Aumento en la detección de riesgos en personas afroamericanas

Aumenta la detección de riesgos en personas afroamericanas

Mayor precisión en la detección de cardiopatías

Los médicos son capaces de calcular el riesgo cardiovascular en afroamericanos por primera vez en la historia. Las nuevas ecuaciones ofrecen un mayor nivel de precisión en la predicción de las probabilidades de ataque al corazón o derrame cerebral en personas afroamericanas, cuyos niveles de riesgo son más elevados que los de las personas de raza blanca.

Pero las nuevas ecuaciones de riesgo en realidad nos benefician a todos. Esto se debe a que, por primera vez, el riesgo de derrame cerebral se ha añadido a la ecuación, lo que les da a los pacientes una evaluación dos en uno de su futura salud cardiovascular.

Las ecuaciones de riesgo actualizadas para hombres y mujeres de raza blanca, y las ecuaciones de riesgo completamente nuevas para hombres y mujeres afroamericanos, se publicaron en la guía de evaluación del riesgo de la American Heart Association y el American College of Cardiology (Colegio Estadounidense de Cardiología).

Los afroamericanos corren un mayor riesgo de padecer cardiopatías.

Durante décadas, los profesionales de la salud han tenido que depender de ecuaciones de riesgo basadas en investigaciones a largo plazo en una población de raza blanca; un grupo que corre menos riesgo de sufrir un ataque al corazón o un derrame cerebral que los afroamericanos. A menudo, los médicos también tenían que evaluar el riesgo de cardiopatía y de derrame cerebral de forma individualizada.

Los sistemas de salud y los proveedores deben adoptar las nuevas ecuaciones de riesgo tan pronto como les sea posible, afirmó David Goff, Jr., M.D., Ph.D., codirector del comité de expertos de 17 miembros que redactó las directrices y voluntario de la American Heart Association. “Creemos que las nuevas ecuaciones son mejores porque se basan en un conjunto más amplio y actual de datos de investigación, y evalúan tanto el riesgo de ataque al corazón como el de derrame cerebral”, señaló Goff, decano de la Colorado School of Public Health (Escuela de Salud Pública de Colorado) en Aurora.

Se recomienda el uso de las nuevas ecuaciones para personas de entre 40 y 79 años. Estas miden el riesgo de una persona de sufrir un ataque al corazón o un derrame cerebral en los próximos 10 años. Hay una ecuación independiente disponible para calcular el riesgo de una persona a lo largo de su vida, la cual se recomienda a partir de los 20 años.

Para calcular el riesgo en 10 años, la ecuación tiene en cuenta la raza, el sexo, la edad, el colesterol total, el colesterol HDL (bueno), la presión arterial, el uso de medicamentos para la presión arterial, el estado de la diabetes y el tabaquismo. “Eso es”, afirmó Goff. “Algo tan sencillo como una visita a un profesional de la salud y una muestra de sangre en ayunas”.

Reducir el riesgo de cardiopatías gracias a cambios en el estilo de vida y, en algunos casos, con medicación.

Aproximadamente 610 000 estadounidenses sufren un derrame cerebral cada año. Otros 525 000 sufren un primer ataque al corazón. La buena noticia es que los riesgos pueden reducirse gracias a cambios en el estilo de vida y, en algunos casos, con medicación como las estatinas.

Hable con su médico acerca de las mejores estrategias para reducir su riesgo.

“No se puede hacer mucho con respecto al riesgo si no somos capaces de reconocerlo”, afirmó Goff.