Necesidades especiales para niños con defectos cardíacos congénitos

La atención médica continua es importante para todos los niños, pero especialmente para aquellos con cardiopatías congénitas. El cardiólogo pediátrico querrá que el pediatra o médico de cabecera examine a su hijo con regularidad.

Los niños con defectos cardíacos suelen superar las enfermedades comunes de la infancia con la misma rapidez y facilidad que los niños con un corazón normal. A veces, los padres piensan que, debido a que su hijo padece una cardiopatía, necesitará tomar más medicamentos para superar una enfermedad, pero esto, por lo general, no es cierto. Además, su hijo no necesita tomar antibióticos para prevenir infecciones, con algunas excepciones importantes (por ejemplo, niños con síndromes de heterotaxia, tales como la asplenia, o, en algunos casos, quienes padecen síndrome de DiGeorge). Algunos padres piensan que dar antibióticos a su hijo antes de que esté muy enfermo evitará que la enfermedad empeore. Esto tampoco es cierto y puede hacer que la infección sea más grave y más resistente al antibiótico que se administra.

Lo mejor es recordar que la prevención de infecciones comienza con una buena higiene, una buena nutrición y sentido común. Lavarse las manos frecuentemente (o el uso de lavados de manos sin agua), en especial durante la temporada de resfriados y gripe, así como evitar el contacto con personas enfermas son buenas formas de prevenir la enfermedad. Trate de evitar los lugares donde haya mucha gente, como centros comerciales, si al médico de su hijo le preocupa que este no tolere una infección. Es posible que desee hablar con el médico o el enfermero de su hijo acerca de si es apropiado llevarlo o no a un centro de educación infantil.

Su hijo debe recibir atención de rutina y se le deben administrar las vacunas estandarizadas que su médico recomiende para todos los niños. Es posible que su hijo también necesite algunas otras vacunas, tales como la vacuna antigripal. Si su hijo tiene ciertos defectos cardíacos, se puede recomendar una vacuna mensual especial contra el virus respiratorio sincitial (VRS) durante los meses de invierno.

Más información sobre cómo trabajar con las necesidades especiales de su hijo

Revisiones con el cardiólogo pediátrico

La mayoría de los niños con defectos cardíacos necesitan revisiones cardíacas periódicas. Por lo general, se programan con más frecuencia (días, semanas, meses) justo después del diagnóstico o la cirugía, y con menos frecuencia más adelante. En el caso de afecciones menores, es posible que solo se requieran revisiones cada uno a cinco años. En función del problema de su hijo, podría ser necesario realizar pruebas periódicas. Entre estas pruebas se pueden incluir las siguientes:

  • Electrocardiograma estándar
  • Electrocardiograma ambulatorio durante 24 horas (Holter)
  • Radiografía de tórax
  • Ecocardiografía (transtorácica) de rutina
  • Ecocardiografía transesofágica
  • Exploración mediante RM o TC del corazón
  • Prueba de esfuerzo
  • Cateterismo cardíaco y angiografía

Prevención de la endocarditis infecciosa (bacteriana)

La endocarditis infecciosa (EI, también llamada endocarditis bacteriana [EB]) es una infección causada por bacterias que entran al torrente sanguíneo y se asientan en el revestimiento del corazón, en una válvula cardíaca o en un vaso sanguíneo.

Aunque la EI es poco frecuente, los niños con determinados defectos cardíacos tienen un mayor riesgo de desarrollarla. Una buena higiene dental contribuye en gran medida a prevenir una infección cardíaca, ya que reduce el riesgo de que se produzca una infección en los dientes o las encías. La American Heart Association también ha actualizado recientemente las directrices para la prevención de la endocarditis. Su cardiólogo pediátrico le dará más información sobre estas directrices.

Si tiene alguna pregunta, hable con su cardiólogo pediátrico o con el personal de enfermería.

Obtener más información sobre la endocarditis infecciosa.

Actividad física

La mayoría de los niños con un defecto cardíaco congénito pueden llevar una vida completamente activa y no necesitan limitaciones. De hecho, los cardiólogos pediátricos animan a los niños a ser físicamente activos para mantener sus corazones en forma y evitar la obesidad. Entre tales actividades saludables se incluyen nadar, andar en bicicleta, correr, saltar a la cuerda y jugar al tenis. En el caso de algunas afecciones cardíacas específicas, es posible que el cardiólogo pediátrico le aconseje que su hijo evite algunas actividades físicas extenuantes y los deportes de competición de nivel universitario o preuniversitario.

Nutrición

Es muy importante que los bebés y los niños con defectos cardíacos congénitos sigan las recomendaciones basadas en la edad de la American Heart Association a fin de llevar una dieta sana para el corazón. Su médico, el personal de enfermería u otro profesional de la salud le dará más información. A veces, los bebés y niños con cardiopatías necesitan una dieta hipercalórica o tienen necesidades nutricionales especiales para desarrollarse correctamente y mantenerse sanos.

Obtener recomendaciones detalladas para la nutrición de su hijo.