Preguntas frecuentes acerca de las cardiopatías en niños

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Comunicación interauricular

Pregunta:

A mi hija de 4 años le diagnosticaron recientemente un orificio en el corazón. Se llama comunicación interauricular. Nos dijeron que había que cerrarlo. Escuché que hay una nueva forma de cerrar el orificio sin necesidad de someterse a una intervención quirúrgica. ¿Se puede hacer de alguna forma que no sea mediante una intervención quirúrgica? A mi hijo mayor le repararon un conducto arterial persistente en una intervención quirúrgica hace 10 años cuando tenía 1 año. ¿Este conducto arterial persistente podría haberse cerrado con este nuevo método que no requiere someterse a una intervención quirúrgica?

Respuesta:

Una comunicación interauricular es un orificio de la pared que separa las dos cámaras superiores del corazón, conocidas como aurícula derecha y aurícula izquierda. El orificio puede estar en varias ubicaciones de la pared (el tabique). Existen nuevos métodos para cerrar este orificio sin cirugía a corazón abierto, pero depende de la ubicación del orificio. En la actualidad, los únicos orificios que se pueden cerrar se conocen como comunicación interauricular de tipo secundum y persistencia del agujero oval (PAO). Estos dos tipos de orificios tienen un borde adecuado alrededor en el que se coloca el dispositivo. El método de cierre no quirúrgico consiste en implantar en el orificio un dispositivo que se asemeja a una pesa de gimnasia para “taparlo” desde el interior del corazón. Para esto, se pasa un tubo pequeño (catéter) desde una vena situada en la ingle y hasta el corazón. El procedimiento se realiza en el laboratorio de cateterismo cardíaco y no requiere una intervención quirúrgica. Existen varios dispositivos disponibles y los resultados son comparables a los resultados con intervenciones quirúrgicas. Los riesgos, que son poco frecuentes, son muy similares a los de cualquier cateterismo cardíaco. Incluyen formación de coágulos, hemorragia, infección, perforación del corazón y arritmias (trastornos del ritmo cardíaco). Para la implantación del dispositivo, la embolización del dispositivo es un riesgo adicional (el dispositivo podría liberarse y trasladarse a otra parte del corazón o los vasos sanguíneos) que puede requerir una intervención quirúrgica. Se trata de un riesgo muy poco frecuente, ya que la mayoría de los dispositivos están diseñados para un reposicionamiento y una recuperación seguros en el laboratorio de cateterismo, si fuera necesario. Si se produce embolización, el cirujano simplemente repararía el defecto en el momento de la recuperación. Otro riesgo es una fuga residual a través del dispositivo, pero normalmente la fuga se sella en un plazo de dos a seis meses a medida que el cuerpo genera tejido nuevo sobre el dispositivo. El procedimiento de cateterismo también requiere una ecocardiografía transesofágica, que es una ecocardiografía realizada con la sonda introducida por la garganta para medir el tamaño del defecto y ayudar a determinar la posición correcta del dispositivo. Todo el procedimiento se realiza bajo anestesia general. Tenga en cuenta que tendrá que tomar aspirina durante seis meses después del procedimiento. La aspirina se utiliza para evitar que se formen coágulos de sangre sobre el dispositivo mientras el cuerpo se cura y lo cubre. Entre los riesgos de cierre quirúrgico, se incluyen la mayoría de los riesgos del laboratorio de cateterismo, como hemorragias, infecciones, coágulos, arritmias y fugas residuales. Otros riesgos inherentes relacionados con la cirugía a tórax abierto y a corazón abierto son la necesidad de transfusiones de sangre, el reposo prolongado en cama, el colapso pulmonar y las infecciones pulmonares, además de la formación de líquido en el pericardio. En general, ambos procedimientos son eficaces y presentan un bajo riesgo. Aunque la cirugía será más dolorosa, requerirá un tiempo de recuperación más prolongado e implicará una cicatriz en el pecho, se ha demostrado su efectividad durante muchas décadas. El método del laboratorio de cateterismo es más reciente y los resultados a largo plazo aún no se conocen, pero parecen tan buenos como los de la cirugía.

El conducto arterial persistente también se puede cerrar sin cirugía. Es similar al cierre de la comunicación interauricular, pero hay diferentes dispositivos disponibles. El dispositivo más utilizado se denomina bobina y cuenta con la aprobación de la FDA para su uso en diversos vasos sanguíneos no deseados del cuerpo. La bobina se ha usado durante casi 30 años, y ha demostrado ser bastante segura y eficaz para los conductos arteriales persistentes más pequeños. Hay otros dispositivos disponibles para los conductos arteriales persistentes de mayor tamaño, algunos de los cuales están en fase de investigación. Excepto en el caso de lactantes muy pequeños o pacientes con un conducto muy grande, el método preferido de cierre de un conducto arterial persistente, en la mayoría de los centros cardiológicos pediátricos, es mediante cateterismo cardíaco.

Válvula aórtica bicúspide

Pregunta:

A mi hijo de 11 años le diagnosticaron recientemente una válvula aórtica bicúspide. ¿Qué es? ¿Puede participar en deportes de competición? ¿Necesitará en algún momento intervenciones quirúrgicas o tratamiento médico para este problema?

Respuesta:

El término válvula aórtica bicúspide hace referencia a las valvas de la válvula aórtica. Se trata de la válvula que sale del corazón hasta la aorta, el gran vaso sanguíneo que suministra sangre rica en oxígeno al cuerpo. Normalmente, la válvula aórtica tiene tres valvas. Una válvula bicúspide tiene solo dos valvas.

Por este motivo, los pacientes con una válvula bicúspide pueden desarrollar un estrechamiento o una fuga de la válvula aórtica. El estrechamiento o la fuga de las válvulas aórticas no se desarrollan necesariamente en la infancia, también puede producirse en la edad adulta. En ocasiones excepcionales, estos problemas requieren reparación, ya sea mediante un globo (cateterismo cardíaco) o cirugía. Para determinar si hay estrechamiento o fuga, y si están relacionados con la válvula aórtica bicúspide, el cardiólogo sigue al paciente con pruebas no invasivas que pueden incluir electrocardiogramas, ecocardiografías y pruebas de esfuerzo. Si el estrechamiento o la fuga de la válvula es lo suficientemente grave como para requerir una intervención, el médico le explicará esto con más detalle. En muchos casos, las válvulas aórticas bicúspides no requieren ninguna intervención en la infancia, y es posible que los niños con ellas no necesiten ninguna restricción de sus actividades. Un cardiólogo pediátrico realizará recomendaciones específicas sobre las restricciones de actividad de cada paciente en función de la gravedad del estrechamiento o la fuga de la válvula. Se pueden aplicar restricciones para garantizar que llegue una cantidad normal de oxígeno al músculo cardíaco del paciente en todo momento.

Asma cardíaca (disnea paroxística nocturna)

Pregunta:

¿Qué es la “disnea paroxística nocturna” (también conocida como asma cardíaca)? Pensé que el asma se relacionaba con alergias. Mi hijo tiene asma estacional y usa un inhalador. ¿También tiene un problema cardíaco?

Respuesta:

El asma es un espasmo de unos pequeños tubos de aire (bronquiolos) de los pulmones causado por muchos factores que afectan la forma en la que el aire pasa a través de los pulmones. Entre los causantes se incluyen alergias, pólenes, contaminantes, ejercicio físico, estrés y enfermedades pulmonares. Los pacientes suelen tener dificultad respiratoria asociada con sibilancias y tos. El tratamiento se dirige a la apertura de los pequeños tubos de aire con inhaladores u otros medicamentos orales. La mayoría de los niños con asma tiene este tipo de problema. El “asma cardíaca” (disnea paroxística nocturna) se asemeja al asma pulmonar, pero es mucho menos frecuente. Los pacientes con insuficiencia cardíaca o válvulas cardíacas que no se abren correctamente también pueden experimentar sibilancias y tos, lo que se conoce como asma cardíaca. Sin embargo, el espasmo bronquial del asma cardíaca se debe a la retropresión desde el lado izquierdo del corazón hacia los pulmones. Los síntomas suelen producirse cuando se hace ejercicio o por la noche después de acostarse. Si un niño tiene un defecto cardíaco congénito, la tos y las sibilancias pueden ser síntomas de insuficiencia cardíaca y requerir una evaluación por parte de un especialista en defectos cardíacos congénitos. Pueden ser necesarias pruebas especiales, como una ecocardiografía o una radiografía de tórax, para determinar si un niño presenta un defecto cardíaco congénito. El tratamiento está dirigido a mejorar la función de bombeo del corazón con medicamentos. Si el asma se debe al funcionamiento incorrecto de una válvula cardíaca o un orificio entre las cámaras cardíacas, puede ser necesario realizar una intervención quirúrgica u otros procedimientos.

Origen y riesgo de recidiva de los defectos cardíacos congénitos

Pregunta:

Tuve un hijo con un defecto cardíaco congénito, ¿por qué ocurrió? ¿Cuál es la probabilidad de tener otro hijo con el mismo defecto o un defecto diferente?

Respuesta:

Los defectos cardíacos, especialmente aquellos que se producen como problemas aislados en lactantes sanos, no siempre tienen causas genéticas o ambientales fácilmente identificables. Como el sistema circulatorio es uno de los primeros sistemas de órganos que empieza a funcionar, los problemas de flujo sanguíneo que se producen en las primeras etapas de la vida del feto se pueden complicar a medida que se desarrolla el feto.

Algo menos del 1% de los lactantes nacidos en Estados Unidos (unos ocho de cada 1000 partos de recién nacidos vivos) presentan un defecto cardíaco congénito. Según el defecto, las posibilidades de que un hermano también nazca con el mismo defecto u otro defecto cardíaco son de entre el 2% y el 3%. Aunque esta cifra es superior a la tasa el 0,8% para la población general, sigue siendo una probabilidad relativamente baja. Algunos defectos genéticos, como el síndrome de Down, se asocian a defectos cardíacos. Varios síndromes genéticos presentan defectos cardíacos y defectos en otros sistemas de órganos. Aproximadamente el 25% de los niños con un defecto cardíaco presentan una o más anomalías adicionales en otro órgano. Estos hechos apuntan a un componente genético.

