La hipertensión arterial y las enfermedades cardíacas en mujeres

primer plano de unas manos comprobando la presión arterial de una persona

La hipertensión arterial (HTA) es considerada un “asesino silencioso”. Surge sigilosamente y sin síntomas, y aumenta el riesgo de sufrir una cardiopatía. También puede parecer que ha surgido de la nada, como ocurrió en el caso de la sobreviviente Tamika Quinn.

Tamika Quinn siempre tuvo dificultades para controlar su peso y desarrolló hipertensión arterial durante el embarazo. No se lo tomó muy en serio hasta que sobrevivió a dos derrames cerebrales diez días del nacimiento de su hija. Resulta que sus antecedentes familiares de hipertensión y cardiopatías la habían puesto en riesgo.

La hipertensión arterial, también conocida como HTA o hipertensión, es muy poco conocida. A menudo asumimos que afecta a personas de tipo A, tensas y agresivas. Pero la verdad es que no tiene nada que ver con los rasgos de personalidad. De hecho, puede ser la persona más relajada y tranquila del mundo, y no por ello dejará de sufrir HTA.

La realidad es que la HTA es una enfermedad que aumenta la carga de trabajo del corazón. De no tratarse, provoca cicatrices y daños en las arterias y puede dar lugar a un ataque al corazón, derrame cerebral, insuficiencia renal, daños oculares, insuficiencia cardíaca y acumulación de grasa en las arterias, lo que se denomina aterosclerosis.

Comprenda sus niveles

La presión arterial se suele registrar con dos niveles y se escribe como una relación.

  • Sistólica: el nivel superior de la relación, que también es el más alto de los dos, mide la presión en las arterias cuando el corazón late.
  • Diastólica: el nivel inferior de la relación, que también es el inferior de los dos, mide la presión en las arterias entre los latidos cardíacos.

La presión arterial aumenta con cada latido cardíaco y disminuye cuando el corazón se relaja entre latidos. Aunque puede cambiar de minuto a minuto debido a variaciones en la postura, el ejercicio, el estrés o el sueño, normalmente debe ser inferior a 120/80 mm Hg en mujeres de 20 años o más.

Los niveles se evalúan de la siguiente forma:

  • Normal: Menos de 120 sistólica e inferior a 80 diastólica
  • Elevada: 120-129 sistólica e inferior a 80 diastólica
  • Hipertensión arterial (hipertensión) Fase 1: 130-139 sistólica o 80-89 diastólica
  • Hipertensión arterial (hipertensión) Fase 2: 140 o superior sistólica o 90 o superior diastólica
  • Crisis hipertensiva: superior a 180 o superior a 120 diastólica

La presión arterial puede fluctuar, por lo que debe considerar la posibilidad de invertir en un tensiómetro doméstico para registrar sus niveles con regularidad. De esta forma, ayudará a su profesional de la salud a determinar si realmente sufre hipertensión arterial y, de ser así, si el plan de tratamiento funciona.

Aprenda a medir la presión arterial correctamente.

Reducción del riesgo

Como mujer, presenta mayor riesgo de desarrollar hipertensión arterial si tiene un sobrepeso de 9 kilos o superior, si tiene antecedentes familiares de hipertensión arterial o si ha alcanzado la menopausia. Pero no es necesario que sufra dos derrames cerebrales, como Shermane, para comenzar a tomar medidas.

Aunque no hay cura, la hipertensión arterial se puede controlar y evitar mediante un estilo de vida saludable que incluya una dieta baja en sal, grasas saturadas, colesterol y alcohol. La actividad física y la pérdida de peso también son factores clave a la hora de reducir sus niveles. Y estos sencillos cambios pueden ser muy importantes.