El consumo de tabaco y las cardiopatías

mujer rompiendo un cigarrillo por la mitad

Fumar es perjudicial para la salud. Lo sabe usted, lo sabemos nosotros y lo saben incluso los niños. Sin embargo, muchas personas siguen sin abandonar este hábito.

Si fuma, probablemente sepa que no le está haciendo ningún favor a su cuerpo. Pero lo hace porque quiere y lo disfruta. Además, incluso si quiere abandonar el hábito, eso no es fácil. Incluso los médicos que hablan abiertamente de los perjuicios del tabaco también fuman. Ese es el grado de adicción que genera.

A pesar de todos los motivos por los que disfrutamos del tabaco, sigue siendo perjudicial para nuestro organismo. De hecho, en los paquetes de cigarrillos se incluye la siguiente advertencia: Advertencia: Puede observar un aumento de la irritabilidad, la impaciencia, la hostilidad, la ansiedad, la depresión, la dificultad de concentración y la agitación. También puede producirse un descenso de la frecuencia cardíaca o aumento de peso. Y esto es solo para los que empiezan a fumar.

La nicotina afecta al equilibro de las sustancias químicas del cerebro de modo que, cada vez que la inhala, se siente relajado, menos estresado y con ganas de más. ¿Qué ocurre cuando intenta dejarlo? Tiene cefaleas fuertes, se sienta mal y sufre letargo, mareos y mal humor. ¿Es de extrañar que tantas personas sean adictas?

Es hora de que escuche a su corazón.

¿Cómo afecta el tabaco realmente a su organismo hasta el punto de suponer un riesgo de cardiopatía? Puede que le sorprenda saber que el tabaco aumenta el riesgo de cardiopatía y derrame cerebral entre 2 y 4 veces. Además, las mujeres que fuman tienen un riesgo un 25% mayor de sufrir cardiopatías en comparación con los hombres fumadores. Y, si sigue fumando, acortará su vida entre 13 y 14 años. Por tanto, a pesar de la creencia generalizada, fumar no solo ocasiona cáncer de pulmón.

Vamos a ver de qué forma afecta el tabaco a su corazón:

  • La nicotina hace que la frecuencia cardíaca y la presión arterial aumenten vertiginosamente.
  • El monóxido de carbono y el tabaco reducen la cantidad de oxígeno que llega al corazón, al cerebro y a las arterias.
  • Dañan los vasos sanguíneos y hacen que la sangre sea espesa: el cultivo perfecto para coágulos sanguíneos.
  • Reducen la tolerancia a la actividad física y la concentración de colesterol (bueno).
  • Si toma anticonceptivos orales, aumentará la presión arterial y el riesgo de derrame cerebral y ataque al corazón.

Según el Dr. Clyde Yancy, profesor y jefe de la división de cardiología del Northwestern Memorial Hospital y de la Northwestern University Feinberg School of Medicine, el tabaco daña todos los tejidos y todos los órganos del cuerpo. Esto incluye el corazón, los pulmones, la boca, la garganta, los riñones, el cuello uterino y el páncreas. Los no fumadores con hipertensión arterial o niveles altos de colesterol presentan un riesgo aún mayor de desarrollar cardiopatías cuando se los expone al humo ambiental.

Si no le basta con esto, tenga en cuenta lo siguiente: hay 4000 sustancias químicas en los cigarrillos y 250 de ellas, como mínimo, son perjudiciales para la salud. Hablamos de sustancias químicas que se utilizan para fabricar goma, pilas y reactores nucleares, conservar madera o asfaltar carreteras. Esas sustancias son las que penetran en su organismo cada vez que inhala. ¿Todavía le sorprende que sea una causa de cardiopatías?

La buena noticia es que, cuando una persona deja de fumar, el riesgo de padecer cardiopatías y derrames cerebrales puede reducirse a la mitad solo un año después y sigue disminuyendo hasta que el riesgo sea tan bajo como el de una persona no fumadora. Ha llegado el momento de actuar y preocuparse por su salud, así como por la salud de las mujeres que quiere.

Consulte estos materiales útiles de la American Heart Association sobre cómo dejar de fumar y cómo lidiar con el estrés de dejar de fumar.

Dispone de más información y algunos consejos sobre cómo puede dejar el hábito y por qué debe hacerlo.