Numerosas exposiciones ambientales también se asocian a defectos cardíacos congénitos. Entre ellas se incluyen el uso de algunos medicamentos para las convulsiones, el acné o el trastorno psiquiátrico bipolar, o la presencia de algunas enfermedades, como la rubéola, otras enfermedades virales, la diabetes o el lupus en las primeras etapas del embarazo. El consumo de alcohol y drogas ilícitas también pueden aumentar el riesgo, así como la exposición a ciertas sustancias químicas, como algunos pesticidas y disolventes.

La mayoría de los defectos congénitos no son tan habituales y no es probable que afecten a sus futuros hijos. Se recomienda consultar con un asesor de genética para obtener más información sobre su riesgo específico en futuros embarazos. Mantenerse saludable y evitar determinadas exposiciones es útil. Las ecocardiografías fetales (ecografías) pueden ayudar a detectar problemas cardíacos desde las semanas 12-14 del embarazo.

Dolor torácico

Pregunta:

Mi hijo de 12 años se queja de dolor torácico cuando juega al fútbol. ¿Es grave? ¿Tengo que llevarlo a un cardiólogo? ¿Qué está provocando el dolor torácico?

Respuesta:

Somos conscientes de que los problemas cardíacos pueden provocar dolor torácico. Cuando un niño o adolescente se queja de dolor torácico, es normal pensar que su corazón puede ser la causa. Es posible que muchos padres incluso se pregunten si su hijo podría estar sufriendo un ataque al corazón.

Es importante tener en cuenta que los problemas que provocan cardiopatías en adultos son poco frecuentes en los niños. Y, aunque el dolor torácico es bastante habitual en los jóvenes, es muy poco frecuente que este dolor esté relacionado de alguna manera con el corazón. La mayoría de los dolores torácicos en niños no son graves. Muchas veces, ni siquiera se puede determinar el origen del dolor.

Otras causas habituales de dolor torácico en niños son: dolor por distensiones musculares o lesiones relacionadas con el deporte, dolor relacionado con el asma o la tos, y dolor debido a infecciones como neumonía y pleuritis. Por lo general, si el dolor está provocado por algo grave, habrá otros signos. Por ejemplo, las infecciones también suelen provocar fiebre.

El médico de atención primaria de su hijo es la mejor persona con la que puede hablar si le preocupa el dolor de su hijo. Si el dolor torácico de su hijo se asoció a un episodio de desmayo, puede ser un signo de un problema grave y debe buscar atención médica inmediatamente; mientras tanto, su hijo debería abstenerse de practicar deportes.

Coartación de la aorta

Pregunta:

Mi nieta nació con coartación. ¿Qué es la coartación y cómo se trata?

Respuesta:

La coartación aórtica es un estrechamiento de la aorta, el gran vaso sanguíneo que sale del corazón y proporciona sangre rica en oxígeno al cuerpo. La coartación de la aorta hace que el corazón trabaje más intensamente con el fin de generar suficiente presión para empujar la sangre a través del estrechamiento. Esto provoca una presión alta en el lado izquierdo del corazón y los brazos, mientras que las piernas tendrán una presión arterial baja. En bebés con coartación de la aorta, es posible que el corazón no genere la presión alta necesaria, y el niño puede mostrar signos de insuficiencia cardíaca y necesitar una intervención urgente. En general, las perspectivas a largo plazo para un niño que nació con este defecto son excelentes, siempre y cuando el defecto se repare a tiempo.

La coartación de la aorta se puede solucionar con una operación o un cateterismo intervencionista. Existen varias formas diferentes de realizar la intervención quirúrgica. El cirujano puede cortar la zona del estrechamiento y coser los dos extremos juntos o utilizar tejido adicional (parche) para agrandar la zona. En función de la edad de su nieta y de los detalles de su anatomía, puede ser posible solucionar la coartación con un cateterismo mediante un globo y, posiblemente, un stent. Los problemas a largo plazo que hay que vigilar después de la intervención quirúrgica o el cateterismo incluyen la posibilidad de que el estrechamiento vuelva a aparecer en el área de la operación, normalmente en relación con el tejido cicatricial, y se requiera otra intervención. En la mayoría de los casos, si el estrechamiento vuelve a aparecer, se puede estirar para abrirlo con un globo mediante un cateterismo cardíaco con una tasa de éxito alta. Una posibilidad menos frecuente es que el área de la aorta en la que se realizó la intervención quirúrgica se debilite con el tiempo, lo que provocaría dilatación (aumento) y aneurisma (debilitamiento) de las paredes de los vasos. Si esto ocurre, es posible que también necesite otra operación.

Los médicos de su nieta la examinarán después de la operación y mientras va creciendo, para asegurarse de que no tenga esos problemas. Su nieta podría tener hipertensión arterial en el futuro. Sin embargo, cuando la coartación de la aorta se corrige en una etapa temprana de la vida, es menos probable que se convierta en un problema. Existe un pequeño riesgo de endocarditis (infección cardíaca) tras la reparación de la coartación. Algunas chicas con coartación pueden tener un problema cromosómico, llamado síndrome de Turner, y pueden necesitar una evaluación médica para detectar otros posibles problemas no cardíacos.

Siempre que no quede ningún estrechamiento significativo en la aorta y su presión arterial sea normal, debería poder participar en deportes sin limitaciones y tener una vida normal.

Cianosis y llanto

Pregunta:

Mi bebé se pone “azul” cuando llora. ¿Tiene un problema cardíaco?

Respuesta:

Es muy habitual que los bebés desarrollen un color azulado alrededor de la boca cuando lloran o si parece que están aguantando la respiración. También es habitual que los bebés tengan las manos y los pies azules cuando tienen frío. Se trata de una observación muy común realizada por los padres y describe una afección normal denominada “acrocianosis”. Es una respuesta normal en bebés y adultos que refleja que los dedos de los pies y de las manos están fríos. Incluso la temperatura ambiente normal puede parecer fría para un bebé desvestido.

Se debe consultar a un médico si el azulado es persistente (incluso en reposo), si se presenta en los labios o las encías, o si se asocia con dificultad respiratoria o letargo y alimentación deficiente.

Cardiomegalia

Pregunta:

¿Cuál es la causa de una cardiomegalia en un niño de 11 años? Sus principales quejas son dolor torácico, tos grave y, a veces, vómitos.

Respuesta:

Descubrir una cardiomegalia en un niño o adolescente que se queja de dolor torácico, tos y vómitos debería dar lugar a una investigación inmediata para determinar la naturaleza exacta del problema. Varias afecciones cardíacas pueden provocar estos síntomas en un niño que previamente ha tenido buena salud. Algunos ejemplos son la inflamación de la membrana o el saco que rodea al corazón (una afección denominada pericarditis), que a menudo se asocia a la acumulación de líquido en dicho saco (denominada derrame pericárdico) y la inflamación del propio músculo cardíaco (una enfermedad denominada miocarditis que puede estar provocada por un virus). Las afecciones menos habituales que pueden manifestarse con estos síntomas y una cardiomegalia incluyen debilidad del músculo cardíaco (una afección denominada miocardiopatía dilatada), fiebre reumática (poco frecuente en Estados Unidos), infección de las válvulas cardíacas (denominada endocarditis) y una anomalía congénita previamente desconocida del corazón o los vasos sanguíneos. Los ataques al corazón, que pueden producirse en adultos, son extremadamente poco frecuentes en niños y es muy probable que no sean la causa del dolor torácico y la cardiomegalia.

Con mayor frecuencia, la cardiomegalia se detecta en una radiografía de tórax, una prueba que solo ofrece una idea general del tamaño total del corazón y los vasos sanguíneos. El cardiólogo pediátrico llevará a cabo una investigación exhaustiva de su hijo, incluidos sus antecedentes detallados, un examen físico minucioso y un electrocardiograma (ECG). Una ecocardiografía (ecografía cardíaca) es una prueba clave para evaluar una cardiomegalia. Esta prueba proporcionará información detallada sobre la anatomía, el tamaño y la función de las cámaras cardíacas. A veces, pueden ser necesarias pruebas adicionales, como un cateterismo cardíaco y una biopsia del músculo cardíaco, para completar la investigación.

Episodios de desmayo en niños

Pregunta:

Durante los últimos meses, mi hija ha estado desmayándose en el colegio. Me dijeron que no hay nada de lo que preocuparse y que solo tengo que incorporar más sal a su dieta. Aunque come muchas papas fritas y galletas saladas, sigue desmayándose. Tengo miedo. ¿Qué podría ser? ¿Hay tratamiento?

Respuesta:

Los episodios de desmayo son un problema habitual en los niños. La mayoría de las veces, los desmayos no son problemas que amenazan la vida, pero hay algunas causas graves que podrían provocarlos que un especialista en enfermedades cardíacas pediátricas debería descartar. Si suponemos que se descartaron estas causas graves de desmayo, parece que su hija tiene simples episodios de desmayo, que tienen el nombre científico “síncope vasovagal”. Es importante recordar que esta afección no es potencialmente mortal y puede tratarse de muchas formas. El tratamiento que describió de aumentar la ingesta de sal o líquidos suele ser el primer paso para el tratamiento del síncope vasovagal o los episodios de desmayo. Si eso no funciona, puede hacer otras cosas. En este momento, lo mejor que puede hacer es llamar a su médico y decirle que el tratamiento actual no funciona, para que pueda considerar otros tratamientos o realizar otras pruebas.

Ecocardiografía fetal

Pregunta:

Estoy embarazada de 20 semanas y pensé que todo iba bien. Mi obstetra dijo que había visto un “punto brillante” en el corazón de mi bebé y me dijo que fuese a ver a un cardiólogo pediátrico para que me hiciese una ecocardiografía fetal. Mi hija tiene un soplo cardíaco, pero me dijeron que no significaba nada. ¿Qué es una ecocardiografía fetal y por qué los obstetras piden a las pacientes que se hagan una? ¿Es grave tener un “punto brillante” en el corazón? ¿El soplo cardíaco de mi hija aumenta las probabilidades de que sufra un problema cardíaco? ¿El corazón de mi bebé funciona de la misma forma antes y después de nacer?

