Prepárate para el éxito

Mujeres chocándola después de un entrenamiento

Una vez que hayas establecido objetivos para una vida más saludable, pon el éxito a tu alcance. Identifica y elimina cualquier dificultad en el camino. Diseña formas de evitar los desencadenantes de las tentaciones. Involucra a amigos y familiares para obtener motivación y apoyo adicionales.

Enfrenta los obstáculos

Anticipa las barreras que podrían estorbarte. El mal tiempo puede dificultar el cumplimiento del régimen de paseos por el barrio. ¿Hay algún centro comercial cercano donde puedas entrar cuando lo necesites? ¿Tu autodisciplina colapsa en las fiestas? Lleva una bebida sin alcohol que te guste o una bandeja de verduras para asegurarte de que tendrás opciones saludables. Mantén tu bolsa de gimnasio en el auto para que nunca tengas la excusa de no tenerla cuando pases por el gimnasio.

Otra manera de evitar malas elecciones es decidir con anticipación. Antes de salir a cenar, revisa el menú en línea y selecciona una comida saludable en lugar de tomar una decisión impulsiva en el restaurante. Haz las compras de alimentos en línea si así será menos probable que compres papas fritas y dulces por impulso.

Evita la tentación

Ayúdate creando claves que acuerden con los hábitos que deseas adoptar. La estrategia más básica es mantener la tentación fuera de la vista. Saca la televisión de la habitación de tu hijo si quieres que sea más activo. Coloca las galletas en un estante alto para evitar abrir la caja sin pensar. Después de quitar esa señal de tu radar, sustitúyela con fruta en el mostrador de la cocina para que sea más probable que tomes una manzana.

La “vinculación de hábitos” es otra técnica de inducción. Elige algo que hagas regularmente y agrega una acción para hacer al mismo tiempo. Si ves las noticias todas las noches, puedes acostumbrarte a tocarte los dedos de los pies durante los comerciales. O siempre que estés haciendo fila, practica la respiración de relajación. Pronto, estas acciones secundarias se convertirán en hábitos y puedes agregar otros pequeños hábitos a ellas.

Ayudantes de hábitos saludables

Incluye a tus familiares y amigos en tus planes para el cambio. Tal vez algún amigo tuyo también quiere bajar de talla. En un estudio, los participantes que trabajaron con un compañero perdieron más peso y redujeron pulgadas que aquellos que no lo hicieron. El sistema de compañeros también puede funcionar si tú y tu cónyuge están tratando de reducir la presión arterial o pasar más tiempo en la naturaleza. Cuando dos personas intentan hacer un cambio juntos, es más probable que ambos tengan éxito.

Convertir una actividad en una oportunidad social también la hace más agradable. Esto aumenta las probabilidades de que la lleves a cabo. Juega al basquetbol con los niños después del trabajo o únete a un grupo de apoyo, virtual o presencial, de personas que se enfrentan a los mismos problemas de salud que tú.

No dudes en comunicarte para obtener ayuda. Tal vez un amigo pueda cuidar a tu bebé mientras sales a trotar o prestarte un cochecito apto para trotar con tu bebé. Asegúrate de mantener a tus seres queridos informados sobre tu progreso para que puedan animarte y celebrar las pequeñas victorias.