Diez formas de relajarte en la naturaleza y reducir el estrés

Relajación en la naturaleza

Pasar tiempo en la naturaleza puede mejorar la salud y bienestar

Sin embargo, los beneficios del tiempo en la naturaleza para la salud física, emocional y mental dependen de cómo realizas esas actividades. Si tienes pensado salir al aire libre para relajarte, aliviar el estrés o la ansiedad, reorganizar tus ideas o mejorar tu salud y bienestar, prueba algunos de estos consejos para que la experiencia sea más completa.

Pasar tiempo en la naturaleza proporciona beneficios innegables para la salud mental, como disminución del estrés y mejora de la memoria. Sin embargo, si te pasas el día junto a una pantalla (de teléfono, computadora, etc.), quizá hayas olvidado cómo relajarte en contacto con la naturaleza.

No te rindas, abraza uno o dos árboles y vuelve a casa. Hay muchas otras formas de sumergirte en la naturaleza y divertirte en el proceso. También tomarás medidas para controlar el estrés.

Te ofrecemos diez actividades relajantes en la naturaleza que rejuvenecerán tu mente, desde las más sencillas hasta las más transformadoras

  1. Disfruta del paisaje.
    Las películas basadas en imágenes generadas por computadora proyectadas en televisores 4K deslumbran nuestra imaginación, pero los espectáculos más alucinantes no siempre se encuentran en una pantalla. ¿Cuándo fue la última vez que te levantaste temprano para ver el amanecer o intentaste escalar la colina más cercana para ver la puesta de sol? El paisaje te preparará mentalmente para una mañana movida o te ayudará a aliviar el estrés después de un día ajetreado para cuando te acuestes.

  2. Pasea por la naturaleza.
    Caminar es bueno para la salud, pero no todos los paseos son iguales. Caminar a paso lento por las calles sin contacto con la naturaleza no proporciona la misma satisfacción mental que hacer senderismo por una ruta local o sentir la arena de la playa entre los dedos de los pies. Tampoco tienes que fijarte un destino concreto. El objetivo no es recorrer una cantidad determinada de kilómetros, sino sumergirte sin rumbo en el mundo natural que te rodea. Los japoneses lo llaman “baño forestal” y pueden ayudar a rejuvenecer una mente extenuada.

  3. Medita sobre la música.
    Y no se trata es ponerse los auriculares para escuchar algo. Deja en casa los aparatos electrónicos y escucha las melodías que ofrece la naturaleza: el murmullo de los arroyos, el canto de las aves, el viento en los árboles, los sonidos de animales ocultos escabulléndose entre la espesura. Son mucho más relajantes que las bocinas y las alertas de mensajes de texto que acostumbras oír. Te ofrecen la oportunidad de practicar un poco de conciencia plena meditativa en tu tranquilo entorno.

  4. Ponte en forma.
    Si tienes objetivos de estado físico, no hay mejor forma de procurarlos que al aire libre. Disfruta del aire fresco mientras trotas o caminas y reserva la cinta para días lluviosos. Por supuesto, no tienes que cubrir mucho terreno para hacer ejercicio. Muchos parques públicos cuentan con estaciones de ejercicio donde puedes hacer estiramientos y calistenia, como sentadillas o flexiones de rodillas profundas. O considera el tai chi, para hacer ejercicio que beneficia la mente y el cuerpo.

  5. Posa en el paraíso.
    El yoga aporta muchos beneficios físicos, como estirar el cuerpo y fortalecer la musculatura abdominal. También te relaja. Según las investigaciones, si te rodeas de la belleza de la naturaleza, puede que aumentes el flujo de buenos sentimientos y lleves tu sesión de yoga a niveles completamente nuevos. Intenta saltarte al gimnasio y convierte un parque con vistas en tu estudio de yoga.

  6. Estudia al aire libre.
    Si tienes que estudiar o digerir material escrito, aléjate de las luces fluorescentes y lee al aire libre bajo el cielo azul. Los entornos naturales pueden potenciar las capacidades cognitivas como la memoria. Por lo tanto, si deseas retener más información para un examen importante, puede que te resulte más sencillo conseguir tu objetivo si te rodeas de aves y árboles, en lugar de estar en compañía de otros estudiantes y compañeros de trabajo parlanchines.

  7. Prepara un pícnic.
    Carga una cesta con tus alimentos saludables favoritos y disfruta de un almuerzo entre la flora y la fauna. Trae a alguien. Un picnic es la forma perfecta de pasar tiempo de calidad con amigos y familiares sin las distracciones del mundo moderno. La naturaleza facilita las relaciones sociales con otras personas, por lo que es el lugar perfecto para estrechar relaciones con tus seres queridos.

  8. Ve de pesca.
    La pesca te lleva al aire libre, cerca de un cuerpo de agua y recompensa la paciencia. Todas estas son cosas buenas. Mejor aún, busca un sobrino o nieto y enséñale a pescar. Incluso si no atrapan (y liberan) nada, ambos crearán un recuerdo valioso para toda la vida. Con un poco de suerte, atraparás una perca que se convertirá en pez espada después de contar varias veces la historia en eventos familiares.

  9. Mira hacia el cielo.
    Todas esas personas que observan las aves como pasatiempo saben algo. Hay una emoción especial cuando puedes reconocer a un ave con solo verla o por su sonido. Lo más probable es que tu sucursal local de Audubon ofrezca caminatas gratuitas de observación de aves que están abiertas al público. O bien, recurre a Internet para obtener recursos gratuitos que la ayudarán a identificar las aves en su área. De cualquier manera, la observación de aves te da la excusa perfecta para relajarte en la naturaleza, con tu cabeza en las nubes. Esa es una forma estupenda de hacer frente al estrés.

  10. Duerme bajo las estrellas.
    Ahora sí vas en serio. ¿Por qué no te desconectas por completo durante un par de días y conviertes la naturaleza en tu hogar? Una acampada te ayudará más que una excursión de un solo día. Si no te gustan las acampadas agrestes, prueba un camping de lujo, en el que podrás disfrutar de algunas de las comodidades que más te gustan, pero te mantendrás lejos de todo. Si llevas tu teléfono, úsalo para esa genial aplicación para mirar las estrellas (o emergencias, por supuesto), pero no para revisar las redes sociales las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Olvídate del miedo de estar perdiéndote algo y prueba en su lugar la alegría de perdértelo. #JOMO!

Es genial salir de casa y realizar actividades al aire libre, pero asegúrate también de relajarte.

  • Empieza poco a poco programando tiempo con un amigo para probar una de las tres primeras ideas. (¡Son muy sencillas!)
  • Luego, a medida que el aire libre se vuelva más importante en tu vida, planifica viajes a destinos más lejanos con tus compañeros, por ejemplo, un picnic o incluso una acampada.

Es tiempo de dejar de leer y respirar profundamente y con calma en la naturaleza para mantenerte saludable para siempre.