Respuesta:

Es posible que su obstetra quiera explorar con más detalle la posibilidad de que haya un defecto cardíaco. Los problemas cardíacos son el defecto de nacimiento más común, que se produce en aproximadamente el 1% de los niños. Una ecocardiografía fetal es una ecografía especializada realizada por un cardiólogo pediátrico que se centra en el corazón del feto. La máquina tiene exactamente el mismo aspecto que un ecógrafo normal, pero solo obtiene imágenes del corazón. Dispone de sondas y hardware especializados que permiten obtener imágenes claras del corazón fetal. No existe riesgo para el feto y no necesita tener la vejiga llena para someterse a la prueba. Si se detecta un problema cardíaco, el cardiólogo pediátrico le explicará el diagnóstico y qué significa para el bebé después del nacimiento.

Un obstetra puede remitir a alguien a un cardiólogo pediátrico para que realice una ecocardiografía fetal por varios motivos. Algunos ejemplos son los siguientes:

  • sospecha de un defecto cardíaco en una ecografía rutinaria
  • anomalía del ritmo cardíaco
  • antecedentes familiares de cardiopatía congénita
  • un problema en otro órgano del feto
  • determinadas enfermedades maternas o exposiciones a medicamentos

En la mayoría de los casos, esta prueba se realiza solo por precaución y para asegurarse de que todo sea normal. Este es casi siempre el caso cuando el motivo de la derivación es un “punto brillante”. Casi siempre desaparece cuando el bebé nace. Si usted o uno de sus hijos tiene un defecto cardíaco congénito estructural, sus futuros bebés tienen un riesgo ligeramente mayor. Sin embargo, la mayoría de los soplos cardíacos son funcionales y no implican de ninguna forma que sus futuros hijos tengan un riesgo mayor.

Es importante saber que el patrón circulatorio fetal cambia cuando el bebé nace. Esto se debe a que es la placenta, y no los pulmones, lo que suministra oxígeno al bebé. Hay un orificio y un vaso adicional en el corazón que permiten que la sangre sortee los pulmones. El patrón circulatorio fetal puede evitar que el feto se enferme, incluso si hay un problema cardíaco. Este patrón circulatorio también hace imposible que el cardiólogo pediátrico descarte pequeños orificios en el corazón o un bloqueo en el vaso sanguíneo que se dirige a la mitad inferior del cuerpo. Todos los estudios de ecocardiografías fetales normales tienen esta limitación.

La ecocardiografía fetal suele ser muy exacta, pero puede tener limitaciones si el bebé no se encuentra en una buena posición o si hay poco líquido amniótico. A veces, se recomienda volver para una segunda ecocardiografía fetal o una ecocardiografía del bebé después del nacimiento, si no se puede obtener un estudio completo.

Su cardiólogo pediátrico se comunicará con su obstetra para asegurarse de que los resultados de su ecocardiografía fetal se incluyan en su historia. Los cardiólogos pediátricos también colaboran estrechamente con los pediatras y los neonatólogos (especialistas en recién nacidos) para asegurarse de que todos los médicos que puedan estar implicados en el cuidado del bebé antes y después del nacimiento estén informados sobre cualquier problema relacionado con el corazón.

Seguimiento médico

Pregunta:

Mi hijo de 15 años se sometió a una cirugía cardíaca cuando tenía 14 meses. Vio a su cardiólogo una vez al año hasta que tenía 7 años y nos dio un buen informe. Nos mudamos a una nueva ciudad hace siete años y no hemos encontrado a un cardiólogo nuevo. Aparte de la cicatriz que tiene en el centro del pecho, no es distinto de cualquier otro niño, pero nuestro pediatra nos recomendó concertar una cita con un cardiólogo local. ¿Es necesario? ¿Tiene que ser cardiólogo pediátrico?

Respuesta:

Casi todos los niños que se sometieron a una cirugía cardíaca necesitan un seguimiento periódico por parte de un cardiólogo con conocimientos especiales sobre el cuidado de pacientes con defectos cardíacos congénitos. En el caso de los niños, este especialista sería un cardiólogo pediátrico y en el caso de los adultos, un cardiólogo para adultos o un cardiólogo pediátrico que haya recibido entrenamiento adicional para atender a adultos con defectos cardíacos congénitos. El seguimiento periódico es necesario, porque, aunque se haya sometido a una cirugía cardíaca, pueden surgir problemas con el corazón a medida que el niño crece. Estos incluyen problemas con el ritmo cardíaco, estrechamiento o fuga de las válvulas cardíacas, debilidad del músculo cardíaco y otras complicaciones menos frecuentes.

Es importante que sepa el diagnóstico de su hijo. Si es posible, póngase en contacto con el cardiólogo que atendió a su hijo cuando era pequeño y pídale una copia de su historia clínica del momento de la intervención quirúrgica y de todas las visitas cardiológicas posteriores. Esto será muy útil cuando acuda a otro médico, especialmente en una ciudad nueva. Si no dispone de estos registros antiguos, usted o su nuevo médico pueden llamar al servicio de cardiología en el que su hijo se sometió a la intervención quirúrgica para obtener una copia de la historia clínica.

Para la mayoría de los pacientes que se someten a cirugía cardíaca debido a defectos congénitos, el seguimiento es rutinario y se suele recomendar hacerlo anualmente. El cardiólogo examinará a su hijo en busca de los lugares de las cicatrices antiguas y escuchará su corazón. Algunas de las pruebas que el cardiólogo de su hijo podría recomendar son: una electrocardiografía (ECG), una ecocardiografía (ecografía del corazón), una monitorización Holter de 24 horas, pruebas de esfuerzo y una resonancia magnética (RM) o TAC. El cardiólogo le indicará si su hijo tiene riesgo de necesitar procedimientos en el futuro (cirugía o cateterismos cardíacos) y también le describirá las limitaciones que debe seguir respecto al ejercicio y otras actividades agotadoras. También se le indicará si su hijo necesita tomar antibióticos antes de ir al dentista.

Debido a los diferentes tipos de defectos cardíacos congénitos que existen, es muy importante que un cardiólogo con conocimientos sobre cardiopatías congénitas participe en el cuidado de su hijo de forma indefinida. Existen centros especializados que prestan cuidados a adultos con defectos cardíacos congénitos en algunos lugares. Estos centros suelen contar con un equipo de médicos, personal de enfermería y otros profesionales con experiencia en el cuidado de pacientes adultos que se sometieron a cirugía cardíaca. Su cardiólogo pediátrico puede brindarle orientación sobre el seguimiento necesario cuando su hijo entre en la edad adulta.

Procedimiento de Fontan

Pregunta:

Cuando nació mi hijo, se lo llamó “bebé azul”. El médico dijo que su corazón tiene solo un ventrículo en lugar de dos y que no fluye sangre del corazón a los pulmones. Dijo que tendrían que realizar tres operaciones. El último procedimiento se denomina procedimiento de Fontan. ¿Qué significa? ¿Puede explicarme por qué mi bebé necesita todas estas intervenciones?

Respuesta:

Su bebé nació con un defecto cardíaco muy poco frecuente, llamado atresia pulmonar. Tiene solo una cámara de bombeo utilizable o ventrículo. El bebé tiene una arteria principal normal, denominada aorta, que proporciona sangre oxigenada al cuerpo y dos venas principales normales (denominadas venas cavas) que devuelven la sangre no oxigenada al corazón. Para dirigir un flujo sanguíneo suficiente a los pulmones, las dos venas grandes que llevan sangre no oxigenada desde el cuerpo finalmente deben conectarse directo a las arterias que van a los pulmones (las arterias pulmonares). Debido a que la presión arterial en las arterias pulmonares de un recién nacido es alta, esta conexión entre la vena y la arteria pulmonar no se puede realizar inmediatamente. Por lo tanto, la intervención quirúrgica del bebé deberá realizarse en tres fases. La primera operación es una derivación o conexión desde la arteria principal, o aorta, hasta la arteria pulmonar. La segunda operación es una derivación desde una vena grande a la arteria pulmonar (la primera derivación se elimina en la segunda operación). En la tercera operación, la segunda vena principal se conecta a la arteria pulmonar. Esta tercera etapa se denomina procedimiento de Fontan. Su bebé necesita estas tres operaciones en distintas etapas, ya que esto lo ayuda a adaptarse gradualmente a los cambios de dirección del flujo sanguíneo. Hacer el procedimiento de Fontan inmediatamente puede suponer demasiado esfuerzo para el corazón.

Obtención de una segunda opinión

Pregunta:

¿Cómo puedo obtener una segunda opinión sobre el problema cardíaco de mi hijo?

Respuesta:

Es importante obtener más información sobre el problema cardíaco de su hijo. No tenga miedo de preguntar a su médico y asegúrese de entender las respuestas. A veces, los padres sienten que les gustaría tener una segunda opinión sobre el problema de su hijo. A continuación, le ofrecemos algunos consejos útiles sobre cómo obtener la información que necesita para asegurarse de que su hijo recibe el mejor cuidado posible.

  • En primer lugar, hable con el cardiólogo de su hijo. Los problemas cardíacos en niños pueden ser confusos, el funcionamiento del corazón es complejo y las opciones de tratamiento son difíciles de explicar. Los estudiantes de medicina necesitan muchas horas de capacitación en el aula para comprender estos complejos problemas, así que no se avergüence si no lo entiende o lo recuerda todo después de la primera o segunda sesión.
  • Haga una lista de preguntas. Pueden ser conversaciones emocionales y difíciles, por lo que puede ser útil tener una lista de preguntas escrita.
  • Pida diagramas. Una vez más, debido a las complejidades del corazón, las imágenes pueden ayudar mucho a comprender el problema y el tratamiento.

