El riesgo cardiovascular está relacionado con la función cognitiva

El riesgo cardiovascular está relacionado con la función cognitiva

Tener un corazón saludable cuando se es un adulto joven puede aumentar las probabilidades de mantener la mente en forma en la mediana edad, según una investigación publicada el 2014 en la revista Circulation de la American Heart Association.

En un estudio de 25 años en 3381 personas de entre 18 y 30 años, aquellos con niveles de presión arterial, glucemia y colesterol ligeramente más elevados que los recomendados por la asociación obtuvieron una puntuación más baja en las pruebas de función cognitiva a los 40 y 50 años. Las puntuaciones estandarizadas en tres pruebas cognitivas fueron entre 0,06 y 0,30 puntos inferiores, en promedio, por cada aumento de la desviación estándar en la exposición acumulativa a estos factores de riesgo, lo que los investigadores consideraron significativo para este grupo de edad. La desviación estándar es la cantidad de variación de la media.

“Es increíble que, como adulto joven, unos riesgos cardiovasculares ligeramente elevados sean de importancia para la salud cerebral en el futuro”, afirmó Kristine Yaffe, M.D., autora del estudio, neuropsiquiatra, epidemióloga y profesora de la University of California-San Francisco (Universidad de California-San Francisco). “No estamos hablando de cuestiones de la vejez, sino de cuestiones de toda la vida”.

Se trata de uno de los primeros estudios integrales a largo plazo que analiza los efectos de los factores de riesgo clave de las cardiopatías y los derrames cerebrales sobre la función cognitiva en este grupo de edad. Investigaciones anteriores mostraron efectos similares de la salud cardiovascular durante la mediana y la tercera edad sobre la capacidad cerebral en la tercera edad.

El estudio formó parte del estudio CARDIA (Coronary Artery Risk Development in Young Adults, desarrollo del riesgo arterial coronario en adultos jóvenes). A los participantes se les revisó la presión arterial, la glucemia en ayunas y los niveles de colesterol cada dos a cinco años. Los investigadores analizaron la salud cardiovascular acumulada de cada persona durante 25 años. Según la definición de la American Heart Association, la salud cardiovascular ideal presenta los siguientes parámetros: presión arterial sistólica <120 mm Hg, presión arterial diastólica <80 mm Hg, glucemia <100 mg/dl y colesterol <200 mg/dl.

Al final del estudio, se realizaron tres pruebas a los participantes en las que se midieron memoria, velocidad de pensamiento y flexibilidad mental.

La hipertensión, la glucemia y el colesterol elevados son los tres principales factores de riesgo para la aterosclerosis, el lento estrechamiento de las arterias causado por placa en las paredes arteriales que conducen al cerebro y el corazón.

El estrechamiento de las arterias que irrigan el cerebro es la explicación más probable de la relación entre la salud cardiovascular y la función cognitiva, señaló Yaffe.

“Nuestro estudio es esperanzador, ya que nos indica que tal vez podamos mitigar los riesgos de padecer alzhéimer y otras formas de demencia enfatizando la importancia de controlar los factores de riesgo entre los jóvenes”, dijo.

Aprenda más sobre investigación en cardiopatías en Go Red For Women.