Prueba de ecocardiografía fetal

¿Cómo se realiza una ecocardiografía fetal?

Normalmente, un ecografista con cualificación específica en ecografías realiza la prueba y un cardiólogo pediátrico especializado en cardiopatías congénitas fetales interpreta las imágenes. Algunos especialistas en medicina maternofetal (perinatólogos) también realizan ecocardiografías fetales. Durante la exploración obstétrica rutinaria, se puede hacer una evaluación limitada del corazón fetal, lo que es adecuado para mujeres con bajo riesgo. Sin embargo, si una mujer presenta uno de los factores de riesgo enumerados anteriormente, un médico con capacitación específica en evaluación cardíaca fetal debe realizarle una ecocardiografía fetal detallada.

Hay dos formas de realizar una ecocardiografía fetal:

  • Ecografía abdominal: es la ecografía más común para evaluar el corazón del bebé. Se aplica gel en el abdomen de la madre, se coloca una sonda de ultrasonidos suavemente sobre el abdomen de la madre y se toman imágenes. Esta prueba no es dolorosa y no daña al bebé. La prueba dura entre 45 y 120 minutos, dependiendo de la complejidad del corazón del bebé.
  • Ecografía endovaginal: esta ecografía se suele realizar en las primeras etapas del embarazo. Se inserta un pequeño transductor de ultrasonidos en la vagina y se coloca sobre la parte posterior de la vagina. A continuación, se pueden tomar imágenes del corazón del bebé.

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¿Se necesita alguna preparación para la prueba?

A diferencia de otras ecografías prenatales rutinarias, para la ecocardiografía fetal no es necesario tener la vejiga llena. Cuando acuda a realizarse la ecocardiografía fetal, siempre es importante que disponga de la mayor cantidad de información posible, especialmente los detalles de por qué ha sido derivada por su obstetra o perinatólogo. Si el motivo de la derivación es que usted misma tiene un defecto cardíaco, traer consigo su historia clínica será muy útil. El estudio puede durar entre 30 minutos hasta más de 2 horas en función de los resultados, por lo que siempre es recomendable que la acompañe otra persona si viene con niños pequeños.

¿Cuándo recibiré los resultados?

La disponibilidad de los resultados dependerá de los ajustes de la ecocardiografía fetal, la edad gestacional del feto, los diagnósticos y la calidad de las imágenes. Si un cardiólogo pediátrico está llevando a cabo el estudio, se reunirá con usted en cuanto finalice la prueba y le proporcionará una explicación detallada de los resultados. Si el estudio inicial lo realiza un perinatólogo y se encuentra un defecto cardíaco, será derivada a un cardiólogo pediátrico para obtener un diagnóstico y un asesoramiento más detallados.

Si el estudio es normal, es posible que reciba el alta o se le pida que lo repita antes o después del parto, dependiendo del motivo por el que se realizó el estudio en primer lugar. Algunos problemas, como el lupus materno, requieren varios estudios incluso cuando el primero es normal. También puede haber una estructura que no se vea tan bien como el médico quiere y es posible que se le pida que vuelva, aunque la sospecha de que haya un problema sea baja. Incluso en el caso de que el estudio sea de alta calidad y totalmente normal, se le aconsejará que no se descarten todos los problemas cardíacos. Esto se debe a que la circulación en el feto es diferente a la del nacimiento. Además, los orificios muy pequeños entre las cámaras inferiores del corazón son difíciles de ver. Sin embargo, teniendo en cuenta la circulación fetal normal, el médico puede darle buenas noticias definitivas con bastante seguridad si la ecocardiografía fetal es normal.

Las ecocardiografías fetales se pueden hacer con fiabilidad en cualquier momento después de 17 o 18 semanas de gestación; no obstante, gracias a las nuevas tecnologías y a los transductores endovaginales, se pueden obtener imágenes del corazón a las 12 semanas. Si la exploración se realiza antes de las 18 semanas, es probable que se le pida que vuelva para obtener imágenes más definitivas que confirmen los resultados del primer estudio. En algunos casos, 18 semanas sigue siendo demasiado pronto.

Cuando se detecte un defecto cardíaco, el cardiólogo pediátrico le explicará detalladamente el diagnóstico y las implicaciones en cuanto finalice el estudio. En la mayoría de los casos, el médico puede obtener más imágenes después de que el ecografista haya finalizado el estudio inicial. Es probable que el cardiólogo pediátrico le muestre y dibuje imágenes para explicar la importancia del defecto cardíaco, tanto si el defecto afectará o no al feto antes del nacimiento, si requerirá un traslado inmediato después del nacimiento o si necesitará cirugía cardíaca después del nacimiento. En casi todos los casos, se le pedirá que regrese para realizar ecocardiografías fetales de seguimiento y obtener más información mientras se prepara para el parto. Su cardiólogo pediátrico le proporcionará toda la información posible y también resolverá todas las dudas que tenga. En las futuras visitas puede que se incluya una consulta con un cirujano cardíaco o un cardiólogo intervencionista, que le darán más información sobre la cirugía cardíaca y otros procedimientos después del nacimiento.

El diagnóstico del defecto cardíaco tiene implicaciones importantes para la salud general del feto. Algunos defectos cardíacos pueden aumentar significativamente el riesgo de problemas genéticos, como el síndrome de Down o el síndrome de DiGeorge. El hallazgo de tumores benignos en el corazón aumenta las probabilidades de diagnóstico de esclerosis tuberosa, un síndrome genético con consecuencias significativas para el desarrollo anormal del cerebro. Estos problemas pueden tener efectos significativos en el pronóstico del niño y desempeñan un papel fundamental a la hora de ayudarla a tomar decisiones sobre el embarazo. Su cardiólogo le proporcionará información sobre si debe o no preocuparse por estos otros problemas; sin embargo, cuando el problema sea importante, será derivada a otros miembros del equipo de cuidados que colaboren estrechamente con el cardiólogo pediátrico.

Otras pruebas, procedimientos y derivaciones que pueden ser necesarias son:

  • Ultrasonidos fetales de alto nivel: es necesario realizar una ecografía detallada de todo el feto para seguir el crecimiento fetal, monitorear el bienestar fetal y evaluar el feto en busca de anomalías en otros órganos.
  • Resonancia magnética fetal: esta prueba está cada vez más disponible y puede proporcionar información adicional sobre el estado general del feto y los problemas en determinados órganos.
  • Asesoramiento genético: los genetistas y asesores genéticos proporcionan una evaluación de la probabilidad de un síndrome genético y posibles anomalías en otros órganos en función del diagnóstico cardíaco y otros hallazgos en el feto. El genetista puede proporcionar información a los pacientes y a sus familiares acerca de las consecuencias de un trastorno, la probabilidad de desarrollarlo o transmitirlo, y las formas en las que se puede prevenir, tratar y controlar.
  • Perinatólogo: los perinatólogos pueden aconsejarla sobre el tratamiento del embarazo, las opciones para decidir si continuar con el embarazo y planificar el parto.
  • Trabajador social o enfermera: una persona que esté familiarizada con la cardiopatía en niños puede proporcionar información sobre el cuidado de un niño con una cardiopatía congénita.
  • amniocentesis: Se trata de una prueba realizada para determinar trastornos cromosómicos y genéticos, y algunos defectos congénitos. La prueba consiste en la inserción de una aguja a través de la pared abdominal y uterina en el saco amniótico para obtener una muestra de líquido amniótico.
  • Consulta a un especialista: en función del diagnóstico, puede ser derivada para consultar a otros subespecialistas, como cirujanos generales, neurocirujanos, cirujanos ortopédicos y urólogos.

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