En ocasiones, los problemas cardíacos pediátricos pueden ser emergencias que requieren atención inmediata y que no permiten tiempo para las segundas opiniones. Sin embargo, y si el tiempo lo permite, si aún desea más información u otro punto de vista, tenga en cuenta lo siguiente:

  • Pregunte al cardiólogo de su hijo a quién acudir para obtener una segunda opinión. Aunque esto puede parecer incómodo o embarazoso, su médico lo comprenderá y lo ayudará a encontrar otro cardiólogo pediátrico en el campo relacionado con el problema de su hijo. Si no es posible, podría obtener una recomendación del pediatra de su hijo. La atención médica en Estados Unidos se ha vuelto muy subespecializada, especialmente para algunos problemas cardíacos complejos en niños. En determinadas circunstancias, podría resultar aún más adecuado hablar con un cirujano cardíaco de defectos congénitos o con un cardiólogo pediátrico especializado en áreas como el cateterismo cardíaco, el tratamiento de arritmias (ritmo cardíaco irregular), el trasplante cardíaco, etc.
  • Consiga las historias pertinentes del cardiólogo de su hijo. Para sacar el máximo partido a la segunda opinión, disponer de historias detalladas para revisar ayudará mucho al especialista que consulte. Estos registros pueden incluir notas de visitas al consultorio, informes de cateterismos, informes quirúrgicos, cintas de video, copias en CD o DVD de ecocardiografías, o incluso copias de imágenes obtenidas durante los cateterismos cardíacos.
  • Si es posible, póngase en contacto con el médico al que va a consultar antes de la visita. Es posible que el médico desee revisar la historia de su hijo antes de la visita o le pida que la lleve consigo. En cualquier caso, estar preparado aumentará las probabilidades de que la visita le proporcione la información que busca. Recuerde llevar su lista.

Bloqueo AV completo “bloqueo auriculoventricular”

Pregunta:

Mi bebé nació con una frecuencia cardíaca lenta. Nos dijeron que tenía “bloqueo auriculoventricular”. ¿Qué es? Sus médicos también nos dijeron que necesita un marcapasos, pero cuando la sostenemos y le damos de comer, parece que está bien. Estamos asustados. ¿Qué provocó su bloqueo auriculoventricular? Me siento culpable. ¿Hice algo para que mi bebé esté enferma? ¿Conseguirá tener una vida normal si lleva marcapasos? ¿Podrá nadar y jugar con otros niños? ¿Podrá tener hijos cuando crezca? Lo siento, tengo muchas preguntas.

Respuesta:

El corazón es una bomba con un sistema eléctrico integrado. Normalmente, la electricidad inicia en la cámara superior y se distribuye a las cámaras de bombeo inferiores a través de un tejido cardíaco especial denominado sistema de conducción o nodo AV. Este sistema es como un nervio que atraviesa la mitad del corazón. Permite que las cámaras superiores e inferiores se contraigan una después de la otra, lo que posibilita la mejor función de bombeo.

El bloqueo auriculoventricular se produce cuando se interrumpe la distribución de electricidad desde las cámaras superiores (aurículas) a las cámaras inferiores (ventrículos). Esta interrupción puede ser parcial o completa. Si es parcial, no todas las señales eléctricas se desplazan desde las cámaras superiores a las inferiores. La frecuencia cardíaca puede ser irregular, pero esto podría no causar problemas. Sin embargo, en otras ocasiones, la interrupción es completa, y las cámaras superiores e inferiores no tienen conexión eléctrica. Las cámaras inferiores bombean de forma independiente de las cámaras superiores. Esto puede causar problemas si la frecuencia cardíaca de las cámaras inferiores es demasiado lenta. Pueden aparecer síntomas de cansancio, mareos, cefalea y desmayo. Si la frecuencia es muy lenta, es posible que la función de bombeo del corazón no suministre suficiente sangre al cuerpo. Entonces, el corazón se convierte en una bomba ineficaz y puede producirse una insuficiencia cardíaca congestiva.

Cuando se detecta un bloqueo cardíaco en un recién nacido, es posible que no se conozca su causa exacta, como en la mayoría de los tipos de defectos cardíacos congénitos. El bloqueo auriculoventricular suele producirse en corazones normales. El problema no se puede solucionar con intervenciones quirúrgicas en el corazón. Sin embargo, si la frecuencia cardíaca del lactante es demasiado lenta y aparecen síntomas, puede ser necesario un marcapasos. Los marcapasos son pequeños dispositivos electrónicos alimentados por batería, un poco más grandes que dos dólares de plata, que recuerdan al corazón que lata a una frecuencia adecuada para evitar los síntomas de una frecuencia cardíaca muy lenta. Estos dispositivos se implantan quirúrgicamente debajo de la piel, en la parte superior del abdomen o el tórax. Un cable conecta el generador del marcapasos al corazón. Normalmente, el marcapasos será necesario durante toda la vida de la persona y deberá sustituirse quirúrgicamente, en general, cada 5 a 10 años a medida que la batería se desgaste. Los lactantes con marcapasos pueden desarrollarse con normalidad y tener vidas normales. Más adelante, deberán evitar algunos tipos de deportes de contacto, como el fútbol y la lucha, para no dañar el sistema de marcapasos.

Algunos niños no necesitan marcapasos hasta que son adolescentes. Los cables de estos marcapasos se colocan en las venas que conducen al corazón y se conectan al marcapasos en la parte superior del tórax, debajo de la clavícula.

En ocasiones, una madre con un lactante que tiene bloqueo auriculoventricular puede tener, sin saberlo, una enfermedad que provoca problemas en algunos tejidos de su propio cuerpo, como la piel y las articulaciones. Un ejemplo de uno de estos tipos de afección es el lupus eritematoso. Su enfermedad puede afectar al feto en desarrollo, ya que interfiere con el sistema de conducción del corazón del lactante. Los propios lactantes no desarrollan problemas de piel y articulaciones. Dado que las madres que tienen un recién nacido con bloqueo auriculoventricular pueden desarrollar problemas de piel y articulaciones más adelante, deben notificarlo a sus médicos y considerar la posibilidad de someterse a pruebas especiales.

Soplo cardíaco, inocente

Pregunta:

Hace poco, me dijeron que mi hija de 6 años tiene un soplo, pero que es un “soplo funcional” y que no tengo motivos para preocuparme. Mi hermana nació con un orificio en el corazón y se sometió a una cirugía a corazón abierto. Ahora toma medicamentos porque su corazón está débil. Me da miedo que mi hija tenga algo grave. ¿Hay soplos funcionales? Si es así, ¿qué son? ¿Debería preocuparme más por mi hija debido a que mi hermana tiene una cardiopatía congénita?

Respuesta:

Los soplos cardíacos funcionales son ruidos producidos por la sangre que circula a través de las válvulas y cámaras cardíacas o a través de los vasos sanguíneos cerca del corazón. A veces, se los denomina “inocentes” o “extracardíacos”.

Los soplos funcionales, también denominados soplos inocentes o normales, son muy comunes durante la lactancia y la infancia. De hecho, se calcula que en algún momento de su vida, la mayoría de los niños sufrirá un soplo cardíaco funcional. Hay varios tipos de soplos funcionales, pero todos reflejan el sonido normal que hace la sangre cuando fluye desde el corazón hacia los vasos sanguíneos principales del cuerpo o los pulmones. Los soplos normales suelen diagnosticarse mediante el sonido típico que se escucha con un estetoscopio durante un examen físico. Algunos soplos requieren pruebas adicionales, como un electrocardiograma (ECG) o una ecocardiografía (eco) para distinguirlos de los soplos anormales, que son mucho menos comunes.

Las anomalías del corazón, en raras ocasiones, pueden transmitirse de forma hereditaria. Sin embargo, si usted no tiene una cardiopatía congénita y su hermana es el único miembro de la familia que nació con un problema cardíaco, su hija no tiene un riesgo mayor de padecer dicho problema.

A veces, cuando un médico oye por primera vez el soplo a través de un estetoscopio, es posible que quiera realizar otras pruebas para asegurarse de que el soplo es funcional. Después, no es necesario volver para una reevaluación cardíaca, a menos que el paciente o el médico tengan más preguntas. El niño no necesita medicación, no presentará síntomas cardíacos y no tiene problemas cardíacos ni cardiopatías. Los padres no necesitan consentir al niño o restringir su dieta ni sus actividades. El niño puede estar tan activo como cualquier otro niño normal y sano.

Frecuencia cardíaca

Pregunta:

Cuando mi hijo está durmiendo, su frecuencia cardíaca cambia frecuentemente a 80, 60 y 40 con una pausa de unos segundos; no hay cambio de color. ¿Esto puede indicar problemas potencialmente graves?

Respuesta:

Aunque no mencionó la edad de su hijo, supongo que tiene unos 7 u 8 años. Si es así, una frecuencia cardíaca de 80 latidos por minuto estaría dentro de lo normal. La frecuencia cardíaca descenderá durante el sueño y variará de vez en cuando, la mayoría de las veces, junto con su patrón respiratorio. Sin embargo, si esto le preocupa, debe hablarlo con el pediatra de su hijo. Como estará familiarizado con la historia clínica de su hijo y con los resultados de cualquier evaluación adicional que desee realizar, el médico podrá responder a su pregunta y, lo que es igualmente importante, proporcionarle tranquilidad.

Trasplante cardíaco

Pregunta:

Le informaron a mi hermana que su hija necesita un trasplante cardíaco. ¿Puede darme información sobre esto?

Respuesta:

El trasplante cardíaco implica la sustitución de un corazón deficiente por uno nuevo (corazón de un donante). Los niños se someten a un trasplante cardíaco por dos razones principales: un defecto cardíaco congénito o una disfunción grave del músculo cardíaco. El trasplante cardíaco se considera cuando no hay otras opciones médicas o quirúrgicas. Los corazones los donan personas que sufrieron una lesión que provocó la muerte de su cerebro, pero no de los demás órganos vitales, y cuya familia está de acuerdo con donar el corazón y otros órganos. Muchos niños que reciben trasplantes cardíacos viven muchos años más de lo que podrían haber vivido en otras circunstancias y tienen una excelente calidad de vida.

Los niños que necesitan trasplantes cardíacos se anotan en una lista de espera administrada por una agencia nacional llamada United Network of Organ Sharing (UNOS). El tiempo de espera para un corazón puede variar de días a meses (incluso más de un año) y depende de varios factores, como el tamaño, el grupo y rH sanguíneo, y si el paciente está hospitalizado con medicamentos intravenosos para el corazón.

