Viajes saludables

Tanto si viajas por vacaciones como por trabajo, es importante mantenerse saludable y activo. Cuando estás lejos de casa y de tu rutina habitual, se necesita un poco de planificación. Mantener hábitos saludables durante un viaje puede ser complicado.
Lamentablemente, no hay forma rápida de recuperarse después de una semana de descanso en la piscina o de compartir tragos con clientes. (Las investigaciones demuestran que el peso que se gana en vacaciones se mantiene durante semanas después de que terminan). Así que, ¿por qué no mantener una mentalidad saludable mientras estás fuera en lugar de deshacer el duro trabajo que has hecho el resto del año?
Aquí encontrarás algunas formas de cuidar tu cuerpo (y tu mente) cuando estés fuera de casa:
Muévete más
Estas son algunas formas de mantener la actividad mientras viajas:
- Comienza el viaje con el pie derecho. Si viajas en avión, evita las cintas transportadoras del aeropuerto. En lugar de sentarte a esperar para embarcar, camina para sumar algunos pasos más. Si vas en automóvil, asegúrate de parar con frecuencia para hacer estiramientos e incluso dar pequeños paseos por las áreas de descanso.
- Opta por alojarte en un hotel que ofrezca opciones para hacer ejercicio. Muchos hoteles tienen un gimnasio o una piscina en sus instalaciones o en las inmediaciones que sus clientes pueden utilizar. Tal vez tengas que levantarte temprano para tener tiempo de hacer un poco de ejercicio antes de que comiencen las actividades familiares o los seminarios de negocios, pero vale la pena hacerlo, ya que sentirás más vigor (y menos estrés) durante el resto del día.
- Explora los alrededores caminando. Da un largo paseo o sal a trotar por la mañana. Disfrutarás de las vistas y quemarás calorías. Y también puede servir para superar el jet lag.
- Participa en las actividades culturales locales. Asiste a una clase de baile y aprende salsa o practica surf si el mar está cerca. Empieza a hacer ejercicio y diviértete.
Come de forma inteligente
Estos son algunos consejos para comer bien mientras viajas:
- Sé consciente de lo que comes. Es fácil comer más de lo debido, sobre todo cuando se consume comida chatarra en la calle o en el aeropuerto, donde tendemos a subestimar cuánto comemos. Además, puede ser complicado medir las porciones de alimentos con los que no estamos familiarizados, así que presta atención a lo que comes.
- Prepara bocadillos saludables. Es más fácil evitar la comida chatarra durante un viaje si llevas contigo frutos secos, rodajas de manzana y palitos de apio. Cuando llegues a tu destino, si es posible, visita un supermercado local y compra tus bocadillos saludables favoritos.
- Elige bien cuando comas fuera. Tanto si se trata de un evento familiar como de una cena con un cliente importante, es probable que durante el viaje termines en algún restaurante. No pasa nada. Simplemente tienes que ser inteligente para elegir tu plato, como pollo o pescado a la plancha con ensalada y verduras al vapor.
- Planifica los excesos. ¿Te gusta probar la cocina local cuando estás de viaje? ¿Qué es un viaje a Chicago sin probar una pizza de masa gruesa o un viaje Francia sin probar todos esos fantásticos quesos? Los estudios demuestran que saltarse la dieta en alguna que otra comida está bien, pero planifícalo. La idea es saltarse la dieta en una comida, no toda la semana.
Siéntete bien
Estos son algunos consejos para cuidar tu mente mientras estás fuera de casa:
- Los aeropuertos son lugares estresantes. Las colas de seguridad y los vuelos cancelados pueden elevar la presión arterial en un santiamén. Aprovecha las salas de yoga de los aeropuertos, si las hay, o busca un espacio tranquilo donde puedas hacer estiramientos durante cinco minutos para relajarte antes del vuelo.
- Date un mimo en el spa del hotel. No importa si tu estrés se debe a tener que dar una presentación en una conferencia o al hecho de estar rodeado de niños sobreestimulados (incluidos tus hijos) en un parque de atracciones, un masaje es una forma estupenda de relajarse y mimarse. Algunos hoteles permiten a sus clientes utilizar las instalaciones del spa a cambio de una tarifa, donde podrás disfrutar de la sala de vapor, el sauna, la tina de hidromasaje y otros servicios que te ayudarán a relajarte.
- Prueba la meditación. Tienes tiempo y una tranquila habitación de hotel. Los beneficios de la meditación están bien documentados, así que practica la conciencia plena lejos de las distracciones de la vida cotidiana.
- Siente gratitud. Contempla la puesta de sol sobre el océano o escucha el silbido del viento entre los árboles en el valle montañoso. O simplemente disfruta de la satisfacción de estar en un nuevo lugar. Vive en el momento, puede que sea un lugar que nunca vuelvas a visitar. Disfruta de la oportunidad de vivir una experiencia lejos de casa. La gratitud nos ayuda a vivir más felices.
Para que tu próximo viaje sea saludable, asegúrate de hacer lo siguiente:
- Investiga con antelación. Llama al hotel para averiguar si dispone de gimnasio o piscina y qué restaurantes cercanos ofrecen opciones saludables.
- Haz la maleta con intención. No olvides llevar ropa y calzado de deporte o un traje de baño.
- Dedícate tiempo. En función de tu itinerario diario, piensa qué horas tienes disponibles para utilizar el gimnasio o la piscina del hotel, meditar en la habitación o hacer estiramientos. Márcalo en tu calendario. Cuanto más planifiques, más fácil te resultará mantener el rumbo.
Recuerda que el hecho de estar lejos de tu hogar no tiene por qué significar abandonar los buenos hábitos. De esta forma, puedes tener una salud duradera en cualquier lugar.