Impacto de los DCC en las mujeres

Aunque la mayoría de las mujeres con cardiopatía congénita pueden disfrutar de vidas plenas y tener embarazos seguros, se dan ciertas diferencias que subrayan la importancia de consultar con su médico.

Menstruación

Las adolescentes con defecto cardíaco congénito pueden iniciar sus ciclos menstruales, o menarquía, ligeramente más tarde que las niñas sin DCC. Esto se da especialmente en adolescentes con cianosis, una afección por la que la sangre bombeada al cuerpo tiene menos oxígeno de lo normal. Las mujeres con cianosis también tienen más probabilidades de tener períodos irregulares. Las mujeres con períodos que duren menos de cinco días o que no hayan tenido el período a los 18 años deben acudir a un ginecólogo para averiguar la causa.

Anticoncepción

El embarazo y el parto producen cambios notables en el cuerpo de la mujer. Estos cambios pueden resultar aún más acusados en mujeres con cardiopatía congénita, por lo que es importante que hable con su médico sobre las opciones de anticoncepción y la conveniencia de quedarse embarazadas.

Hay muchas formas adecuadas de anticoncepción adecuadas para usted. Hable con su médico de atención primaria, ginecólogo y cardiólogo sobre el mejor método de uso y colabore con él para adaptar el método anticonceptivo a su problema cardíaco específico.

Las mujeres con cardiopatías congénitas pueden utilizar la mayoría de los métodos de forma segura. La mayoría de las mujeres pueden utilizar anticonceptivos basados solo en progesterona, como Depo-provera (la inyección anticonceptiva), la minipíldora o el implante Implanon, pero pueden provocar retención de líquidos. Si tiene pareja estable, puede utilizar un dispositivo intrauterino (DIU), pero este método no está recomendado para mujeres con varias parejas sexuales, ya que no ofrece protección contra enfermedades de transmisión sexual, que pueden dar lugar a endocarditis. Además, las mujeres con cardiopatía compleja, cianosis o hipertensión pulmonar no deben utilizar agentes anticonceptivos con estrógenos como la píldora porque aumentan el riesgo de coágulos sanguíneos.

En un pequeño porcentaje de casos, la ligadura de trompas puede ser la mejor opción. La ligadura de trompas esteriliza de forma permanente a la mujer, por lo que es el método más eficaz para prevenir el embarazo. Existen dos métodos: un procedimiento quirúrgico denominado laparoscopia y un procedimiento vaginal llamado Essure.

Dispone de muchas opciones de anticoncepción adecuadas. Consulte a un cardiólogo con experiencia en su cardiopatía congénita adulta y a su ginecólogo para que le proporcionen más información.

Embarazo

La mayoría de las mujeres con cardiopatía congénita reparada pueden tener un embarazo seguro con un riesgo muy bajo. Sin embargo, los cambios propios del embarazo, especialmente en el segundo y tercer trimestre, pueden agravar los síntomas de la insuficiencia cardíaca congestiva y las arritmias, y provocar que mujeres sin síntomas desarrollen problemas.

Hable con un cardiólogo con experiencia en cardiopatías congénitas de adultos antes de quedarse embarazada. Una evaluación previa al embarazo dará tiempo a su médico para tratar cualquier problema que pueda surgir durante la gestación. También puede que desee recibir asesoramiento genético, que ayuda a los adultos con cardiopatía congénita a determinar la probabilidad de que sus hijos presenten un defecto cardíaco. La posibilidad de tener un bebé con un DCC varía en gran medida en función del defecto, pero el asesoramiento genético puede ayudar a resolver cualquier duda si desea fundar una familia.

Algunos tipos de cardiopatías se consideran de riesgo extremadamente alto, por lo que no se recomienda el embarazo. Entre ellas se incluyen la hipertensión pulmonar o la insuficiencia cardíaca grave. Las mujeres con cuadros de cianosis también deben evitar el embarazo porque aumenta el riesgo de coágulos y de derrame cerebral. Si tiene síndrome de Eisenmenger (cianosis e hipertensión pulmonar), el riesgo es extremadamente alto tanto para la madre como para el feto. En muchos casos, es mejor que la mujer sea atendida por un obstetra especializado junto con un cardiólogo familiarizado con su enfermedad.

La mayoría de las mujeres con DCC pueden dar a luz a sus bebés por vía vaginal, a menos que sufran otras complicaciones. Por lo general, el parto por cesárea no es necesario solo por motivos cardíacos.

Riesgo para el bebé

Un bebé cuya madre tenga un defecto cardíaco congénito puede tener un corazón sano, pero presenta un mayor riesgo de padecer cardiopatías. En estos casos, a menudo conviene realizar una ecografía denominada ecocardiografía fetal para comprobar si el corazón del feto presenta defectos. Un médico especializado puede realizar la prueba aproximadamente en la semana 18 del embarazo.