Los pacientes que reciben un trasplante cardíaco deben tomar medicamentos para evitar que su propio cuerpo ataque al corazón (rechazo). Esto se debe a que el sistema de defensa del cuerpo contra la infección (sistema inmunitario) reconoce el corazón como un cuerpo extraño e intenta dañarlo. Por desgracia, estos medicamentos tienen muchos efectos secundarios, como hacer al organismo más susceptible a infecciones peligrosas, dañar los riñones e incluso provocar cáncer. Se requieren visitas frecuentes (al menos cada tres meses) al equipo de cardiología de trasplantes para mantener una estrecha monitorización.

Miocardiopatía hipertrófica

Pregunta:

Hábleme de la miocardiopatía hipertrófica en niños. A mi hija de 8 años le acaban de diagnosticar hipertrofia ventricular. Cuando tenía 2 años, se le diagnosticó un soplo cardíaco y me dijeron que, probablemente, desaparecería cuando creciera. ¿Puede darme información sobre cómo podría haber ocurrido esto?

Respuesta:

El soplo que su hija tenía a los 2 años, probablemente, no tenía nada que ver con su diagnóstico actual. Los soplos, o “ruidos cardíacos adicionales”, son muy comunes en los niños y suelen ser soplos “funcionales” o “inocentes”. Estos ruidos adicionales pueden surgir de la delgada pared torácica y del rápido crecimiento observado en los primeros años del niño.

Le dijeron que su hija tiene “hipertrofia ventricular”, que es un engrosamiento del músculo cardíaco. Después de realizar un electrocardiograma, se puede sospechar que este es el diagnóstico, pero un cardiólogo pediátrico debe verlo en una ecocardiografía y confirmarlo. La hipertrofia ventricular se puede producir debido a válvulas cardíacas estenóticas (bloqueadas), hipertensión arterial, o puede ser el resultado de una afección denominada miocardiopatía hipertrófica. La miocardiopatía hipertrófica se debe a varios defectos genéticos que provocan que el músculo cardíaco sea anormalmente grueso. Esta enfermedad puede transmitirse de forma hereditaria o ser el resultado de una nueva mutación genética. Puede dar lugar a una función cardíaca deficiente, insuficiencia cardíaca, problemas de ritmo cardíaco y, en algunos casos graves, puede provocar desmayos o un colapso cardiovascular. Si se confirma el diagnóstico de hipertrofia ventricular mediante pruebas adicionales, es importante determinar la causa, y seguir el tratamiento y las revisiones médicas correspondientes.

Síndrome del corazón izquierdo hipoplástico

Pregunta:

Mi hijo nació con síndrome del corazón izquierdo hipoplásico. Se sometió a dos operaciones y nos dijeron que necesitará otra. Aunque su médico me explicó lo que tiene, sigo sin comprender qué le ocurre, y por qué está azul y no puede seguir el ritmo de otros niños de su edad. ¿Será siempre así?

Respuesta:

El corazón, normalmente, tiene dos cámaras de bombeo inferiores. El ventrículo derecho, normalmente, bombea sangre a los pulmones, mientras que el ventrículo izquierdo realiza todo el trabajo necesario para bombear la sangre al resto del cuerpo. En el caso de su hijo, el principal problema es que el ventrículo izquierdo no se desarrolló correctamente durante el embarazo y el ventrículo derecho tiene que hacer todo el trabajo. Las dos primeras operaciones consiguen que la sangre baja en oxígeno procedente de la mitad superior del cuerpo se dirija directamente a los pulmones y que el resto de la sangre se mezcle y se dirija al cuerpo. La sangre baja en oxígeno que regresa del cuerpo se mezcla con la sangre alta en oxígeno. A continuación, la sangre mezclada se bombea para abastecer al cuerpo, lo que hace que parezca azul. La siguiente operación de su hijo, conocida como procedimiento de Fontan, puede proporcionar niveles de oxígeno mucho mejores, ya que toda la sangre baja en oxígeno irá a los pulmones. Esto le permitirá seguir el ritmo cuando participe en actividades físicas.

Endocarditis infecciosa (bacteriana)

Pregunta:

Nuestra hija de 4 años nació con un pequeño orificio entre las dos cámaras superiores del corazón (se denomina comunicación interauricular aislada). Su cardiólogo dijo que no sería necesario repararlo. Hace poco, hablé con algunos padres de un grupo de apoyo local. Me dijeron que los niños con defectos cardíacos congénitos necesitan tomar antibióticos antes de ir al dentista para evitar la endocarditis. Nunca nos dijeron que nuestra hija debería tomar antibióticos y está a punto de ir a su primera visita al dentista. Llamé a su médico y me dijo que nuestra hija no necesitaba antibióticos. Aún nos preocupa, dado que no entendemos por qué la mayoría de los niños necesitan tomar antibióticos. ¿Debería decirle a su dentista que necesita antibióticos? ¿Para qué sirven los antibióticos? ¿Qué es la endocarditis?

Respuesta:

La mayoría de los niños con defectos cardíacos congénitos presentan un mayor riesgo de desarrollar endocarditis bacteriana, una infección del revestimiento del interior del corazón o las válvulas cardíacas (este revestimiento se denomina endocardio). Sin embargo, los niños con la enfermedad llamada comunicación interauricular (CIA) aislada de tipo secundum no presentan un mayor riesgo, por eso el cardiólogo no le recomendó antibióticos a su hija.

La endocarditis bacteriana (también denominada endocarditis infecciosa) se produce cuando las bacterias del torrente sanguíneo (bacteriemia) se alojan en válvulas cardíacas anormales o en la mayoría de las estructuras anormales del corazón. Normalmente, algunas bacterias viven en partes del cuerpo, como la boca y el aparato respiratorio superior, el tubo digestivo, el tracto urinario y la piel. Algunos procedimientos quirúrgicos y dentales provocan una breve bacteriemia. Aunque la bacteriemia es habitual después de muchos procedimientos invasivos, solo algunas bacterias suelen provocar endocarditis.

La mayoría de los casos de endocarditis no se pueden evitar, ya que no siempre sabemos cuándo se produce una bacteriemia. Durante muchos años, la American Heart Association recomendó a los niños y adultos con un mayor riesgo de endocarditis que tomaran antibióticos antes de determinados procedimientos dentales y quirúrgicos. Esto se hacía porque se creía que cuando alguien se sometía a uno de los procedimientos dentales o quirúrgicos que puede provocar bacteriemia, se podían administrar antibióticos para evitar que las bacterias sobrevivieran en el torrente sanguíneo. Esto se denomina “profilaxis de la endocarditis”. Sin embargo, la AHA implementó cambios importantes en sus guías en 2007. Después de revisar todos los datos científicos sobre las causas y la prevención de la endocarditis, se concluyó que la dosis profiláctica de antibióticos administrada antes de los procedimientos dentales y quirúrgicos evitaba muy pocos casos de endocarditis, o ninguno de ellos. También existe cierto riesgo asociado a la toma de antibióticos. Por lo tanto, las nuevas directrices afirman que la profilaxis con antibióticos solo debe reservarse a los niños y adultos que presentan el mayor riesgo de desenlaces clínicos desfavorables si padecen endocarditis. Los pacientes con cardiopatías congénitas que presentan el mayor riesgo de desenlaces clínicos desfavorables debido a la endocarditis infecciosa y para los que los antibióticos preventivos previos a un procedimiento dental merecen la pena a pesar de los riesgos incluyen aquellos con:

  • Una cardiopatía congénita cianótica sin reparar o reparada de forma incompleta, incluidas aquellas con derivaciones y conductos paliativos
  • Un defecto cardíaco congénito completamente reparado con un dispositivo o material protésico, colocado mediante cirugía o mediante intervención con catéter, durante los primeros seis meses después del procedimiento
  • Cualquier defecto cardíaco congénito reparado con un defecto residual en el sitio o junto al sitio de un parche o un dispositivo protésico

A excepción de las afecciones enumerados anteriormente, la profilaxis con antibióticos ya no se recomienda para ninguna otra forma de cardiopatía congénita.

Otras personas a las que aún se recomienda tomar antibióticos antes de la mayoría de los procedimientos dentales incluyen aquellas que tienen una válvula cardíaca protésica, las que sufrieron casos de endocarditis anteriormente y los pacientes con trasplante cardíaco cuyo corazón desarrolla un problema en una válvula cardíaca. La mayoría de estas situaciones se aplicarían a adultos, pero algunas podrían darse en niños.

Por lo tanto, aunque su hija no necesite antibióticos antes de estos procedimientos, los niños con cualquiera de los tipos de defectos cardíacos congénitos enumerados anteriormente los necesitan.

Además, la AHA hace hincapié en que para cualquier persona con un mayor riesgo de endocarditis, una buena salud e higiene bucal mediante el cepillado dental habitual, etc., ofrece más protección contra la endocarditis que la administración de antibióticos profilácticos.

Cayado aórtico interrumpido, doble salida del ventrículo derecho y síndrome de DiGeorge

Pregunta:

Mi hija nació con un cayado aórtico interrumpido y una doble salida del ventrículo derecho. ¿Me puede explicar estos defectos cardíacos? ¿Qué posibilidades tengo de tener otro hijo con la misma afección?

Respuesta:

Su hija nació con varios defectos cardíacos complicados que implican problemas con el bombeo del corazón, así como con los dos vasos sanguíneos principales que abastecen al cuerpo y a los pulmones. En esta afección, el vaso sanguíneo principal que llega al cuerpo (aorta) se interrumpe en el área de los vasos sanguíneos que abastecen a la parte superior del cuerpo. Además, en lugar de que la arteria de los pulmones (arteria pulmonar) y la aorta salgan de cámaras separadas, ambas salen del ventrículo derecho. También hay un orificio asociado (comunicación interventricular) entre las cámaras de bombeo. Este defecto cardíaco requiere una intervención quirúrgica durante la lactancia. Después de la cirugía, su hijo tendrá que ir a un especialista en cardiopatías congénitas durante el resto de su vida.

