Inactividad física y cardiopatías

mujer en bañador de pie y de espaldas al borde de una piscina

No hay forma fácil de decirlo, amante perenne del sillón. Así que ahí va: el sedentarismo puede matarlo. Es hora de ponerse en marcha.

Probablemente ya lo haya oído antes, pero la falta de actividad física conlleva grandes riesgos, como coágulos, hipertensión arterial, ataques al corazón, derrames cerebrales y otros problemas cardíacos. Por otro lado, aumentar el nivel de actividad física puede reducir la presión arterial entre 4 y 9 mmHg, lo que equivale a la que conseguiría con medicamentos antihipertensivos. La actividad física también puede aumentar significativamente los niveles de colesterol bueno.

Una mayor actividad física mantiene a raya la principal causa de muerte entre las mujeres, al reducir el riesgo de cardiopatía en un 30-40% y el de derrame cerebral en un 25% en las personas que realizan una actividad regular de moderada a intensa. No está mal, ¿verdad?

Aparte de los beneficios para la salud del corazón, una vida más activa físicamente le permitirá:

  • Aumentar la energía
  • Reducir el estrés, la tensión, la depresión y la ansiedad
  • Mejorar el estado de ánimo general
  • Quedarse dormido con más facilidad y dormir de forma más profunda
  • Aumentar la fuerza muscular y prevenir la osteoporosis
  • Retrasar o prevenir enfermedades y afecciones crónicas asociadas al envejecimiento

No tiene que convertirse en una rata de gimnasio

Por cada hora de ejercicio habitual que realice, aumentará dos horas su esperanza de vida, aunque empiece a mediana edad. Así que comience a moverse. Intente realizar al menos 30 minutos de ejercicio a diario para tener un corazón sano.

Si es la primera vez que practica ejercicio, pruebe formas moderadas de actividad física, como andar a paso ligero. También puede incorporar pequeños cambios a su rutina diaria, como subir escaleras en lugar de utilizar escaleras mecánicas o el ascensor. Cada granito de arena ayuda.

Aunque aumentar la actividad física es importante, también lo es que consulte a su médico sobre la intensidad del ejercicio, como hizo Mary Leah Coco, sobreviviente de una cardiopatía.

Mary fue atleta durante mucho tiempo y después comenzó a nadar en lugar de realizar actividades físicas más agresivas. La natación no solo le pareció una alternativa más segura, sino también algo que podía hacer con su familia, una solución positiva en todos los sentidos.

Si la natación no es lo suyo, no se preocupe. Una actividad física es cualquier tarea que requiera mover el cuerpo para quemar calorías, como realizar quehaceres domésticos, cuidar el jardín, correr, montar en bici, practicar tenis, pasear al perro o bailar. No tiene por qué convertirse en una tarea rutinaria.

Si lo piensa, 30 minutos no es tanto. Por lo que, en lugar de pasar el tiempo libre delante del televisor, le animamos a levantarse y moverse. Según un estudio reciente, los adultos de mediana edad más activos durante su tiempo libre presentan niveles inferiores en los indicadores de inflamación arterial. Y el riesgo de sufrir cardiopatías tiende reducirse en personas con menor inflamación.

Para obtener más información, visite nuestra sección Go Red Get Fit, donde encontrará consejos que lo ayudarán a aumentar su actividad física e incorporarla a su vida diaria.