salud para conocer sus niveles de HTA y reducirlos si es necesario. No espere a sufrir un ataque al corazón para descubrirlo: la historia de Kimberly es prueba de ello.

Kimberley, completamente recuperada en la actualidad, realiza ejercicios cardiovasculares todos los días y ha ajustado su dieta para que sea baja en colesterol y sodio. También se esfuerza por transmitir estos hábitos saludables a las personas de su entorno.

“Las mujeres, en particular, necesitamos que se nos recuerde que debemos cuidarnos y prestar atención cuando algo no va bien”, señala Kimberley. “Tendemos a cuidar de todas personas que nos rodean y nos olvidamos de nosotras mismas”.

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