Esta combinación de defectos cardíacos puede estar asociada a un síndrome genético, llamado “síndrome de DiGeorge”, que también puede incluir otros defectos, como una función anormal del sistema inmunitario, así como de la glándula que controla el calcio en el torrente sanguíneo. Este síndrome está provocado por un defecto genético en uno de los cromosomas (cromosoma 22q11). Los defectos cardíacos también pueden producirse por separado y pueden asociarse a un defecto similar en el mismo gen. Este defecto genético se puede detectar mediante una prueba genética especializada (FISH o hibridación fluorescente in situ). Esta prueba puede determinar si uno de los padres también tiene este defecto genético o si se trata de un defecto nuevo (mutación génica). Los resultados de esta prueba ayudarán a determinar el riesgo de tener otro hijo con el mismo defecto cardíaco o un defecto relacionado. Si ninguno de los padres presenta este defecto genético, el riesgo de tener otro hijo con cardiopatía congénita es de entre el 4 y el 6%. Sin embargo, si un padre tiene el defecto génico, la probabilidad de tener un hijo con un defecto génico similar puede ser del 50%. Estos problemas se deben tratar con el cardiólogo o especialista en genética.

Ritmo cardíaco irregular

Pregunta:

Mi obstetra detectó un ritmo cardíaco irregular durante una visita normal hoy. Estoy embarazada 24 semanas y todo lo demás fue bien. ¿Qué es un latido cardíaco irregular y qué significa para mi bebé? ¿Este problema desaparecerá antes de que nazca mi bebé? ¿Debo tomar medicamentos?

Respuesta:

Un ritmo cardíaco irregular suele ser benigno, pero el obstetra puede remitirla a un cardiólogo pediátrico para obtener una ecocardiografía fetal con el fin de definir mejor el ritmo cardíaco.

La frecuencia cardíaca fetal normal es de entre 120 y 160 latidos por minuto. El latido cardíaco suele ser regular con solo una pequeña variación de la frecuencia cardíaca. Cada latido cardíaco normal comienza en la parte superior del corazón (aurícula), seguido de la parte inferior del corazón (ventrículo). La parte inferior del corazón es la que hace que la sangre salga del corazón y emita un ruido en el monitor cardíaco.

La causa más común de un ritmo cardíaco irregular es cuando la parte superior del corazón late demasiado pronto (contracción auricular prematura o CAP). A veces, este latido prematuro se transmite a la parte inferior del corazón; otras veces, la comunicación entre la parte superior e inferior del corazón se bloquea después de un latido prematuro.

Un latido temprano que se transmita o bloquee provocará una irregularidad en el ritmo cardíaco. Estas contracciones auriculares prematuras son muy comunes en la segunda mitad del embarazo y, normalmente, no causan problemas. Pueden mantenerse después de que nazca al bebé, pero suelen desaparecer durante el primer mes de vida. Normalmente, no es necesario administrar medicamentos.

Los ritmos cardíacos irregulares pueden causar problemas en un pequeño porcentaje de casos si se producen varios latidos prematuros consecutivos. Cuando esto ocurre durante un período lo suficientemente largo, se denomina taquicardia (frecuencia cardíaca rápida). Si la frecuencia cardíaca se mantiene por encima de los 200 latidos por minuto durante un periodo prolongado (horas o días), podría dañar el corazón del bebé y otros órganos. Si se produce taquicardia, el obstetra y el cardiólogo pediátrico le recomendarán un medicamento que la ayudará a regular el ritmo cardíaco del feto. Si hay signos de daños en el corazón del feto, puede ser recomendable una hospitalización cuando comience a usar el medicamento. Si se le administra un medicamento, es probable que el bebé necesite tomar un medicamento similar para regular el ritmo cardíaco después del nacimiento.

Otra causa de frecuencia cardíaca fetal lenta es una afección denominada bloqueo auriculoventricular (AV). Esto se presenta de forma más habitual en madres con lupus y otras enfermedades autoinmunitarias relacionadas. El bloqueo auriculoventricular también puede observarse en fetos con cardiopatía congénita estructural y puede dar lugar a una acumulación excesiva de líquido alrededor del corazón y el feto en general, una afección denominada “hidropesía”.

La mayoría de los fetos con taquicardia tienen un buen pronóstico si el corazón es estructuralmente normal. Algunos fetos presentan un patrón de contracciones prematuras bloqueadas frecuentes que dan como resultado una frecuencia cardíaca baja (bradicardia). Esto no suele provocar problemas al bebé siempre que la frecuencia cardíaca permanezca por encima de 60-70. Algunos fetos con contracciones auriculares prematuras pueden tener bradicardia en una visita y desarrollar taquicardia más adelante. Un ritmo cardíaco irregular en el feto no suele ser preocupante, pero el obstetra y el cardiólogo pediátrico deben controlarlo con atención.

Enfermedad de Kawasaki

Pregunta:

Me dijeron que mi hija padece la enfermedad de Kawasaki. ¿Qué es? ¿Es grave? ¿Se va a mejorar y a llevar una vida normal?

Respuesta:

La enfermedad de Kawasaki (EK) es una enfermedad inflamatoria de causa desconocida. Algunos datos sugieren que puede ser causada por una infección. La EK suele ocurrir en niños y es muy poco frecuente en adultos. Los niños con EK tienen fiebres altas que duran al menos cinco días, además de otros síntomas. Entre ellos, se pueden incluir: conjuntivitis (inflamación del interior del párpado y el blanco de los ojos), erupción, hinchazón en los labios y la lengua, aumento de los ganglios linfáticos, y enrojecimiento y descamación de las manos y los pies. No existe ninguna prueba específica para comprobar si un niño tiene EK. El diagnóstico se realiza sobre la base de un patrón característico de la enfermedad y la exclusión de otras enfermedades, como la faringitis estreptocócica. La mayoría de los niños con EK tienen un estado de ánimo muy irritable.

Por lo general, los niños con EK sin complicaciones se recuperan sin tratamiento. Sin embargo, pueden surgir complicaciones graves si la enfermedad afecta a las arterias coronarias. Las arterias coronarias, que suministran sangre al músculo cardíaco, pueden agrandarse y formar “aneurismas de las arterias coronarias”. Es posible que los grados leves de agrandamiento no causen problemas, pero un agrandamiento significativo, conocido como “aneurismas gigantes”, puede provocar la oclusión coronaria (bloqueo). Si las coronarias agrandadas se bloquean debido a coágulos, el músculo cardíaco al que abastece la arteria coronaria sufre una falta de oxígeno. Esto puede provocar dolor torácico (conocido como angina) o un ataque al corazón. Algunos niños necesitan medicamentos para disolver o evitar los coágulos de sangre. Algunos requieren una revascularización quirúrgica de la arteria coronaria urgente. La dilatación de las arterias coronarias y el riesgo de bloqueo pueden ser permanentes.

Afortunadamente, el riesgo de un niño de sufrir aneurismas de las arterias coronarias puede reducirse. El tratamiento con un medicamento intravenoso, conocido como gammaglobulina, puede ayudar a reducir este riesgo. Por lo general, los niños con una EK conocida o sospechas de EK ingresan en el hospital y reciben tratamiento con gammaglobulina intravenosa. También suelen recibir dosis altas de aspirina hasta que la fiebre desaparezca. Después, se continúa administrando una dosis baja de aspirina para evitar coágulos. Se realiza una ecocardiografía para averiguar si hay afectación de las arterias coronarias. Los niños que siguen con fiebre continua o que tienen afectación coronaria reciben un tratamiento más agresivo. Estos niños pueden recibir dosis adicionales de gammaglobulina o recibir tratamiento con esteroides u otros medicamentos.

Que su hija mejore y pueda llevar una vida normal depende en parte de cómo responda al tratamiento. Y lo que es más importante, depende de si desarrolla aneurismas en las arterias coronarias. La mayoría de los niños tratados con gammaglobulina en los 10 primeros días desde el inicio de la enfermedad se recuperan por completo. Los que no tienen aneurismas gigantes suelen gozar de una salud normal después de recuperarse. Sin embargo, los niños con aneurismas gigantes suelen necesitar un tratamiento continuo para evitar coágulos. A menudo presentan importantes limitaciones físicas. Estos niños necesitan un seguimiento médico exhaustivo y pueden requerir cirugía.

Obtenga más información sobre la enfermedad de Kawasaki.

Síndrome de Marfan

Pregunta:

Mi pediatra sospecha que mi hijo tiene el síndrome de Marfan y lo remitió a un cardiólogo pediátrico para su evaluación. ¿Qué es exactamente el síndrome de Marfan y cómo afecta al corazón?

Respuesta:

El síndrome de Marfan es un trastorno poco frecuente; afecta a una de cada 5000-10 000 personas. Normalmente, es hereditario, pero su hijo también podría ser el primero de la familia con síndrome de Marfan. Casi todas las partes del cuerpo y los órganos funcionan con normalidad, y el cerebro no se ve afectado. Muchos historiadores creen que Abraham Lincoln padecía el síndrome de Marfan. Las personas con síndrome de Marfan son altas y delgadas, tienen los brazos, las piernas y los dedos largos, y tienden a tener doble articulación. También es probable que tengan curvatura de la columna vertebral y el esternón con una forma inusual. Los pacientes con síndrome de Marfan tienden a ser miopes, y algunos pueden desarrollar problemas de visión más graves debido a un cambio en la posición del cristalino del ojo.

Se remitió a su hijo a un cardiólogo pediátrico porque entre el 60% y el 80% de las personas con síndrome de Marfan desarrolla un agrandamiento de la primera parte de la aorta, la arteria principal que lleva la sangre desde el corazón hasta todas las partes del cuerpo. Por este motivo, una ecocardiografía ayuda a confirmar el diagnóstico del síndrome de Marfan.

Los problemas derivados del agrandamiento de la aorta en niños o adolescentes son muy poco frecuentes. Más adelante, muchas personas con síndrome de Marfan desarrollan un agrandamiento tal de la aorta que pueden necesitar cirugía a corazón abierto para sustituir la primera parte de la aorta antes de que se rompa. Por lo tanto, si a su hijo le diagnostican síndrome de Marfan, es probable que necesite hacerse ecocardiografías una vez al año para comprobar el crecimiento de la aorta.

Algunos médicos prescribirán un medicamento denominado betabloqueante para pacientes con síndrome de Marfan. Como relajan el corazón y ralentizan la frecuencia cardíaca, los betabloqueantes pueden ralentizar la velocidad a la que se dilata la aorta. En la actualidad, se está probando un nuevo tratamiento farmacológico para el síndrome de Marfan en niños y adolescentes con síndrome de Marfan y aorta dilatada. Este estudio está patrocinado por los National Institutes of Health, y se puede encontrar información al respecto en el sitio web Pediatric Heart Network(el vínculo se abre en una ventana nueva) y en www.clinicaltrials.gov(el vínculo se abre en una ventana nueva).

