Conocer los sabores de los alimentos

El hecho de que una comida nos parezca deliciosa, o no tanto, es el resultado de muchos factores, entre los que se incluyen el sabor, el aroma, la temperatura y la textura. Los papilas gustativas nos indican si una comida es dulce, ácida, salada, amarga o umami, pero el sabor de una comida en particular también depende de los aromas que detecta la nariz. Entender cómo se equilibran y contrastan los diferentes sabores puede ayudarte a aumentar tu comodidad cuando cocines.

Los cinco sabores son:

  1. Dulce: la fruta, las verduras asadas, los cereales horneados, el azúcar, la miel, el sirope de agave, el sirope de arce y la leche tienen un sabor dulce. No abuse de los azúcares añadidos. La mayoría de las mujeres no deben comer ni beber más de 100 calorías al día procedentes de azúcares añadidos. La mayoría de los hombres no deben comer ni beber más de 150 calorías al día procedentes de azúcares añadidos.
     
  2. Ácido o agrio: las frutas ácidas como las limas y los limones, el suero de mantequilla, los tomates verdes, el vinagre, el yogur y los alimentos fermentados, como el chucrut, tienen un sabor ácido o agrio.
     
  3. Salado: los bocadillos, las algas, el jamón, las aceitunas, el queso y algunos mariscos como las ostras y las almejas tienen un sabor salado. El pan y los bollos, los embutidos y las carnes curadas, la pizza, la carne de ave, la sopa y los sándwiches son algunos de los alimentos que agregan más sodio a nuestra dieta.  Sustituye la sal por hierbas y especias y reemplaza los alimentos e ingredientes salados por versiones más bajas en sodio. La American Heart Association recomienda que la mayoría de las personas consuma menos de 1,500 mg de sodio al día.
     
  4. Amargo: las verduras de hoja oscura, el café, la toronja*, el cacao sin edulcorar y el agua tónica tienen un sabor amargo. 
     
  5. Umami: se define como el “quinto sabor” y se describe como cárnico o sabroso. Por ejemplo, la carne de res, el pollo, el cerdo, la salsa de tomate, los tomates maduros, los champiñones y la salsa de soya. Cuando comas alimentos con umami, busca opciones bajas en sodio o sin sodio.

Equilibrar la intensidad de los sabores crea platos deliciosos. A continuación, te ofrecemos algunos consejos para preparar cenas deliciosas con productos básicos de tu despensa o incluso con ingredientes desconocidos que puedas tener:

Sabores que se equilibran: alimentos con sabores, intensidad, aromas o texturas similares

  • Sabores atrevidos: pescado, menta y lima
    • Cena en minutos: haz una ensalada de atún enlatado bajo en sodio con menta y lima. Condimente un calabacín a la parrilla con un aderezo de menta, lima y anchoas/sardinas picadas bajas en sodio. 
  • Sabores terrosos: champiñones, lentejas, hojas de laurel
    • Cena en minutos: cocina lentejas (o frijoles secos) y champiñones en caldo de pollo bajo en sodio con una hoja de laurel.
  • Texturas crujientes: manzana, apio, frutos secos
    • Cena en minutos: sirve una ensalada de manzanas picadas, apio y frutos secos sin sal; combínala con un aderezo de yogur de vainilla bajo en grasas y sin azúcar añadido.
  • Aromas dulces: remolacha asada y jugo de naranja
    • Cena en minutos: prepara un aderezo de jugo de naranja, ralladura de naranja y un poco de aceite de oliva; échalo sobre remolachas asadas.

Sabores que contrastan: la combinación de distintos sabores y texturas puede crear platos deliciosos y atractivos:

  • La amargura de las hojas de col en contraste con el umami de las setas picadas
    • Cena en minutos: cocina las hojas de col en un poco de caldo de pollo bajo en sodio y agrega champiñones troceados. 
  • La dulzura del tomate en contraste con la amargura de la rúcula
    • Cena en minutos: coloca tomates frescos o enlatados bajos en sodio y rúcula fresca sobre pan de trigo integral, agrega un poco de vinagre balsámico y aceite de oliva, y caliéntalo en el horno.
  • El picante extremo del pimiento en contraste con la suavidad del yogur
    • Cena en minutos: prepara guiso de frijoles con pimientos picantes y adereza con yogur bajo en grasas y sin azúcar añadido.
  • La acidez de la toronja* en contraste con la dulzura de los azúcares naturales
    • Cena en minutos: como acompañamiento o bocadillo. Asa la mitad de una toronja* fresca en el horno hasta que esté dorado y libere su dulzor natural.
  • Piña crujiente y dulce en contraste con aguacate cremoso
    • Cena en minutos: condimenta pescado al horno con salsa de piña en conserva, aguacate y pimientos verdes picados.

*Algunos medicamentos para reducir el colesterol pueden interactuar con la toronja, el jugo de toronja, la granada y el jugo de granada. Habla con tu profesional de la salud sobre cualquier posible riesgo.