Puede encontrar mucha más información en el sitio web de National Marfan Foundation(el vínculo se abre en una ventana nueva).

Prolapso de la válvula mitral (PVM)

Pregunta:

Mi hija de 10 años lleva una semana quejándose de cefalea y mareos. El cardiólogo pediátrico lo diagnosticó como un prolapso de la válvula mitral (PVM) y explicó que no había que preocuparse mucho. ¿Puede decirme qué es esta afección? ¿Qué debería evitar mi hija?

Respuesta:

El PVM suele ser una afección muy benigna que se produce en niños y adultos. La válvula mitral evita que la sangre retroceda, ya que se cierra cuando la cámara de bombeo principal del corazón (ventrículo izquierdo) está comprimiéndose o contrayéndose. Algunas veces, las valvas de la válvula mitral se desplazan un poco hacia atrás durante la contracción del ventrículo izquierdo. En la mayoría de los pacientes, esto provoca una cantidad mínima e insignificante de fugas, y no afecta al funcionamiento del corazón.

Algunos pacientes con PVM pueden presentar una gran variedad de síntomas, como palpitaciones, cefaleas, mareos o incluso desmayos. Este aspecto del PVM no está relacionado con la gravedad de la fuga de la válvula; de hecho, es más habitual en pacientes con una fuga mínima de la válvula. Esta afección no suele ser peligrosa, pero puede resultar incómoda. Trastornos poco frecuentes, como la enfermedad tiroidea, las enfermedades inflamatorias y los defectos en la fortaleza de los vasos y las válvulas cardíacos pueden estar asociados a la PVM y, normalmente, se pueden diagnosticar con facilidad cuando están presentes, debido a otros signos y síntomas.

La reducción o la eliminación de la comida y la bebida con cafeína (café, refrescos, chocolate) suele ser útil para eliminar las cefaleas, los mareos y las palpitaciones. Muchos pacientes mejoran con un aumento de la ingesta diaria de líquidos o sal. Algunos pacientes pueden necesitar una medicación para compensar el efecto de la adrenalina. Estos medicamentos, denominados betabloqueantes, reducen la frecuencia cardíaca y la presión arterial, y ayudan a limitar o eliminar los síntomas. Casi todos los pacientes con PVM pueden practicar deportes sin restricciones.

Aunque muchos médicos pueden sospechar que hay un PVM al escuchar el corazón, la ecocardiografía (ecografía del corazón) es la única forma de diagnosticar un PVM de manera definitiva. También es importante saber que el PVM es la afección cardíaca más sobrediagnosticada, y solo debe diagnosticarlo y tratarlo un cardiólogo pediátrico experimentado.

Hipertensión pulmonar

Pregunta:

Me dijeron que mi hija de 6 años tiene hipertensión pulmonar. ¿Qué significa esto? ¿Es la misma hipertensión que le diagnosticaron a mi madre?

Respuesta:

La hipertensión pulmonar es una afección en la que la presión en los vasos sanguíneos de los pulmones es superior a la normal. Esto es diferente de la hipertensión sistémica, donde la presión de los vasos sanguíneos que abastecen al cuerpo es superior a la normal. La hipertensión sistémica es una afección habitual, especialmente a medida que las personas envejecen. Se diagnostica tomando la presión arterial en el brazo. La hipertensión sistémica suele tratarse con éxito mediante medicamentos orales. Por el contrario, la hipertensión pulmonar es una enfermedad poco frecuente tanto en niños como en adultos. Los pacientes suelen presentarse en el consultorio del médico con síntomas como fatiga, dolor torácico, dificultad respiratoria cuando realizan actividades y episodios de desmayos o casi desmayos. Como puede imaginar, es difícil llegar a detectar estos síntomas, especialmente en lactantes. Por lo tanto, la hipertensión pulmonar se suele diagnosticar tarde, después de que el paciente haya experimentado síntomas imprecisos durante un tiempo. La hipertensión pulmonar se puede diagnosticar mediante una ecocardiografía (ecografía cardíaca), aunque se suele recomendar un cateterismo cardíaco para confirmar el diagnóstico y para comprender mejor la causa.

Existen dos clases amplias de hipertensión pulmonar: las que no tienen una causa evidente (denominadas idiopáticas) y las que están provocadas por otras enfermedades o se producen junto con ellas. Entre las enfermedades que pueden causar hipertensión pulmonar se incluyen las siguientes:

  • enfermedad pulmonar (como pulmones inmaduros en bebés prematuros u obstrucción de la vía aérea)
  • algunas cardiopatías congénitas con un flujo sanguíneo excesivo a los pulmones o bloqueo del flujo sanguíneo desde los pulmones de vuelta al corazón
  • enfermedades del sistema de coagulación del cuerpo
  • enfermedades inflamatorias (como lupus eritematoso sistémico o LES)
  • algunas drogas y toxinas
  • infección por VIH
  • algunos bloqueos en el drenaje del hígado (hipertensión portal)

Cuando sea posible, el mejor tratamiento para la hipertensión pulmonar es el tratamiento de la enfermedad subyacente. Si esto es posible, la hipertensión pulmonar puede resolverse o, al menos, mejorar. En situaciones en las que el tratamiento de la enfermedad subyacente no mejora la hipertensión pulmonar y en casos de hipertensión pulmonar idiopática, existen medicamentos disponibles. En el pasado, estos medicamentos solo eran intravenosos y, a menudo, implicaban un tratamiento intravenoso a largo plazo. Recientemente, surgieron medicamentos inhalados y orales. Aunque es poco frecuente, el trasplante de pulmón se ha utilizado con éxito en casos graves.

Para obtener más información sobre la hipertensión pulmonar, visite el sitio web de la Pulmonary Hypertension Association(el vínculo se abre en una ventana nueva).

Estenosis de la válvula pulmonar

Pregunta:

Nos dijeron que nuestro hijo tiene estenosis de la válvula pulmonar. La válvula cardíaca no se abre completamente. ¿Qué se puede hacer para arreglar la válvula?

Respuesta:

La válvula pulmonar es como una puerta de vaivén de una sola dirección en el lado derecho del corazón que evita el retorno del flujo de sangre desde los pulmones al corazón. A veces, durante el desarrollo del corazón, la válvula no se forma correctamente. Si la válvula está estrechada (estenosis), el lado derecho del corazón debe trabajar más intensamente para empujar la sangre a través de la válvula hacia los pulmones. En función del estrechamiento de la válvula, puede ser necesario repararla o no. El especialista en cardiopatías congénitas puede hablarlo con usted. Si la válvula solo está ligeramente estrechada, puede dejarse así, y es posible que mejore a medida que su hijo vaya creciendo. Sin embargo, si la válvula está estrechada y hace que el corazón trabaje más intensamente de lo que debería, puede ser necesario abrirla con un pequeño globo y un tubo especial (catéter) colocado en el corazón desde una vena como parte de un procedimiento para cateterismo intervencionista. Si la válvula está muy estrechada o malformada, puede ser necesario abrirla quirúrgicamente o sustituirla.

Ventrículo único

Pregunta:

Acaban de diagnosticar un ventrículo único a mi bebé. ¿Qué significa esto?

Respuesta:

El corazón normal tiene dos cámaras de bombeo o ventrículos. “Ventrículo único” se refiere a defectos cardíacos congénitos en los que una de estas cámaras falta o es muy pequeña, o bien defectos en los que falta la partición entre las dos cámaras de bombeo. Estos defectos suelen denominarse corazón izquierdo hipoplásico o corazón derecho hipoplásico. El corazón izquierdo hipoplásico incluye la atresia aórtica o mitral (ausencia de las válvulas del lado izquierdo del corazón). El corazón derecho hipoplásico incluye una amplia variedad de defectos con una válvula pulmonar o una válvula tricúspide pequeñas o ausentes (las válvulas del lado derecho del corazón). Además, la existencia de un ventrículo único se puede producir si no hay ninguna partición entre las dos cámaras de bombeo. Estos defectos pueden provocar una insuficiencia cardíaca grave (no fluye suficiente sangre hacia el cuerpo) o cianosis grave (no fluye suficiente sangre a los pulmones). Todos estos defectos requieren un tratamiento común diseñado para garantizar que se mantenga el flujo sanguíneo tanto a los pulmones como al cuerpo. A veces, esto requiere limitar el flujo sanguíneo a los pulmones y crear un nuevo vaso sanguíneo para proporcionar flujo sanguíneo al cuerpo. En otras ocasiones, es necesario realizar operaciones para garantizar que el flujo sanguíneo se dirija hacia las arterias pulmonares. En última instancia, la mayoría de los bebés con ventrículo único necesitan dos o tres operaciones para canalizar la sangre baja en oxígeno a los pulmones y la sangre alta en oxígeno al cuerpo. Existen buenas opciones quirúrgicas para la mayoría de los bebés con ventrículo único, y muchos niños con esta afección pueden realizar la mayoría de las actividades normales de la infancia. El cardiólogo pediátrico puede proporcionarle más información sobre las características específicas del estado de su hijo.

Participación en deportes

Pregunta:

A mi hija de 10 años le repararon un orificio en el corazón cuando tenía 1 año. Desde entonces, ha estado sana. ¿Podrá practicar deporte?

Respuesta:

Las preguntas sobre la participación de pacientes con problemas cardíacos en deportes son frecuentes. Existe una amplia variedad de defectos cardíacos, reparaciones quirúrgicas y deportes. Lo mejor es que hable con su cardiólogo pediátrico sobre si su hija necesita evitar practicar algún deporte. Esto es especialmente importante si algún día quiere participar en los niveles del instituto o la universidad. La mayoría de los niños que presentan defectos cardíacos relativamente simples y que lograron buenos resultados tras una reparación quirúrgica o con catéter pueden participar en al menos algunas actividades atléticas, o incluso en todas. Otros niños pueden padecer enfermedades cardíacas que requieran ciertas restricciones. Los pacientes con marcapasos o desfibriladores/cardioversores implantables (CDI) pueden tener restricciones que no se apliquen a otros pacientes con defectos cardíacos. Los pacientes que estén tomando anticoagulantes (fármacos que reducen la coagulación sanguínea) también deben tener precaución y consultar a su médico sobre la participación en deportes.

Transposición de las grandes arterias (TGA) y genética

Pregunta:

Tenemos un hijo de 1 año que está bien después de someterse a una intervención quirúrgica para la transposición de las grandes arterias (TGA). Nos gustaría tener otro hijo. ¿Nuestro segundo hijo también tendrá un cardiopatía congénita?

Respuesta:

La cardiopatía congénita es el defecto de nacimiento más habitual. Alrededor de ocho de cada 1000 bebés (o un 0,8%) nace con algún tipo de problema cardíaco. Sin embargo, la mayoría de estos problemas son más leves que el de su hijo. Para una pareja que tuvo un hijo con TGA y no tiene ningún otro familiar con transposición, la posibilidad de tener otro hijo con TGA aumenta ligeramente hasta, aproximadamente, 18 de cada 1000 (o un 1,8%). Estas son, aproximadamente, las mismas probabilidades de que nazca con una forma de cardiopatía congénita distinta de la TGA. Esto representa una probabilidad superior al 98% de que el bebé nazca con un corazón normal.

Sin embargo, si otros miembros de la familia (familiares de primer grado) tienen TGA, otras formas de transposición u otras formas de cardiopatía congénita, las probabilidades de que el bebé nazca con TGA podrían ser mayores. La transposición no suele ser hereditaria.

No sabemos por qué se producen defectos cardíacos congénitos como la TGA. Se asume que el motivo es genético, aunque aún no se ha identificado un gen específico para la TGA. Con respecto a la TGA, existen algunas pruebas clínicas de que pueden estar implicados varios genes y otros factores.

Dado que tuvieron un hijo con cardiopatía congénita, puede ser útil hacerse una ecocardiografía fetal entre la semana 18 y la semana 20 de gestación durante su próximo embarazo. Esta ecografía especializada, realizada por un cardiólogo pediátrico, muestra el corazón en desarrollo. Debería poder excluir la mayoría de las formas de cardiopatía importantes. La mayoría de las veces, la ecografía fetal ofrece la tranquilidad de que el corazón del bebé se está desarrollando con normalidad.

Anomalías de la válvula tricúspide

Pregunta:

A mi hijo de 4 años lo examinaron hoy por un soplo cardíaco y le hicieron una ecocardiografía. El médico me dijo que tenía insuficiencia de la válvula tricúspide leve. ¿Qué significa esto? ¿Debería preocuparme?

Respuesta:

La válvula tricúspide es una de las cuatro válvulas cardíacas del corazón. Esta válvula evita que la sangre fluya en dirección contraria desde el ventrículo derecho (la cámara del corazón que bombea sangre hacia los pulmones) cuando esta cámara se comprime.

Casi todos los niños que se someten a una ecocardiografía (ecografía del corazón) presentan una pequeña fuga de la válvula tricúspide o regurgitación. A menudo, esto se detecta porque las máquinas ecocardiográficas más recientes cuentan con una tecnología lo suficientemente sensible como para detectar una amplia variedad de señales normales procedentes de la sangre que circula por el corazón. Una leve fuga de la válvula tricúspide, en ausencia de otros problemas cardíacos, se considera un hallazgo normal y no hay nada de lo que preocuparse.

Defecto del tabique ventricular (DTV)

Pregunta:

A mi hijo de 5 días le diagnosticaron comunicación interventricular. El tamaño del orificio es de, aproximadamente, 2 mm. ¿Se considera grande o pequeño? ¿Cuáles son los efectos a largo y corto plazo de la comunicación interventricular?

Respuesta:

Una comunicación interventricular de 2 mm de diámetro se considera pequeña. Como es pequeña, no se espera que el bebé tenga problemas. Es probable que esta comunicación interventricular se cierre completamente a medida que el bebé crezca, según la ubicación exacta del orificio. Esto podría ocurrir muy pronto (en meses) o tardar algunos años. En general, una comunicación interventricular que no se haya cerrado a los 5 años aproximadamente no se cerrará de forma espontánea. Las comunicaciones interventriculares que son muy pequeñas no se agrandan a medida que los bebés crecen.

Merece la pena conocer dos complicaciones de las comunicaciones interventriculares pequeñas, ambas relativamente poco frecuentes. En primer lugar, existe un pequeño riesgo de que un niño o adulto con una comunicación interventricular pequeña desarrolle una infección en el corazón (endocarditis). Estas infecciones son bacterianas y pueden producirse después de sucesos en los que haya bacterias en la sangre.

La otra complicación de una comunicación interventricular pequeña depende de la ubicación exacta del orificio. Las personas con una comunicación interventricular inmediatamente debajo de la válvula aórtica (la válvula ubicada en la salida del lado izquierdo del corazón hacia el cuerpo) tienen una pequeña probabilidad de que una de las valvas de dicha válvula comience a deformarse hacia el orificio con el paso del tiempo. Esto ocurre con poca frecuencia, pero cuando sucede, puede provocar fugas en la válvula. En las ocasiones poco frecuentes en las que esto ocurre, el médico puede recomendarle el cierre quirúrgico de la comunicación interventricular pequeña para evitar más problemas con la válvula aórtica en el futuro.

Marcapasos migratorio

Pregunta:

Mi hijo de 8 años se quejó de dolor torácico y latido cardíaco rápido mientras se estaba duchando. Esto sucedió dos veces. Está tomando Flovent y Singulair para el asma. El médico me asegura que la medicación no tiene nada que ver con el dolor torácico. Le hicieron un ECG, y el cardiólogo pediátrico dijo que tenía un marcapasos migratorio y que no es necesario realizar ninguna evaluación más. ¿Debería pedir una segunda opinión?

Respuesta:

El diagnóstico de marcapasos migratorio se refiere a un tipo de ritmo cardíaco con variaciones normales en la frecuencia cardíaca. El marcapasos es un área del corazón responsable de iniciar el latido cardíaco. Normalmente, se encuentra en la parte superior de la aurícula derecha (la cámara superior derecha del corazón). A veces, el marcapasos migratorio se mueve de la parte superior de la aurícula derecha a la parte inferior de la aurícula derecha.

El dolor torácico puede estar asociado a una enfermedad asmática. Por lo tanto, en el caso de su hijo, el dolor torácico por sí solo no sería motivo de preocupación acerca del corazón. Algunos medicamentos para el asma también pueden provocar un aumento transitorio de la frecuencia cardíaca, pero los medicamentos que su hijo está tomando normalmente no. Con poca frecuencia, los pacientes pueden experimentar un problema del ritmo cardíaco llamado taquicardia (frecuencia cardíaca anormalmente rápida).

Si la frecuencia cardíaca rápida percibida por su hijo persiste, es posible que el médico desee realizar más pruebas. Un monitor de ECG transtelefónico es un dispositivo que puede utilizarse cuando se producen los síntomas. El paciente pulsa un botón del registrador y el registro de los latidos cardíacos se guarda en la memoria del monitor. Este registro se puede enviar por teléfono a un cardiólogo. Otra de las pruebas es un monitor Holter. Graba un ECG de forma continua durante a 24 a 48 horas, mientras el niño está en casa, tanto activo como dormido. Ambas pruebas se pueden analizar para detectar cualquier latido anormal y determinar si se necesitan más pruebas o tratamientos.

Lo más probable es que los síntomas de su hijo estén relacionados con el asma, pero si continúan, es posible que el médico quiera realizar más pruebas, incluidas las dos descritas. Además, si su hijo sufre mareos o desmayos, deberá informar al médico de inmediato.

Es importante que sienta tranquilidad con el diagnóstico del primer cardiólogo pediátrico que examinó a su hijo. Si no es así, busque otra opinión.

Síndrome de Wolff-Parkinson-White

Pregunta:

A mi hijo le diagnosticaron WPW. ¿Qué es? ¿Necesitará tratamiento? ¿Necesitará intervenciones quirúrgicas o marcapasos?

Respuesta:

El síndrome de Wolff-Parkinson-White es un problema del ritmo cardíaco que normalmente se puede detectar en un electrocardiograma (ECG o EKG).

Los Dres. Wolff, Parkinson y White publicaron el primer artículo sobre este tipo de ritmo en 1930. En el síndrome de Wolff-Parkinson-White (WPW), hay una conexión eléctrica adicional desde las cámaras superiores del corazón (aurículas) hasta las cámaras inferiores (ventrículos).

A veces, se produce un ritmo anormal cuando las señales eléctricas cardíacas se desplazan en la dirección incorrecta, desde los ventrículos hasta las aurículas, a través de la conexión eléctrica adicional. Este ritmo cardíaco hace que el corazón lata demasiado rápido (taquicardia). A veces, los pacientes pueden sentir mareos o náuseas durante la taquicardia y, en ocasiones, pueden producirse desmayos. Se puede utilizar medicación para ralentizar la frecuencia cardíaca. En pocos pacientes, la afección puede ser potencialmente mortal.

Si la medicación no resulta útil para controlar la taquicardia, o en el caso de pacientes con un mayor riesgo de sucesos potencialmente mortales, o en el caso de pacientes reacios a recibir tratamiento médico, se puede utilizar un procedimiento denominado ablación con catéter. Se realiza en el laboratorio de cateterismo cardíaco bajo sedación o anestesia. Implica la inserción de varios catéteres especializados en los vasos sanguíneos de la ingle. Estos catéteres pueden localizar el origen de los latidos anormales en la aurícula. Eliminan la conexión eléctrica adicional mediante ondas de radiofrecuencia (calentamiento) o crioablación (congelación). Desde los años 80, el procedimiento se ha realizado en decenas de miles de niños de forma segura y eficaz, y proporciona una cura permanente en más del 90% de los casos. Algunos pacientes y médicos prefieren la ablación en lugar de la medicación como tratamiento de primera línea para el WPW.

Es importante que cada paciente plantee sus preguntas y preocupaciones directamente a su cardiólogo para comprender cómo se aplican estas recomendaciones a sus circunstancias específicas.